
El fuego se habría iniciado alrededor de las 2.30 y, según la pericia inicial de los Bomberos Zapadores, el origen fue intencional. Al llegar al lugar, los bomberos debieron cortar el candado del portón de rejas de acceso al predio para poder ingresar y realizar las tareas de sofocación, logrando evitar que las llamas se propagaran a otros sectores.
El siniestro afectó a siete unidades, de las cuales cuatro sufrieron pérdidas totales y tres registraron daños parciales en ópticas, cubiertas y pintura. Entre los vehículos alcanzados se encuentran seis automóviles Ford Focus fuera de servicio que tenían prevista su compactación para fin de mes.
El hecho generó un amplio despliegue en la zona, con la presencia de Bomberos Zapadores, bomberos voluntarios y personal del Comando Radioeléctrico, mientras vecinos del barrio observaban el operativo. Las autoridades confirmaron que no se produjeron personas lesionadas ni afectaciones a bienes linderos.
El episodio vuelve a encender la preocupación por los ataques contra dependencias y vehículos de las fuerzas de seguridad en la ciudad, en un contexto en el que la provincia avanzó en los últimos meses con la compactación de móviles policiales en desuso. Se espera que la investigación determine si el hecho guarda relación con algún conflicto puntual o responde a una acción de intimidación.
