Japón indicó este sábado que el fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos contra los aranceles impuestos por el presidente de ese país, Donald Trump, no afectará a las primeras inversiones del marco comercial que contempla compromisos valorados en 550.000 millones de dólares, afirmó el diario económico Nikkei.
Una fuente gubernamental, cuya identidad no fue revelada por Nikkei, señaló que los primeros proyectos valorados en 36.000 millones de dólares anunciados el pasado martes por Trump serán mantenidos por ser “necesarios para el crecimiento y la seguridad económica de Japón”.
“Se espera que Trump continúe imponiendo tarifas por otros medios”, añadió una segunda fuente gubernamental citada por el diario económico.
Las inversiones niponas en suelo estadounidense incluyen un masivo proyecto de construcción de la mayor infraestructura de gas natural en el estado americano de Ohio (oeste del país), así como otros dos relacionados con los sectores del gas natural licuado (LNG) y los minerales críticos.
Estas inversiones forman parte del acuerdo comercial alcanzado el pasado julio entre Tokio y Washington, que incluye inversiones japonesas de hasta 80 billones de yenes (550.000 millones de dólares) así como la reducción del 25 % al 15% los aranceles recíprocos a productos japoneses, incluyendo automóviles.
Las declaraciones, a falta de una reacción oficial, llegan en medio de los planes de la primera ministra, Sanae Takaichi, de viajar a Estados Unidos el mes próximo para reunirse con Trump.
El fallo del Supremo estadounidense del viernes afecta a la tarifa global base del 10 % a las importaciones extranjeras y los llamados gravámenes “recíprocos” a los socios comerciales de la mayor economía del mundo.
La corte determinó que Trump excedió su autoridad al imponer tributos basados en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), bloqueando así la herramienta clave con la que Washington buscaba implementar su agenda económica.
Taiwán prevé un efecto “limitado” del nuevo arancel global del 10 %
El Gobierno taiwanés, por su parte, consideró que el nuevo arancel global del 10 % anunciado por Trump, tendrá un “impacto limitado” en la isla, que firmó recientemente un acuerdo comercial con Washington.
El arancel fue anunciado después de que el Supremo bloqueara el viernes los aranceles previamente aplicados a socios comerciales, incluida Taiwán, al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
La ley en la que se basó Trump para esta nueva orden ejecutiva solo permite incrementar aranceles hasta un 15 % y por períodos de 150 días, por lo que no está claro cómo se articulará a largo plazo.
La portavoz del Yuan Ejecutivo (Gobierno), Michelle Lee, señaló que Taipéi seguirá “de cerca” la evolución de la política arancelaria estadounidense y mantendrá una comunicación estrecha con Washington para comprender las medidas específicas y responder “de manera oportuna”.
“Independientemente de cómo evolucionen las políticas arancelarias posteriores de la administración Trump en respuesta a la decisión del Supremo, el objetivo central del Gobierno es seguir esforzándose por lograr los mayores beneficios nacionales e industriales y garantizar el desarrollo estable de la economía de Taiwán”, afirmó Lee, citada por la agencia isleña CNA.
Este mes, Taiwán y Estados Unidos firmaron un acuerdo comercial que reducía del 20 % al 15 % los aranceles aplicados a la isla por Washington. No obstante, tras el fallo del Supremo, está por ver cómo afectará la decisión judicial a ese entendimiento bilateral.
Lee indicó que productos que representaron el 76 % de las exportaciones taiwanesas a Estados Unidos en 2024 están sujetos a la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, cuyas investigaciones han concluido o siguen en curso.
Según la portavoz, el equipo negociador taiwanés logró en el acuerdo recientemente firmado un trato de “nación más favorecida” respecto a esos aranceles, lo que contribuiría a reducir el impacto en sectores afectados y a mitigar la incertidumbre para la cadena de suministro tecnológica ante posibles futuros gravámenes sobre semiconductores y productos relacionados.
El acuerdo incluía además el compromiso de Taipéi de eliminar o reducir el 99 % de sus barreras arancelarias a importaciones industriales y agrícolas estadounidenses, según la Oficina del Representante Comercial de EEUU.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump y su gabinete han insistido en la necesidad de “traer de vuelta” la producción de semiconductores a EE.UU., un país que durante años dependió de fabricantes extranjeros y de cadenas de suministro globales frágiles.
Sin embargo, los expertos consideran que replicar la capacidad de fabricación de Taiwán no será sencillo, dado que cuenta con décadas de experiencia, una mano de obra altamente especializada y un ecosistema completo de proveedores y logística que permite mantener elevados niveles de eficiencia.
(Con información de EFE)
