La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este martes una resolución que reafirma el compromiso internacional con la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de Ucrania y exige un alto el fuego inmediato, total e incondicional, al cumplirse cuatro años desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022.
La medida obtuvo el respaldo de 107 países, 51 abstenciones y 12 votos en contra, incluida Rusia, y representa un nuevo posicionamiento del organismo frente a las repercusiones globales del conflicto.
La resolución advierte sobre el impacto de la guerra en la estabilidad regional e internacional y manifiesta una profunda preocupación por el incremento de los ataques rusos contra civiles y la infraestructura energética, lo que ha intensificado la crisis humanitaria.
El secretario general de la ONU, António Guterres, a través de Rosemary A. DiCarlo, subsecretaria general de Asuntos Políticos, calificó la invasión rusa como “una mancha en nuestra conciencia colectiva” y destacó la devastación de comunidades y el aumento de la inestabilidad regional y mundial.
Desde el inicio de la invasión, más de 15.000 civiles han muerto y más de 41.000 han resultado heridos, y millones han debido abandonar sus hogares y requieren asistencia humanitaria, según la ONU.
Por otro lado, la situación de los menores es especialmente grave: más de 3.200 niños han muerto o resultado heridos y aproximadamente un tercio de los menores ucranianos permanece desplazado, mientras 2,2 millones necesitan ayuda humanitaria.
Otro de los focos son los ataques a la infraestructura energética que han restringido el acceso a servicios básicos como educación, electricidad, calefacción y agua, agravando el riesgo para la vida civil en ciudades como Kiev.
Además, el texto reclama la liberación de prisioneros de guerra, la excarcelación de personas detenidas ilegalmente y el regreso de civiles deportados a la fuerza, incluidos menores, con el objetivo de restablecer la confianza y avanzar hacia una paz “amplia, justa y duradera”, basada en el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
La resolución también saluda los esfuerzos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuyos equipos han operado en Ucrania pese a los riesgos para la seguridad de las instalaciones nucleares. La ONU alertó sobre el peligro de los combates en torno a las centrales y urgió a cesar acciones que amenacen la seguridad regional.
El documento solicita a los Estados miembros reforzar la asistencia humanitaria ante el deterioro de la infraestructura y la falta de acceso a servicios esenciales. La ONU distribuye alimentos, agua y suministros médicos en coordinación con el Gobierno ucraniano y socios locales, aunque el acceso a ciertas zonas sigue restringido.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, consideró la resolución una clara señal de respaldo internacional y expresó: “Para nosotros, esto no es solo otra votación. Es una reafirmación de que Ucrania no está sola y de que los principios de la Carta de la ONU siguen siendo importantes”.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) documentó violaciones generalizadas, como tortura, violencia sexual y ejecuciones de prisioneros, con escasa rendición de cuentas.
(Con información de Europa Press)
