
La Corte Suprema de Estados Unidos expandió drásticamente el lunes el poder presidencial, al respaldar los despidos ejecutados por el presidente Donald Trump contra los directores de agencias federales independientes, con una sola excepción importante: la Reserva Federal.
Con una mayoría de 5-4, el tribunal de nueve miembros rechazó de forma definitiva el intento del gobierno de Trump de apartar de su cargo de manera inmediata a la gobernadora de la Fed, Lisa Cook. Trump había ordenado su destitución por acusaciones de un presunto fraude hipotecario, pero la corte frenó la medida. Sin embargo, en una decisión paralela aprobada por los seis jueces conservadores, el tribunal dictaminó que los presidentes tienen vía libre para despedir a los jefes de las demás agencias a su voluntad, eliminando las leyes federales que exigían una causa justificada y un precedente unánime de hace 91 años que limitaba la autoridad ejecutiva.
El presidente del tribunal, John Roberts, justificó la ampliación del poder presidencial al dictaminar sobre el caso de la ex miembro de la Comisión Federal de Comercio (FTC), Rebecca Slaughter, a quien Trump despidió sin causa. “Sostenemos que dicha protección contra la remoción es contraria a la separación de poderes consagrada en la Constitución”, escribió Roberts.
Esta lógica se extiende ahora a organismos clave como la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo y la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo, áreas que regulan amplios sectores de la vida estadounidense y que ningún presidente anterior había buscado controlar de esta manera.
El blindaje a la Fed y el freno en el caso de Cook
Respecto a la Reserva Federal y su rol en la fijación de las tasas de interés, la mayoría compuesta por Roberts, el juez Brett Kavanaugh y los tres jueces progresistas impidió la remoción de Cook. Roberts argumentó que permitir su salida inmediata “permitiría al Presidente remover a un miembro de la Reserva Federal en cualquier momento, por cualquier motivo y sin ningún control judicial posterior”, lo que transformaría el organismo en un empleo a voluntad.
Cook, quien fue nominada por Joe Biden, podrá continuar en su puesto mientras proceda su demanda principal contra los fundamentos del despido, luego de que el tribunal de máxima instancia confirmara el fallo de un tribunal inferior a su favor. Las acusaciones en su contra sostienen que declaró dos propiedades como residencias principales en 2021 para acceder a una tasa hipotecaria más baja, algo que el procurador general D. John Sauer calificó como “negligencia grave”. Cook ha negado cualquier mala acción y no ha sido acusada de ningún delito.
Reacciones contrapuestas tras el fallo
Tras conocerse los hechos y la publicación de la sentencia, los protagonistas emitieron sus posturas oficiales. La gobernadora Lisa Cook celebró la resolución a través de un comunicado: “La decisión emitida hoy reafirma un principio que ha sustentado una buena gobernanza económica durante generaciones: la Reserva Federal debe tomar todas sus decisiones de política monetaria basándose en datos concretos y en un juicio independiente, libre de toda injerencia política”.
Por su parte, el presidente Donald Trump se congratuló por el fallo general que le permite purgar la FTC y otras entidades independientes, minimizando el freno en la Fed. “Esta decisión fue largamente buscada por presidentes de Estados Unidos desde la década de 1930”, publicó Trump en su red Truth Social. “Es un gran honor ser el presidente en ejercicio que obtuvo este fallo histórico y sin precedentes”, añadió.
Posteriormente, el presidente escaló el conflicto con el banco central y amenazó con tomar “medidas apropiadas” contra la gobernadora Lisa Cook. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario republicano aseguró que la demanda “fue devuelta por la Corte Suprema estrictamente por cuestiones de procedimiento”. Añadió que tomarán “de inmediato las medidas apropiadas para asegurarse de que alguien que ha cometido irregularidades no tome decisiones vitales relativas al bienestar de los Estados Unidos de América”.
Disputa de fondo por la política económica
Críticos del mandatario republicano señalan que la verdadera motivación para intentar remover a Cook, la primera mujer negra en la junta de la Fed, es el deseo de la Casa Blanca de ejercer control sobre la política de tasas de interés. De haber tenido éxito, Trump habría podido reemplazarla con un aliado y consolidar una mayoría en la junta de la Fed, un escenario que mantiene en vilo a los inversores de Wall Street por su impacto potencial en los mercados financieros.
Trump ha presionado por reducciones dramáticas de las tasas de interés para abaratar el endeudamiento público y los costos de financiamiento de los ciudadanos, desestimando los riesgos de generar una inflación más alta. Mientras tanto, la Fed ha mantenido su tasa clave sin cambios este año, y diversos normativos sugieren que la persistente inflación podría obligar al banco central a elevar la tasa de referencia hacia finales de año.
El pulso entre el Ejecutivo y el banco central se intensificó durante la revisión del caso, cuando el Departamento de Justicia abrió una investigación criminal contra el exdirector de la Fed, Jerome Powell. Dicha investigación finalizó a finales de abril, lo que despejó el camino para la confirmación de Kevin Warsh como su sucesor en la presidencia de la entidad, aunque Powell permanece como gobernador.
Ratificación del veredicto en el caso E. Jean Carroll
El segundo revés del lunes para el mandatario ocurrió al cerrarse la vía de apelación en el caso de E. Jean Carroll, de 82 años. El 9 de mayo de 2023, un tribunal civil federal de Manhattan declaró a Trump responsable de “una agresión sexual” cometida en 1996 en unos grandes almacenes de Nueva York, así como de comentarios difamatorios realizados en 2022, fijando una indemnización global de 5 millones de dólares que fue ratificada en segunda instancia en diciembre de 2024.
Trump reaccionó en Truth Social calificando la decisión de la Corte Suprema como “sorprendente” y prometió “seguir luchando” contra lo que considera una “guerra jurídica” en su contra, “incluida la ridícula acusación de difamación, con todo (su) poder y toda (su) fuerza”. En contraste, la abogada de Carroll, Roberta Kaplan, afirmó a la AFP que el dictamen confirma “de una vez por todas el veredicto unánime del jurado según el cual el presidente Donald J. Trump agredió sexualmente y difamó” a su representada, finalizando los intentos del mandatario por eludir su responsabilidad.
No obstante, el panorama judicial del caso sumó un elemento de presión a finales de mayo, cuando se reveló que el Departamento de Justicia abrió una investigación penal contra Carroll. Según informes de CNN y The New York Times, las fiscalías buscan determinar si la escritora incurrió en falso testimonio en 2022 al declarar bajo juramento que no había recibido financiamiento externo para sus demandas. Reportes posteriores señalaron que el multimillonario Reid Hoffman se hizo cargo de parte de sus honorarios legales. Críticos de la administración han señalado esta nueva investigación como un ejemplo del uso de los tribunales por parte del Departamento de Justicia para avanzar contra adversarios personales del Ejecutivo.
