
La Cámara de Diputados de Santa Fe convalidó este jueves el acuerdo entre el gobierno provincial y la ANSES, en una sesión que estuvo lejos de ser un trámite administrativo. La votación dejó expuesto un fuerte cruce político en el recinto, con el oficialismo defendiendo el entendimiento y el bloque peronista rechazándolo de manera contundente.
Pero más allá del resultado —36 votos afirmativos contra 8 negativos—, lo que marcó la jornada fue el tono del debate. Y, especialmente, la intervención del exgobernador Omar Perotti, que volvió a escena con una crítica directa al acuerdo impulsado por la gestión de Maximiliano Pullaro.
Un acuerdo aprobado, pero con fuerte polémica
El convenio validado establece que la Nación transferirá a la provincia $120.000 millones en 12 cuotas mensuales de $10.000 millones, en concepto de anticipo por el resultado del sistema previsional, mientras se avanza en auditorías y simulaciones sobre los ejercicios 2020 a 2025.
Además, incorpora un punto clave que generó el mayor nivel de rechazo: la suspensión por 180 días —prorrogables— del juicio que Santa Fe mantiene ante la Corte Suprema por la deuda previsional nacional.
Ese elemento fue el eje del cuestionamiento opositor.
Perotti: “Es resignar recursos de los santafesinos”
El momento más tenso de la sesión llegó con la intervención de Perotti.
El exmandatario no solo cuestionó el contenido del acuerdo, sino que planteó una crítica de fondo a la estrategia del gobierno provincial.
“No es una cesión menor, es un juicio ganado que hoy queda suspendido”, advirtió, al referirse a la demanda que Santa Fe sostiene contra la Nación y que, según su mirada, cuenta con antecedentes favorables en la Corte Suprema.
Perotti fue más allá y dejó una definición que resonó en todo el recinto: “Sobre necesidades coyunturales se negocia. Sobre un fallo favorable para Santa Fe, no”.
La intervención fue extensa, técnica y política. Y generó incomodidad en el oficialismo, que salió a responderle en el mismo debate.
Una crítica que también apunta al relato
El exgobernador también puso en discusión la coherencia del discurso oficial.
Mientras ministros provinciales cuestionan permanentemente al Gobierno nacional por la falta de recursos en áreas clave como obra pública, salud o educación, señaló, en este caso se opta por confiar y suspender una herramienta judicial clave.
“En todo desconfiamos de Nación, menos cuando se trata de defender recursos de los santafesinos”, ironizó.
El peronismo recordó el pasado
El bloque justicialista no se limitó a cuestionar el presente.
También recordó episodios recientes donde integrantes de la actual gestión criticaban con dureza acuerdos similares alcanzados durante el gobierno de Perotti con Nación.
Particularmente, se hizo referencia al convenio por fondos coparticipables que permitió a la provincia acceder a recursos a través de bonos públicos, los mismos instrumentos que —según remarcaron— hoy sostienen la obra pública y evitan el déficit provincial.
El mensaje fue claro: lo que antes era criticado, hoy es defendido.
Agosto y Corach: cuestionamientos técnicos y políticos
Los exministros Walter Agosto y Marcos Corach también tomaron la palabra para desmenuzar el acuerdo.
Agosto puso cifras sobre la mesa al señalar que la provincia fue perjudicada por el gobierno nacional en más de $715 mil millones desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Además, cuestionó la inclusión de cláusulas como la posibilidad de ingresar al Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR) y la suspensión del juicio ante la Corte.
Corach, por su parte, fue directo: calificó el acuerdo como “perjudicial para los santafesinos” y defendió la estrategia adoptada durante la gestión anterior.
La defensa del oficialismo
Desde Unidos, la respuesta no tardó en llegar.
El diputado José Corral defendió el acuerdo y sostuvo que se trata de una “muy buena negociación” que permitirá reducir el déficit de la Caja de Jubilaciones entre un 40% y un 50%.
En la misma línea, otros legisladores oficialistas remarcaron que el convenio no implica resignaciones estructurales, sino una solución pragmática en un contexto complejo.
Un debate que recién empieza
La aprobación legislativa no cerró la discusión.
Por el contrario, dejó planteado un debate político de fondo: sobre la estrategia frente a la deuda previsional,sobre el uso de herramientas judiciales y sobre la coherencia en las posiciones políticas
La intervención de Perotti, en ese contexto, no fue una más. Marcó un posicionamiento claro dentro del peronismo y volvió a instalarlo como una voz con peso en la discusión pública.
Una votación con impacto político
El acuerdo ya es ley y será promulgado por el Ejecutivo. Pero el debate dejó algo más que números en el tablero.
Expuso tensiones. Reabrió discusiones. Y mostró que, incluso dentro de una mayoría consolidada, las decisiones estructurales siguen generando grietas políticas.
