
La cobertura de la Affordable Care Act (ACA) podría perder a casi 5 millones de afiliados en 2026, una caída de más del 20% respecto de los 22,3 millones registrados en 2025, según un nuevo análisis de KFF citado por Associated Press y The Washington Post.
El retroceso se explica por el aumento de las primas, el encarecimiento de los deducibles por el cambio de muchas personas a planes más económicos y el vencimiento de los subsidios ampliados durante la pandemia de COVID-19, que ayudaban a la mayoría de los inscriptos a pagar su seguro.
Caída en la inscripción y aumento de costos en el seguro de salud
El programa ACA funciona como principal esquema de seguro de salud subsidiado para adultos en edad de trabajar que no califican para Medicaid. El informe calculó que la inscripción activa bajaría hasta unos 17,5 millones de personas, a partir de un análisis de datos federales y estatales y de hallazgos de la firma actuarial Wakely Consulting Group.
La presión sobre los costos también se trasladó a quienes conservaron la cobertura. El deducible promedio aumentó en más de USD 1.000 al año, hasta USD 3.786, y el pago mensual promedio de la prima subió USD 65.
En declaraciones a The Washington Post, Cynthia Cox, vicepresidenta de KFF y coautora del informe, detalló: “Algunas personas cancelaron su cobertura por completo, otras están pagando primas más altas para mantener sus planes, y otras están optando por un plan básico con un deducible alto”.
El vencimiento de los subsidios empujó a los afiliados hacia planes más baratos y más riesgosos
Según The Washington Post, la pérdida de cobertura ocurre por dos razones. Una parte de los usuarios no se inscribió durante el último período de inscripción abierta por el aumento de las primas; otra parte sí se anotó, pero podría quedar fuera del sistema a lo largo del año porque no podrá pagar las cuotas mensuales.
El informe de KFF estimó que cerca de 1 millón de personas renunciaron a la cobertura para 2026 durante la inscripción abierta del año pasado, mientras que la deserción por falta de pago podría sumar hasta otros 4 millones.
Además, muchos estadounidenses recibieron una renovación automática en sus planes del año anterior y, en numerosos casos, esos seguros ahora son mucho más caros por la expiración de los subsidios y otros factores del mercado.
El año pasado la KFF había proyectado que el aumento de las primas se duplicaría en 2026. El nuevo análisis concluyó que el alza promedio fue del 58%, en parte porque muchas personas migraron a planes con primas más bajas y deducibles más altos.
En esos casos, el costo mensual baja, pero el afiliado enfrenta un gasto mayor si necesita usar el seguro. “La gente está intentando aferrarse a su cobertura de seguro médico como sea, incluso si eso significa tener un deducible de USD 7.000”, explicó Cox a Associated Press.
El informe también encontró que la caída de cobertura fue proporcionalmente mayor entre los estadounidenses de ingresos medios. Ese grupo gana demasiado para acceder a los subsidios que permanecen vigentes para los afiliados de menores ingresos, pero no lo suficiente como para absorber sin dificultad el costo de un seguro sin las ayudas extraordinarias de la pandemia.
“Por un lado, hay personas que no reciben la atención que necesitan porque no pueden pagarla. Por otro lado, hay personas que aún necesitan atención médica inevitable, como atención de emergencia u hospitalización, lo que las lleva a endeudarse por gastos médicos”, detalló Cox a The Washington Post.
La caída se extendió a la mayoría de los estados y ya entró en la disputa electoral
Las bajas en la inscripción se registraron en la mayoría de los estados, aunque los que operan sus propios mercados de seguros retuvieron una porción mayor de afiliados que aquellos que dependen del mercado federal.
En Carolina del Norte, el estado con el mayor descenso al inicio del año, la inscripción cayó en unas 214.000 personas, equivalente al 22%, según North Carolina Health News, citado por The Washington Post.
La administración de Donald Trump sostiene la mayor parte de la caída responde a los esfuerzos federales para detectar fraude dentro del programa de la ACA. Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, cuyos datos finales de inscripción de 2026 todavía no son públicos, no respondieron de inmediato a una consulta sobre el informe de KFF, reportó Associated Press.
Jonathan Oberlander, profesor de política sanitaria de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, afirmó a The Washington Post que el deterioro recién empieza a desplegarse: “La tormenta ya está aquí y eso es cierto en todo el país. Solo va a intensificarse en los próximos meses a medida que la gente no pueda pagar sus primas y abandone la cobertura”.
Oberlander advirtió que el aumento de personas sin seguro se vería impulsado por verificaciones obligatorias de elegibilidad y requisitos laborales para Medicaid incluidos en la ley One Big Beautiful Bill impulsada por Trump.
A su juicio, la combinación de recortes en la ACA y en Medicaid no solo afectaría a las personas sin seguro: también tendría un efecto sobre los sistemas de salud, grandes empleadores en muchas comunidades.
