La OTAN unifica su estrategia en el Ártico con una misión militar permanente tras la crisis por Groenlandia

La OTAN unifica su estrategia en el Ártico con una misión militar permanente tras la crisis por Groenlandia
La OTAN unifica su estrategia en el Ártico con una misión militar permanente tras la crisis por Groenlandia

La OTAN activó este miércoles la operación ‘Centinela del Ártico, una misión militar de alcance regional que centraliza por primera vez todas las actividades aliadas en el Alto Norte bajo un mando único. La iniciativa responde al acuerdo alcanzado en enero entre el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, y el presidente estadounidense Donald Trump durante el Foro Económico Mundial de Davos, cuando ambos mandatarios pactaron incrementar la responsabilidad colectiva de la OTAN en la región tras la crisis desatada por las ambiciones de Washington sobre Groenlandia.

El lanzamiento de la misión fue anunciado por el Cuartel General Militar Aliado (SHAPE) en Bruselas, en vísperas de una reunión de ministros de Defensa de los 32 países miembros. La operación estará dirigida por el Mando Conjunto de Fuerzas de Norfolk, ubicado en Virginia, cuya área de responsabilidad se amplió en diciembre de 2024 para incluir toda la región ártica y el polo norte.

“Por primera vez, reuniremos todo lo que hacemos en el Ártico bajo un solo mando”, subrayó Rutte en rueda de prensa. El secretario general destacó que la novedad no radica en desplegar nuevas tropas, sino en coordinar ejercicios que ya ejecutan países como Dinamarca y Noruega, donde participan decenas de miles de efectivos en condiciones extremas. La misión integrará inicialmente las maniobras ‘Arctic Endurance’ danesa, una serie de ejercicios multidominio en Groenlandia, y ‘Cold Response’ noruega, a la que ya han comenzado a llegar contingentes de toda la Alianza.

El Jefe del Mando Conjunto del Ártico, el General de División Soren Andersen, posa durante una entrevista con Reuters, a bordo de un buque de guerra danés en Nuuk, Groenlandia, el 16 de enero de 2026
REUTERS/Marko Djurica

El comandante supremo aliado en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, presentó ‘Centinela del Ártico’ como un compromiso de largo plazo para “proteger a los miembros de la Alianza y mantener la estabilidad en una de las zonas más estratégicamente significativas y ambientalmente desafiantes del mundo”. Grynkewich, que preparó la operación durante varias semanas, cuenta con mandato de los 32 aliados para impulsar este tipo de iniciativas sin requerir aprobación ministerial previa.

La activación de la misión se produce en un contexto de creciente militarización del Ártico. Rusia ha ampliado sistemáticamente su presencia en la región desde 2019, cuando desplegó sistemas antiaéreos S-400 y abrió bases de radar en archipiélagos como Novaya Zemlya y Franz Josef Land. En 2021, Moscú inauguró una pista de 3,5 kilómetros en Franz Josef Land capaz de recibir bombarderos con capacidad nuclear. La península de Kola alberga arsenales nucleares y sirve como base para la Flota del Norte, que realizó ejercicios con desembarcos de tropas y disparos desde submarinos nucleares en septiembre de 2025.

Fuentes de la OTAN alertaron que Rusia ha convertido el Ártico en un “campo de pruebas” para armamento avanzado, incluido el torpedo nuclear Poseidón, diseñado para evadir defensas costeras. Moscú también apuesta por la Ruta Marítima del Norte como corredor estratégico para sus exportaciones energéticas hacia Asia, en un contexto de sanciones occidentales. En 2025, 37 millones de toneladas de mercancías transitaron por esa ruta, aunque la cifra cayó un 2,3% respecto al año anterior.

Vista de viviendas en la costa de Nuuk, Groenlandia, el 25 de enero de 2026 (AP Foto/Evgeniy Maloletka)

El interés chino añade complejidad al tablero geopolítico. Beijing se autodefinió en 2018 como “Estado casi ártico” en su Libro Blanco sobre Política Ártica y ha invertido desde 2012 más de 90.000 millones de dólares en países árticos, según datos citados por el centro de estudios Rand. China participa en proyectos gasísticos rusos como Yamal LNG y desarrolla su Ruta de la Seda Polar, que pretende reducir en 20 días el trayecto marítimo entre Shanghai y Rotterdam. En octubre de 2025, un portacontenedores chino completó la travesía del Ártico sin asistencia de rompehielos en solo 20 días, evidenciando el impacto del deshielo acelerado.

La OTAN considera que el Ártico “ya no es una periferia remota, sino una primera línea”, según fuentes aliadas. La fragilidad ambiental de la región añade presión: cualquier conflicto o accidente podría tener consecuencias irreversibles. Un alto cargo militar de la Alianza aclaró que las actividades no se centrarán exclusivamente en Groenlandia, sino “en la región en su conjunto”, y que ahora evaluarán la infraestructura existente para determinar futuras mejoras.

La operación marca un punto de inflexión en la estrategia atlántica hacia el norte. Rutte insistió en que centralizar esfuerzos permitirá “aprovechar lo que estamos haciendo de forma mucho más eficaz”, identificar lagunas operativas y cubrirlas con mayor rapidez. El Mando Aliado de Operaciones coordinará actividades con el sistema de defensa aeroespacial NORAD y con los mandos Norte y Europeo estadounidenses, buscando una respuesta integrada ante lo que la Alianza percibe como desafíos concurrentes de Rusia y China en una región que el calentamiento global está volviendo estratégicamente accesible.