
Desde temprano en la tarde, en el Salón Héroes de Malvinas del primer piso de la Casa Rosada ya estaban las sillas dispuestas frente a un atril en el escenario. A partir de las 17.30, esa sala alojó a diputados y senadores libertarios que se acercaron a la sede del Gobierno para escuchar qué tenía para decirles en privado el presidente Javier Milei.
Un preludio fue la convocatoria de ayer al Gabinete, en la que el Presidente se paró frente a sus ministros, hizo una férrea defensa del programa económico y volvió a aclarar que no piensa tocar el plan pese a que esto le juegue en contra en las elecciones 2027. Planteó que eso implicaría “perder credibilidad”. Hoy retomó esa senda.
Al ingresar por Balcarce 50, los legisladores pasaron por el detector de metales y como medida previa debieron dejar sus celulares en sobres papel madera rotulados con sus nombres en fibrón negro. Una vez terminado ese trámite, afuera del salón los esperaron con café, té y medialunas de grasa y manteca.
Jocosas se las vio entrar y salir de la sala abrazadas a las libertarias Virginia Gallardo y Julieta Metral. Medialuna en mano, el diputado Sergio Figliuolo, alias “Tronco”, mantuvo un ida y vuelta de minutos con el senador Joaquín Benegas Lynch. Los ex-Pro Sabrina Ajmechet, Silvana Giudici y Luis Petri se acompañaron antes de la llegada de Milei, con un café cada uno.
A las 17.17, personal de la Casa Rosada entró un pizarrón con rueditas para escribir con fibrón. Inmediatamente después llegaron la secretaria general, Karina Milei, y el titular de Diputados, Martín Menem. Más atrás, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y después el de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que ayer faltó a la reunión con sus colegas porque estuvo en Misiones para la puesta en marcha del sistema acusatorio.
Milei arribó a la actividad a las 17.34. Hubo una ovación.
Participaron además el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe Ignacio Devitt; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo ”Lule“ Menem; y el vocero Adrián Ravier. La senadora Patricia Bullrich no estuvo en el arranque pero ya había avisado que llegaba demorada. Ingresó alrededor de las 18.
Como una forma de arengar a la tropa propia en la previa de jornadas cargadas en el Congreso, Milei hizo las veces de anfitrión. El oficialismo necesita que sus iniciativas caminen sin traspiés, al contrario de lo que pasó con la ley de propiedad privada.
En un discurso alineado con el de ayer, y también con el de sus últimas apariciones públicas −en el Hotel Alvear y la Bolsa de Comercio de Rosario−, Milei otra vez ratificó el plan de su gestión y pidió “salir a combatir la mentira“, en palabras de uno de los asistentes.
Esto cuando dentro del propio oficialismo aparecieron voces como las de Bullrich, Santilli y el propio titular del BCRA, Santiago Bausili, que admitieron la necesidad de acelerar el crecimiento.
La reunión duró aproximadamente una hora cuarenta y estuvo cargada de efusividad de parte del Presidente (que algunos definieron como una exposición ”a los gritos”). No hubo foto.
En el primer tramo de su alocución, Milei dio detalles del programa económico y anotó en el pizarrón. Partícipes de la reunión contaron que el Presidente ahondó sobre los “mercados repugnantes”, un tema que ya había mencionado en sus últimas conferencias.
Así, buscó marcar diferencias entre un discurso que le achacó a la oposición del kirchnerismo y a periodistas −algunos a los que volvió a descalificar con nombre y apellido− y lo que él considera la realidad del devenir económico. Puso como ejemplo la morosidad. Fuentes que hablaron con LA NACION explicaron que el Presidente acusó a los dirigentes kirchneristas de querer “cubrir a los bancos con dinero de todos los argentinos” y dijo que eso derivaría en más inflación, o lo que llamó “impuesto inflacionario”.
Asimismo, de acuerdo a lo que le contaron a LA NACION fuentes que participaron de la convocatoria, Milei les dio ciertos parámetros, sobre todo a los diputados, para cuando mañana tengan que defender en la Cámara el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central. “Los arengó y les dio herramientas”, refirió uno de los presentes.
Una vez más, reconoció a Sturzenegger, en este caso por su paso por el BCRA, durante el macrismo. Semanas atrás había afirmado que el Banco Central había “estafado” a los argentinos durante las gestiones del peronismo y el macrismo.
“Milei explicó que una de las principales estrategias de la oposición consiste en instalar determinados temas como ‘mercados repugnantes’, capaces de generar división en la sociedad y ser utilizados como ejes de confrontación política. Señaló que buscan encapsular distintos segmentos del electorado y convertir situaciones concretas de la economía o de la vida cotidiana en conflictos políticos”, dijeron oficialmente desde Casa Rosada, en línea con lo que reconstruyó LA NACION.
“Milei se refirió a los cuestionamientos sobre la morosidad y sostuvo que es necesario analizar los datos y las causas detrás de cada situación, sin convertirlas en un problema macroeconómico. Destacó la consistencia de la política fiscal y monetaria, y remarcó que la Argentina lleva 27 meses consecutivos de crecimiento”, ahondaron desde Balcarce 50.
Después hubo momento de preguntas, que hicieron los legisladores −una fue Lilia Lemoine− y también acotaciones de parte de Menem y Bullrich. El cierre estuvo a cargo de Milei.
Hubo un regalo: el libro La economía en una lección, de Henry Hazlitt, que tiene el prólogo hecho por el Presidente. Los ejemplares estaban dispuestos en una mesa. “Recomendó su lectura para comprender el proceso de reasignación de recursos y las consecuencias de las decisiones económicas”, contaron fuentes autorizadas.
A los diputados la invitación les llegó a través del jefe de bloque, Gabriel Bornoroni, que fue avisado por Martín Menem. En tanto, Karina Milei se encargó personalmente de notificar a sus senadores más estrechos y también se difundió la convocatoria por el grupo de WhatsApp que comparten los integrantes de la bancada, con Bullrich a la cabeza.
La primera instancia legislativa de esta semana será mañana en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo quiere aprobar la ley de inocencia fiscal II y la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Esta última es la que más ocupa a Milei, que cree que abrevará así a su objetivo de blindar el superávit fiscal hacia adelante. Además, buscará darle a la entidad una impronta alineada con sus preceptos económicos.
En tanto, el jueves el oficialismo pretende sesionar en el Senado para aprobar las designaciones de Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola para la Cámara Federal porteña, una instancia clave en el trámite de las causas por corrupción en la Argentina.
En la previa del mitin de Milei con sus representantes en el Congreso, en la Casa Rosada se reunió la mesa política, encabezada por Karina Milei.
Ayer fue el primer día de agosto que el Presidente pisó Balcarce 50. No había estado en la sede del Ejecutivo desde el 31 de julio.
Hoy, antes de llegar, el mandatario pasó horas en redes con un insulto tras otro dirigido a periodistas, a los que tildó de “amontonamiento de mierda” y “mierdas humanas mentirosas”, entre otros descalificativos.
