
En diálogo con El Equipo de la Mañana, el sacerdote relató cómo surgió la idea. “Terminó el partido, toqué la campana y saqué la Virgen a la calle”, contó. Pero la historia no terminó allí. Al advertir que la caravana de hinchas se había concentrado en el centro del pueblo, decidió acercarse hasta el lugar llevando la imagen sobre sus hombros. “Salí con la Virgen fuera de la iglesia, pero como vi que la caravana estaba en el centro, agarré la Virgen, la cargué sobre mi cabeza y allá me fui con la Virgen a festejar con todos los arteaguenses”, expresó.
El padre Robert también destacó el profundo vínculo entre la fe y el seleccionado nacional. “Sabemos que la Selección es muy creyente. En el vestuario siempre está presente la imagen de la Virgen de Luján. También están las canilleras del Toro Martínez, la señal de la cruz y el agradecimiento a Dios. Uno también reza y, en medio de tantas cosas, pide que les vaya bien… y esta vez también que les ganemos a los ingleses”, manifestó.
La relación entre Arteaga y la Selección Argentina tiene antecedentes muy especiales. El año pasado, la ceremonia de un importante acontecimiento religioso en la localidad contó con una visitante inesperada: Celia Cuccittini, la madre de Lionel Messi. Aquel momento quedó grabado en la memoria del sacerdote. “Esa noche no pude dormir”, recordó entre risas.
La imagen de la Virgen de Luján recorriendo las calles junto a los hinchas se convirtió en una de las postales más emotivas de los festejos, uniendo la pasión futbolera con la fe de toda una comunidad.
