
Actualmente, la institución cuenta con unos 1.500 socios. Sin embargo, la crisis económica del país y el perfil histórico de sus asociados —en su mayoría personas mayores— generan bajas constantes mes a mes. Esta caída de ingresos impacta de lleno en los servicios de salud: las mamografías ya no pueden realizarse de manera gratuita y deben cobrarse las placas debido a que los insumos cotizan en dólares, un factor que derivó en una notable baja de mujeres que se realizan el estudio.
“Pese a los reiterados reclamos ante la provincia para obtener aportes económicos que ayuden al mantenimiento de la sede, no hemos obtenido respuestas favorables. La única cobertura estatal directa corresponde al pago de los viáticos para traslados médicos hacia la ciudad de Rosario, los cuales son gestionados por la institución y abonados por el gobierno provincial”, resaltó Marisa en diálogo con El Equipo de la Mañana.
Para cubrir los gastos diarios, el equipo de LALCEC recurre a la autogestión mediante iniciativas como la venta de pastafrolas. A pesar de las adversidades, la contención médica no se detiene. La institución se mantiene activa en la atención de Papanicolaou para un promedio de 12 mujeres diarias sin obra social, al tiempo que prepara su próxima campaña enfocada en la salud de la piel y la tradicional caminata anual prevista para el 17 de octubre.
