Las autoridades afirman que se ha eliminado la amenaza de una explosión masiva tras la fuga de productos químicos en California

Las autoridades afirman que se ha eliminado la amenaza de una explosión masiva tras la fuga de productos químicos en California
Las autoridades afirman que se ha eliminado la amenaza de una explosión masiva tras la fuga de productos químicos en California

La reciente fuga química ocurrida en el condado de Orange, California, ha puesto en alerta a decenas de miles de residentes y movilizado a las principales autoridades estatales y federales. El incidente se originó el jueves, cuando los bomberos fueron alertados sobre una fuga de vapores tóxicos provenientes de un tanque averiado en la planta de GKN Aerospace en Garden Grove, que contenía metacrilato de metilo, una resina epoxi tóxica y altamente inflamable. Desde el inicio, la magnitud del riesgo fue clara: el tanque, con casi 7.000 galones de esta sustancia, amenazaba con derramar el químico o provocar una explosión de consecuencias catastróficas para la zona.

Las autoridades respondieron con rapidez y contundencia. El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró el estado de emergencia en el condado de Orange y solicitó al presidente Trump una declaración de emergencia federal, que fue aprobada el lunes. Esta medida permitió el despliegue de recursos federales y la participación activa de la FEMA y la EPA, así como la coordinación con agencias locales y estatales. Casi 800 socorristas y expertos llegaron a la zona para colaborar en las tareas de contención, monitoreo y evacuación. Entre las primeras acciones, la Autoridad de Bomberos del Condado de Orange (OCFA) advirtió sobre el peligro de una explosión tipo BLEVE (explosión de vapor expandido de líquido en ebullición), mientras se evaluaban posibles escenarios y se diseñaban planes para proteger a la población.

El estado del tanque dañado fue el principal foco de preocupación y monitoreo. El sábado por la noche, los operarios identificaron una grieta en el tanque, lo que facilitó la liberación de presión interna y modificó el riesgo estimado. El domingo se organizó una operación nocturna para medir la presión y determinar los pasos a seguir, con la prioridad de evitar una explosión masiva. El lunes, las autoridades confirmaron que la operación había sido exitosa y descartaron el peor escenario posible. Sin embargo, los bomberos informaron que persistía el riesgo de una explosión menor o una filtración de la sustancia tóxica. La temperatura interna del tanque, que en condiciones normales debía mantenerse en torno a los 50 grados, alcanzó los 100 grados durante la emergencia, pero para la tarde del lunes había descendido a 93 grados, mostrando una tendencia a la estabilización gracias al enfriamiento implementado.

Más de 50.000 residentes del condado de Orange reciben órdenes de evacuación por el riesgo de explosión e inhalación de vapores tóxicos (Captura de video)

La amenaza obligó a la emisión de órdenes de evacuación para aproximadamente 50.000 residentes en comunidades como Garden Grove, Buena Park, Anaheim, Stanton, Westminster y Cypress. Las zonas evacuadas se determinaron considerando tanto la posible dispersión de vapores tóxicos como el riesgo de incendio. El lunes, tras la reducción del peligro de explosión, las autoridades anunciaron que la zona de evacuación se reduciría en un 65%, permitiendo que decenas de miles de personas regresaran a sus hogares. Aun así, unas 16.000 personas permanecían fuera de sus viviendas, con la promesa de una reevaluación continua según la evolución del incidente.

Durante la crisis, los bomberos implementaron un sistema de rociadores de diluvio que suministró “millones y millones de galones” de agua para enfriar el tanque y evitar un incendio. “Tenemos un sistema de inundación a máxima potencia y un monitor terrestre que suministra 1.250 galones por minuto”, explicó Craig Covey, jefe de división de la OCFA. El agua empleada fue objeto de monitoreo constante para detectar contaminantes, y las autoridades aseguraron que se encontraba limpia. Además, la EPA instaló equipos de monitoreo de calidad del aire en 20 puntos alrededor del área afectada, confirmando en todo momento la ausencia de niveles peligrosos de contaminación atmosférica.

El impacto de la emergencia se extendió a los servicios públicos. Más de una docena de escuelas del Distrito Escolar Unificado de Garden Grove y otros distritos como Savanna, Westminster y Cypress se vieron obligadas a cerrar temporalmente o migrar a la modalidad de clases en línea. Las autoridades escolares garantizaron que los estudiantes no serían penalizados por inasistencias y que la seguridad era la máxima prioridad. Paralelamente, cerca de diez refugios fueron habilitados para los evacuados, muchos de los cuales alcanzaron su capacidad máxima, presionando los recursos de la Cruz Roja y motivando la apertura de nuevos centros de acogida, incluso para autocaravanas.

Las operaciones de emergencia logran estabilizar el tanque dañado, reduciendo la temperatura de 100 a 93 grados y alejando el peligro mayor (REUTERS/David Swanson)

El incidente reavivó la atención sobre los antecedentes de GKN Aerospace. En 2024, la empresa había pagado casi un millón de dólares en un acuerdo con el Distrito de Gestión de la Calidad del Aire de la Costa Sur tras ser acusada de emitir compuestos tóxicos o volátiles al aire sin los permisos adecuados. El fiscal de distrito del condado de Orange, Todd Spitzer, abrió una investigación sobre la empresa por este nuevo incidente, pidiendo la colaboración de informantes y subrayando la gravedad de que una planta de este tipo opere en una zona densamente poblada.

La seguridad pública también se vio afectada. Según el jefe de policía de Garden Grove, Amir El-Farra, se realizaron siete arrestos en la zona de evacuación desde el inicio de la crisis: uno por saqueo y seis por merodeo. Las autoridades intensificaron la presencia policial y el uso de tecnología de vigilancia para proteger los hogares y negocios vacíos, asegurando que quienes regresaran encontrarían mayor patrullaje en las calles.