Las cámaras de Flock reciben nuevos cuestionamientos sobre privacidad en su ciudad de origen

Las cámaras de Flock reciben nuevos cuestionamientos sobre privacidad en su ciudad de origen
Las cámaras de Flock reciben nuevos cuestionamientos sobre privacidad en su ciudad de origen

Una empresa de Atlanta lleva más de 120.000 cámaras instaladas en 49 estados y enfrenta una creciente resistencia en su ciudad natal. Flock Safety, la compañía de reconocimiento de patentes más importante del país, se convirtió en el centro de un debate nacional sobre vigilancia, privacidad y abusos policiales que ya llegó al Congreso y al escritorio del alcalde de Atlanta.

La compañía fue fundada en 2017 por Garrett Langley junto con dos excompañeros del Instituto de Tecnología de Georgia (Georgia Tech), en respuesta a una ola de robos de automóviles en el vecindario de Langley.

El modelo de negocio se apoyó en componentes comerciales estándar y tecnología inalámbrica para producir lectores de dominios más accesibles que los existentes en el mercado. Sus clientes incluyen tanto departamentos policiales como asociaciones de vecinos y empresas privadas.

“Vivo en Atlanta. Soy ciudadano ante todo, luego padre y después CEO de Flock”, dijo Langley en entrevista con CNN. Sin embargo, esa identificación con la ciudad no frenó la resistencia local.

El alcalde Andre Dickens ordenó auditorías mensuales a la policía de Atlanta tras la detección de consultas cuestionables en el sistema (REUTERS/Brian Snyder)

Desde agosto, funcionarios de los cuatro condados más grandes del área metropolitana celebraron audiencias públicas sobre el uso de las cámaras. En septiembre, el alcalde Andre Dickens anunció nuevas regulaciones municipales y ordenó una auditoría interna a la policía de Atlanta.

El 0,07% de las búsquedas policiales fue marcado como cuestionable

La auditoría de la policía de Atlanta abarcó las búsquedas realizadas entre enero y principios de septiembre. Aunque el porcentaje de consultas sospechosas fue de apenas 0,07%, en términos absolutos eso representa 79 indagaciones que actualmente están siendo revisadas por posibles violaciones de política.

En respuesta, el departamento actualizó su normativa interna: estableció criterios claros para las búsquedas, definió prohibiciones expresas y fijó sanciones —tanto administrativas como penales— para los agentes que las incumplan.

La ciudad también exige ahora auditorías mensuales de cumplimiento. “La tecnología que otorga capacidades extraordinarias al gobierno debe ir acompañada de una rendición de cuentas extraordinaria”, declaró Dickens al anunciar los cambios.

La empresa Flock Safety redujo el período de retención de datos de 30 a 7 días y exigió una justificación policial para cada búsqueda (REUTERS/Cheney Orr)

Flock recorta el tiempo de retención de datos de 30 a 7 días: para los críticos es insuficiente

La compañía anunció sus propias reformas. A partir del 1 de enero, sus clientes deberán aceptar nuevas condiciones de uso: cada búsqueda en la base de datos deberá justificarse con un número de expediente policial.

Además, el período estándar de conservación de imágenes se reduce de 30 a 7 días, aunque los datos vinculados a casos abiertos pueden retenerse por más tiempo.

Para la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), las medidas son insuficientes. Chad Marlow, asesor sénior de políticas de la organización, calificó los cambios ante el Congreso como “versiones recicladas de medidas de seguridad fácilmente eludibles que ya habían fracasado”.

En cuanto a la eficacia de las cámaras, un estudio de agosto de la Universidad de Carolina del Sur encontró que las comunidades que las instalaron registraron una caída del 11% en el robo de vehículos, pero sin cambios significativos en otros delitos contra la propiedad ni en la violencia.

Más de 80 oficiales en Estados Unidos fueron acusados de espiar a ciudadanos

El Instituto para la Justicia documentó esos casos, 21 de los cuales ocurrieron en Georgia.

Entre los más recientes figura el de un oficial de la policía de Milwaukee que fue acusado de consultar el sistema de Flock 124 veces para rastrear a su pareja sentimental y 55 veces para localizar al exnovio de ella. El agente renunció y se declaró culpable de un cargo de mala conducta.

Asimismo, en Chamblee, ciudad a unos 24 kilómetros del centro de Atlanta, el jefe policial Michael Dieppa admitió haber despedido a un oficial por mal uso del sistema hace dos años, aunque defiende la tecnología como clave para resolver crímenes.

Durante 2020, lectores de patentes permitieron recuperar al niño Mateo Mantufar-Barrera, de un año, secuestrado a punta de pistola cerca de su hogar y hallado horas después cerca de la frontera con Alabama.

Más de 80 oficiales de policía enfrentaron acusaciones en Estados Unidos por rastrear a ciudadanos mediante la base de datos de Flock (REUTERS/Brian Snyder)

Vecinos de Atlanta presentaron denuncias por el acceso de empleados de Flock a cámaras de guarderías

Jason Hunyar, residente de Dunwoody, presentó decenas de solicitudes de acceso a registros públicos tras descubrir que empleados de Flock —sin funciones policiales— habían accedido a cámaras del centro comunitario donde asistía su bebé.

Según un correo electrónico de la empresa obtenido por Hunyar, el acceso se realizó con fines de demostración comercial a otro organismo de seguridad, dentro de los términos del contrato con la ciudad. Flock confirmó la situación y anunció que sus empleados realizarán futuras demostraciones únicamente en lugares públicos como estacionamientos de centros comerciales.

Los registros también revelaron una reunión privada entre Langley y la alcaldesa de Dunwoody, Lynn Deutsch, quien confirmó el encuentro en CNN y señaló que se abordó el acceso de ejecutivos de Flock a cámaras municipales con fines de ventas, práctica que fue suspendida.

La compañía suspendió las demostraciones comerciales con cámaras municipales tras los reclamos de vecinos en Dunwoody (REUTERS/Kaylee Greenlee)

Senadores pidieron al Departamento de Justicia crear normas federales de regulación

La presión política cruzó las fronteras de Georgia. El senador demócrata Raphael Warnock y la senadora republicana Katie Britt enviaron una solicitud conjunta al Departamento de Justicia para que establezca directrices nacionales sobre el uso policial de los lectores de patentes y sistemas de videovigilancia.

“Los ciudadanos quieren estar seguros frente al crimen, pero también frente al acoso y el rastreo. No deberían tener que elegir”, dijo Warnock ante la prensa.

Langley se mostró abierto a más regulación, aunque anticipó que el resultado probablemente sea un esquema normativo diferenciado por estado. Bajo la legislación vigente en Georgia, el mal uso de datos de lectores de matrículas solo constituye un delito menor agravado.

Los senadores Raphael Warnock y Katie Britt solicitaron al Departamento de Justicia normas federales para regular el uso policial de lectores de matrículas (Reuters)

Mientras la ciudad evalúa nuevas restricciones, la Fundación de la Policía de Atlanta dejó en claro que retirar las cámaras no está en discusión: las ALPRs, señaló, son “invaluables” para prevenir y resolver crímenes.

DeFlock estima que solo en el área de 29 condados alrededor de Atlanta hay más de 6.000 lectores de matrículas —de Flock y de otras marcas—, en una ciudad que, según un análisis de la firma de ciberseguridad Comparitech de 2024, es la más vigilada per cápita entre las grandes urbes de Estados Unidos, con una cámara accesible para las fuerzas de seguridad por cada ocho habitantes.