Las inundaciones repentinas amenazan a más de 60 millones de personas en el noreste y Medio Oeste de Estados Unidos

Las inundaciones repentinas amenazan a más de 60 millones de personas en el noreste y Medio Oeste de Estados Unidos
Las inundaciones repentinas amenazan a más de 60 millones de personas en el noreste y Medio Oeste de Estados Unidos

Inundaciones repentinas amenazan a más de 60 millones de personas en el noreste y Medio Oeste de Estados Unidos, donde nuevas rondas de lluvias intensas podrían extenderse hasta la noche del lunes tras un fin de semana de tormentas que saturó el suelo, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y los medios de comunicación FOX y ABC News.

Más de 60 millones de estadounidenses afrontan este riesgo porque las tormentas del fin de semana dejaron el terreno empapado y elevaron la posibilidad de crecidas rápidas ante nuevas lluvias intensas.

El mayor riesgo se concentra en Nueva York, Long Island y sectores de Connecticut, Rhode Island y Massachusetts. Sin embargo, la alerta también abarca al resto del territorio estadounidense, después de un fin de semana marcado por la ola de calor, posteriores tormentas, víctimas y daños.

El suelo ya saturado en el noreste y Medio Oeste eleva la amenaza de crecidas rápidas, mientras Nueva York y otras grandes ciudades enfrentan nuevas tormentas, demoras aéreas y posibles evacuaciones (REUTERS/Carlos Barria)

En simultáneo, un riesgo más amplio de inundaciones repentinas —de nivel 2 de 4— se extiende desde el centro de Massachusetts, pasando por el valle inferior del Hudson en Nueva York, Nueva Jersey, la península de Delmarva y el oeste de Pensilvania. Esto incluye Boston, Filadelfia, Washington D.C., Baltimore y Pittsburgh.

Demoras, cancelaciones y vuelos suspendidos

Las tormentas ya empezaron a impactar en uno de los sectores más sensibles: el transporte aéreo. Los principales aeropuertos del área de Nueva York registran cientos de demoras y cancelaciones, mientras las autoridades mantienen suspendidas las llegadas debido al riesgo de tormentas eléctricas.

La FAA frenó llegadas en JFK, Newark y LaGuardia por actividad eléctrica y fuertes ráfagas, en una jornada con cientos de retrasos y cancelaciones mientras sigue creciendo la amenaza hídrica (REUTERS/Brian Snyder)

La Administración Federal de Aviación (FAA) dispuso paradas en tierra para los vuelos con destino a los aeropuertos internacionales John F. Kennedy (JFK), Newark Liberty y LaGuardia, una medida que, según advirtió el organismo, podría prolongarse si las condiciones meteorológicas no mejoran.

Hasta las 11 de la mañana de este lunes, la plataforma FlightAware reportaba 162 vuelos demorados y 78 cancelados en el aeropuerto JFK. En Newark Liberty había 13 demoras y 61 cancelaciones. LaGuardia concentraba las mayores complicaciones, con 172 vuelos retrasados y 155 suspendidos. Las cifras, además, podrían aumentar a medida que avance la jornada.

El Servicio Meteorológico Nacional también informó ráfagas de viento superiores a los 120 km/h en algunos sectores, condiciones que dificultan los despegues y aterrizajes y obligan a reforzar las medidas de seguridad.

Daños y alteraciones tras el fin de semana de tormentas

Las lluvias del lunes podrían alcanzar tasas de 2 a 3 pulgadas por hora. Con lo caído el domingo, los acumulados totales previstos rondan entre 3 y 6 pulgadas, con máximos aislados por encima de 8 pulgadas.

Las tormentas empezaron a última hora del viernes y alteraron celebraciones al aire libre durante el fin de semana festivo del 4 de julio.

Hubo carreteras anegadas, conductores varados y ráfagas que derribaron árboles y tendidos eléctricos.

En Chicago, la lluvia intensa inundó partes del estadio Wrigley Field y retrasó una hora el juego entre los Cubs y los Cardinals.

En distintos puntos de la ciudad, las calles quedaron cubiertas de agua y varios automovilistas quedaron atrapados.

En Chicago, un intenso temporal anegó sectores del estadio Wrigley Field y obligó a postergar una hora el partido entre los Cubs y los Cardinals. (Credit: David Banks-Imagn)

En Nueva York, árboles cayeron sobre vehículos y los fuertes vientos levantaron arena y escombros en Brooklyn. Un afectado dijo a la cadena ABC: “He pasado huracanes aquí y demás, pero esto fue lo más intenso”.

La misma cadena informó de un incendio en una vivienda en Rivers Edge tras la caída de un árbol, con un bombero herido.

En tanto, en el condado de Kendall, en Illinois, una persona murió cuando un árbol cayó sobre un remolque de acampada.

La cadena ABC también informó de daños extendidos por el viento en Lake Geneva, Wisconsin.

Cortes de luz, calor extremo y trastornos en los viajes

Nueva York es uno de los puntos donde se concentra un mayor riesgo de inundaciones repentinas (REUTERS/Angelina Katsanis)

Más de 280.000 clientes seguían sin electricidad a primera hora del lunes.

Las lluvias del domingo llevaron al alcalde de la ciudad de Nueva York Zohran Mamdani a pedir a los residentes de apartamentos en sótanos que se prepararan para evacuar. Y la ciudad abrió escuelas públicas como refugios a última hora del domingo, de acuerdo con esa misma fuente.

El episodio extremo coincidió con varios días de calor en el noreste, que causaron al menos 25 muertes en 10 condados de Nueva Jersey.

“Desgraciadamente, muchas de estas personas fueron halladas en viviendas sin aire acondicionado. Algunas estaban fuera de su residencia, algunas en la calle y algunas incluso en autos estacionados”.

Una mujer se echa agua sobre la cabeza mientras sufre los efectos del calor en una estación de metro, cerca de la entrada a la Great American State Fair en el National Mall, en Washington D. C., el 4 de julio de 2026¨(REUTERS/Jonathan Ernst)

En Washington, miles de asistentes a la Great American State Fair tuvieron que evacuar por la llegada de una tormenta, según ABC.

La cadena difundió el aviso hecho por parlantes y megáfonos: “Damas y caballeros, por pedido de las autoridades, debemos evacuar de inmediato”.

ABC News informó además que Filadelfia declaró una emergencia sanitaria por calor y canceló el desfile de la ciudad. En la zona las temperaturas superaron los 38 °C.

En total, hubo más de 9.000 vuelos demorados y más de 1.000 cancelados el domingo, mientras ABC Good Morning America informó de más de 1.000 cancelaciones durante la noche y miles de retrasos adicionales.

Por qué las inundaciones repentinas son tan peligrosas

Las crecidas repentinas figuran entre los fenómenos meteorológicos más mortales de Estados Unidos, con una media nacional de 88 muertes al año por inundaciones, según NOAA Research.

La misma fuente indicó que 15 centímetros de agua en rápido movimiento pueden derribar a una persona y 30 centímetros pueden arrastrar un coche.

JJ Gourley, investigador del Laboratorio Nacional de Tormentas Severas de la NOAA, explicó que “los fenómenos más devastadores son los difíciles de predecir”.

Según esa fuente, pequeñas variaciones en la intensidad o en la ubicación de la lluvia pueden cambiar por completo el resultado entre distintas cuencas fluviales.

La NOAA advirtió que las inundaciones repentinas figuran entre los fenómenos meteorológicos más mortales de Estados Unidos  (Archivo 2023 REUTERS/Mike Segar)

Greg Waller, hidrólogo coordinador sénior del Centro de Pronóstico de Ríos del Golfo Oeste, dijo que “la ubicación precisa es crucial para la respuesta específica de cada sistema fluvial”.

Waller precisó que una tormenta eléctrica puede desviarse entre 25 y 50 millas y alcanzar dos o tres cuencas distintas.

Para anticipar mejor las inundaciones, la NOAA desarrolló herramientas que combinan en tiempo real información de radares, satélites, pluviómetros y modelos meteorológicos. Uno de esos sistemas permite seguir la evolución de las lluvias casi al instante, mientras otro calcula cómo avanzará el agua sobre el terreno y estima qué zonas tienen más probabilidades de inundarse.

El organismo también trabaja con una tecnología capaz de simular distintos escenarios de tormenta varias horas antes de que se formen. El objetivo es que las alertas no solo avisen que se aproxima un temporal, sino que también indiquen con mayor precisión qué calles, barrios o cruces podrían quedar bajo el agua.