El ciudadano nicaragüense Luis Manuel Áviles Roa recuperó la libertad este martes tras haber permanecido varios días bajo custodia de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Florida, luego de su detención durante un control de tránsito. La familia del detenido, cuyo hijo sirve como marino en el portaaviones USS Abraham Lincoln, confirmó la liberación sin precisar el estatus migratorio actual de Áviles Roa. El caso generó atención en medios y redes sociales por ocurrir en medio de la polémica sobre las condiciones a bordo del portaaviones y en el contexto de recientes denuncias sobre la deportación de familiares de militares.
Según informó la agencia EFE, la familia Áviles comunicó la noticia a través del perfil de Facebook de Joshua Áviles, hijo del liberado y miembro activo de la Armada de Estados Unidos. En el mensaje, la familia expresó agradecimiento por el apoyo recibido y solicitó privacidad mientras se reencuentran tras la liberación. “Luis ha sido liberado y ha regresado con nuestra familia. Estamos profundamente agradecidos por todo el apoyo brindado tanto a Luis como a Josh a lo largo de esta situación”, publicó la familia Áviles, que aclaró que no concederá entrevistas por el momento.
La detención de Luis Manuel Áviles Roa ocurrió el sábado anterior en Cayo Hueso (Key West), la ciudad más meridional del estado de Florida, durante un operativo de tránsito. De acuerdo con declaraciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) recogidas por EFE, Áviles Roa fue identificado como “extranjero ilegal de Nicaragua” y detenido porque “entró al país ilegalmente en una fecha y ubicación desconocidas”.
La situación adquirió notoriedad por la vinculación familiar de Áviles Roa con un militar desplegado en un portaaviones estadounidense involucrado en operaciones en el conflicto con Irán.
El caso motivó una oleada de apoyo a través de redes sociales, donde Joshua Áviles relató que su padre contaba con licencia de conducir, número de seguridad social y permiso de trabajo, y que aguardaba la aceptación de su solicitud de residencia permanente, la llamada residencia permanente.
El propio DHS aclaró en su pronunciamiento que “tener un familiar en el Ejército no es un pase libre para violar las leyes”, recalcando que “el servicio militar de un familiar directo no otorga automáticamente permiso de permanencia (‘parole’), estatus legal, ni inmunidad”. Esta postura fue recogida por EFE y reproducida por medios estadounidenses.
El contexto militar y migratorio
La liberación de Áviles Roa ocurre en un periodo de tensión sobre la situación de los familiares de personal militar extranjero en Estados Unidos. El caso del USS Abraham Lincoln, donde sirve su hijo, atrajo la atención pública después de que familiares de marinos denunciaran escasez de suministros, problemas de contaminación del agua y afectaciones a la salud mental de la tripulación.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, desestimó los reportes calificándolos de “completamente tergiversados”, mientras el Comando Central (Centcom) anunció el reemplazo del portaaviones por el USS George Washington y su grupo de ataque en la región de Oriente Medio, tras más de seis meses de despliegue.
A estas circunstancias se sumó la publicación de una carta, fechada el 9 de agosto, en la que senadores del Partido Demócrata denunciaron intentos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) por deportar a 282 veteranos y sus familiares durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. De acuerdo con el documento, la política migratoria vigente habría intensificado la presión sobre colectivos tradicionalmente percibidos como protegidos, como los familiares directos de militares activos.
Por el momento, la familia Áviles no ha revelado detalles sobre los próximos pasos legales en el caso de Luis Manuel Áviles Roa, mientras esperan el retorno de Joshua Áviles tras su servicio en el USS Abraham Lincoln.
