Los cortes de energía mantienen a 75.000 usuarios sin electricidad en el noroeste de Indiana

Los cortes de energía mantienen a 75.000 usuarios sin electricidad en el noroeste de Indiana
Los cortes de energía mantienen a 75.000 usuarios sin electricidad en el noroeste de Indiana

Más de una semana después del temporal que golpeó el noroeste de Indiana, decenas de miles de personas continuaban sin suministro eléctrico y las autoridades advirtieron que en algunas zonas la reposición total recién llegaría el 25 de agosto. La situación afecta con fuerza a la ciudad de Gary, donde miles de vecinos dependen de centros comunitarios para cargar teléfonos, conseguir comida caliente y atravesar una emergencia que ya dejó víctimas fatales, tal y como reportó Associated Press.

De acuerdo con un despacho de Associated Press, la empresa Northern Indiana Public Service Co. (NIPSCO) informó el miércoles por la tarde que todavía quedaban 75.000 usuarios sin servicio, en su mayoría en el condado de Lake, junto a la frontera con Illinois. Dentro de ese total, más de 20.000 clientes de Gary seguían a oscuras.

La magnitud de los daños explica parte de la demora. La tormenta registró ráfagas de 159 kilómetros por hora y destruyó infraestructura clave en distintos puntos de la región. La compañía sostuvo que en Gary deben repararse o reemplazarse cerca de 300 postes y otros 44 postes de transmisión, una tarea que, de acuerdo con ejecutivos de la firma, implica reconstruir segmentos enteros del sistema eléctrico.

Gary, una de las ciudades más golpeadas por la emergencia

La ciudad de Gary concentra la crisis eléctrica, con más de 20.000 clientes sin servicio y reposición total prevista para el 25 de agosto (Fire Department)

La situación en Gary concentra buena parte de la preocupación oficial y del malestar vecinal. Associated Press detalló que la restauración completa del servicio en esa ciudad no se espera antes del 25 de agosto, un horizonte que extiende la crisis para miles de hogares que ya llevan días sin refrigeración, sin aire acondicionado y con alimentos echados a perder.

La ejecutiva de la empresa matriz de NIPSCO, Melody Birmingham, reconoció ante la prensa el impacto que provoca un corte tan prolongado en la vida cotidiana. “Estas no son reparaciones simples. Son sistemas que están siendo reconstruidos”, afirmó, en declaraciones recogidas por Associated Press. La directiva también admitió el “peso real” que supone perder comida perecedera y permanecer varios días sin climatización tras lo que describió como una tormenta histórica.

El alcalde de Gary, Eddie Melton, aseguró que la frustración social es comprensible y señaló que los vecinos se encuentran “frustrados y agotados”. Aun así, remarcó que más de 600 operarios trabajan para restablecer el servicio en la ciudad. Melton también planteó que el problema excede a su municipio y afecta al conjunto del noroeste de Indiana, tal y como dijo ante medios locales y en declaraciones citadas por Associated Press.

El impacto en los vecinos, entre alimentos perdidos y medicamentos en riesgo

NIPSCO informó que 75.000 usuarios continuaban sin suministro eléctrico, en su mayoría en el condado de Lake, junto a la frontera con Illinois (REUTERS)

La emergencia no solo alteró la rutina doméstica. También abrió problemas sanitarios y económicos para muchas familias. Uno de los testimonios relevados por Associated Press fue el de Jeremy Spurrier, un hombre de 51 años que vive en Portage, a unos 64 kilómetros de Chicago. Spurrier contó que tiene un generador en su casa, aunque mantenerlo en funcionamiento le demanda cerca de 75 dólares por día en combustible.

Además, explicó que su familia depende de comida no perecedera y que debe viajar hasta Illinois para conseguir hielo con el fin de conservar su insulina. “Si me quedo sin hielo, se arruinan varios cientos de dólares en insulina”, advirtió, según reprodujo Associated Press. El caso refleja hasta qué punto el corte de energía dejó de ser una molestia para convertirse en un problema de salud y de subsistencia.

Otra residente afectada es Myra Carden, de 74 años, vecina de Whiting. La mujer relató que su vivienda no sufrió daños visibles por el temporal, aunque padeció dos apagones en pocos días. Primero estuvo más de dos días sin electricidad la semana pasada y luego volvió a perder el servicio el martes. “Ya reporté el corte más de una vez. Lo único que me responden es que ya hice el reporte”, lamentó, en una declaración traducida del inglés y citada por Associated Press.

Carden explicó además que utiliza un generador para mantener en funcionamiento la heladera, pero solo cuando hay alguien en la casa que pueda vigilarlo. También señaló que tiene un freezer repleto de carne vacuna y pollo y teme que todo termine en la basura.

Siete muertes y reclamos por la respuesta ante el desastre

Entre las víctimas de las tormentas en Indiana figuran un niño de 4 años, tres hombres y tres mujeres (Aaron Skillman vía AP)

El saldo humano de las tormentas agrava el cuadro. Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de Indiana, Liz Woods, informó que siete personas murieron desde el inicio del episodio climático, el 11 de agosto. Entre las víctimas figuran un niño de 4 años, tres hombres y tres mujeres, de acuerdo con la información difundida por Associated Press.

En medio de la crisis, también surgieron cuestionamientos sobre la distribución de los esfuerzos de recuperación. En Gary, una ciudad de mayoría afroamericana, algunos residentes expresaron su enojo porque sienten que la comunidad queda relegada. Birmingham rechazó esa interpretación y aseguró que la demora no responde a criterios raciales ni económicos. “Esto no tiene nada que ver con la raza ni con ningún tipo de división. Tiene que ver con el lugar donde golpeó la tormenta”, sostuvo la ejecutiva, según citó Associated Press.

Mientras continúan las reparaciones, miles de usuarios siguen a la espera de recuperar un servicio básico en una región que todavía intenta recomponerse tras uno de los temporales más destructivos del mes de agosto en el noroeste de Indiana.