Más de 600 drones fueron incautados cerca de estadios y zonas de fanáticos del Mundial 2026 en Estados Unidos desde el inicio del torneo el 11 de junio, según informó la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) el lunes 6 de julio.
El FBI confirmó que las confiscaciones se produjeron en las 11 ciudades sede del país, en un operativo que involucra a varias agencias federales y que ya derivó en cargos penales contra al menos dos personas, según información de Reuters y NBC News.
La cifra refleja que muchos operadores de drones ignoraron las advertencias previas al torneo. Las restricciones de vuelo entraron en vigor tres horas antes y tres horas después de cada partido, y su violación puede costar hasta USD 100.000 en multas, además de penas de prisión de hasta un año y el decomiso del aparato, de acuerdo a The Guardian.
Distribución de incautaciones por ciudad sede
El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) registraron confiscaciones en todas las ciudades anfitrionas. Según los datos disponibles al 5 de julio, el desglose por ciudad es el siguiente:
- Miami (130 cifra actualizada al 6 de julio según Reuters; 99 según el reporte previo del 5 de julio).
- Atlanta (77).
- Dallas (más de 70 drones en cinco partidos; 63 según el conteo parcial anterior).
- Filadelfia (56).
- Los Ángeles (48).
- Nueva York/Nueva Jersey (40).
- Houston (33).
- Kansas City (32).
- Seattle (29).
- San Francisco Bay Area (sin dato).
- Boston (sin dato).
Cómo operan las restricciones aéreas
La Administración Federal de Aviación (FAA) estableció zonas de exclusión aérea temporales —conocidas como TFR, por sus siglas en inglés— alrededor de cada estadio y de los sitios de reunión de fanáticos.
Las condiciones son:
- En días de partido: prohibición de vuelo en un radio de 3 millas náuticas y hasta 914 metros (3.000 pies) de altura alrededor del estadio, salvo autorización expresa del control de tráfico aéreo.
- En reuniones de fanáticos: zona restringida de 1 milla náutica y hasta 305 metros (1.000 pies) de altura.
Cualquier operador que ingrese a esas zonas sin permiso enfrenta multas civiles de hasta USD 75.000, multas penales de hasta USD 100.000, hasta un año de cárcel y el decomiso del dron.
El caso de Dallas y los primeros procesados
Cristóbal Torres Álvarez, ciudadano mexicano de 40 años, fue procesado la semana pasada por volar un dron en espacio restringido sobre el estadio de Dallas mientras se disputaba un partido. Un segundo hombre enfrentó cargos por ser propietario de una aeronave no registrada que otra persona operó, según confirmaron The Guardian y Reuters.
El fiscal federal del distrito norte de Texas, Ryan Raybould, fue directo en su advertencia: “Si opera un dron, tiene la obligación de conocer la ley. Y sepa que no puede volar un dron sobre el estadio de Dallas ni sobre ninguna zona de fanáticos durante el Mundial. Si ignora esta advertencia, espere ser procesado en un tribunal federal”.
Quiénes coordinan la vigilancia aérea
El operativo de seguridad aérea involucra a múltiples agencias:
- FBI: desplegó equipos especiales de neutralización de drones con tecnología para monitorear, rastrear e interceptar aeronaves no autorizadas.
- FAA: emitió y hace cumplir las restricciones de vuelo temporales.
- DHS (Homeland Security): coordina con el FBI las confiscaciones en todas las ciudades.
- FEMA: asignó USD 625 millones para seguridad y preparación ante emergencias durante el torneo.
La coordinación incluye técnicas de intercepción que el FBI no divulga públicamente, entre ellas la toma de control remota de los aparatos y la identificación de operadores en tierra.
La final en Nueva Jersey, bajo máxima seguridad federal
Solo la final del 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, tiene la categoría de Evento Nacional de Seguridad Especial (NSSE).
Esa designación activa un operativo liderado por el Servicio Secreto, con inteligencia del FBI, coordinación de emergencias de FEMA y sistemas anti-drones reforzados, además de perímetros de seguridad endurecidos y monitoreo antiterrorista continuo, de acuerdo a información de The Guardian.
Antecedentes: una amenaza que viene creciendo
El contexto no es nuevo. En 2025, el presidente Donald Trump firmó un decreto ejecutivo para reforzar las defensas del país contra drones, y el DHS instaló nuevos sistemas anti-drones en la frontera entre Texas y México, según informó Reuters.
Ese mismo año, un hombre se declaró culpable de violar el espacio aéreo de defensa al volar un dron sobre un partido de playoffs de la NFL en Baltimore, un precedente que las autoridades usaron para justificar el endurecimiento de las medidas durante el Mundial.
El fiscal de Kansas City, R. Matthew Price, resumió la postura federal: “No solo es ilegal volar drones en zonas TFR; es peligroso. Si ve un dron infringiendo las reglas, repórtelo. Si está volando un dron ilegal, piénselo dos veces, porque los infractores serán responsabilizados por el Departamento de Justicia”.
