
Julius Windham perdió a su hija Amarianna, de un año, en el ataque en el que un hombre de 45 años mató a ocho personas en Erie, Pensilvania. El domingo, frente al memorial improvisado en la vereda de la casa donde ocurrió la masacre, Windham habló con The Associated Press sobre el agresor, a quien conocía bien: era el padre y abuelo de varias de las víctimas. Según contó, nunca había dado señales de que pudiera cometer un hecho semejante.
Además de Amarianna, murieron la madre de la niña, que cursaba el octavo mes de embarazo, y el hijo de cinco años de esa mujer. Otras cinco personas también fueron asesinadas: cuatro adultos cuyos cuerpos fueron hallados dentro de la vivienda y dos mujeres —una cuñada y una amiga de la familia— que murieron en el exterior. Tras el ataque, el agresor se quitó la vida dentro de la casa.
El perfil del agresor según quienes lo conocían
Windham describió al hombre como alguien aparentemente tranquilo en su vida cotidiana.
“Todos los días sonreía, era normal, uno jamás pensaría que algo así podría ocurrir”, dijo a la agencia, y añadió que esa conducta “era una fachada de su parte”.
El testimonio contrasta con la brutalidad del ataque. El jefe de Policía de Erie, Rick Lorah, confirmó en una conferencia de prensa del sábado que siete de las ocho víctimas y el propio agresor eran parte del mismo núcleo familiar.
Quiénes eran las víctimas y dónde fueron halladas
Dentro de la vivienda, los agentes hallaron a la niña y al niño de 5 años muertos en el primer piso.
En la escalera del segundo piso encontraron otros cuatro cuerpos: una mujer de 24 años, una de 44, un joven de 19 y otro de 21. El atacante estaba también en ese piso, con una herida de bala autoinfligida.
Dos mujeres de 37 y 51 años fueron halladas muertas en el exterior. Ambas llegaron al lugar después de que el tiroteo comenzara adentro. “Sabían que algo estaba pasando en esa casa”, afirmó Lorah en declaraciones recogidas por NBC News.
Cómo se desarrolló el ataque y la respuesta policial
La cámara del timbre inteligente (Ring doorbell) de un vecino capturó la llegada de esas dos mujeres. En las imágenes se las ve llegar visiblemente angustiadas: pedían ayuda y golpeaban la puerta.
El audio del mismo dispositivo registró disparos desde el interior antes de que el agresor saliera al exterior.
“Creemos que el atacante sale y las llama. Ellas corren hacia él y entonces les dispara”, explicó el jefe policial. El agresor volvió a entrar y no se registraron más disparos, momento en que la Policía recibió la alerta del sistema ShotSpotter cerca de las 5 de la tarde y estableció un perímetro.
Un equipo SWAT ingresó al inmueble —tras obtener una orden judicial— con un dron y un robot, y encontró a todas las personas dentro ya sin vida.
El estado de la investigación y las reacciones
El arma utilizada fue una pistola calibre .40, registrada a nombre del sospechoso y encontrada sobre su cuerpo. Lorah confirmó que toda la violencia ocurrió antes de la llegada de los agentes.
ABC News recogió las palabras de Lorah: “La pérdida de vidas es devastadora y las circunstancias que estamos analizando son profundamente perturbadoras”.
Sobre el móvil, el jefe policial fue cauteloso: “Es demasiado pronto para hablar de eso”, aunque señaló que la salud mental “puede haber sido un factor”.
Los investigadores prevén además examinar los teléfonos celulares de las dos mujeres halladas afuera.
Amigas de la familia también hablaron con CNN. Nicole Eller, que conoce a la familia hace más de 30 años, dijo que el agresor “era una buena persona y luego empezó a deteriorarse”.
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, confirmó que habló con la alcaldesa de Erie, Daria Devlin, y ofreció el apoyo completo de su administración. “Nueve de nuestros conciudadanos pensilvanios murieron en Erie”, escribió el gobernador en su cuenta de X el sábado.
La noche del sábado, vecinos y residentes se congregaron frente a la casa para improvisar un memorial.
Erie se ubica a unos 206 kilómetros (128 millas) al norte de Pittsburgh. Las autoridades no dieron una fecha para concluir la investigación.
