
La confirmación oficial de la presencia del presidente Javier Milei en el acto aniversario de la Batalla de San Lorenzo reactivó lecturas políticas que exceden largamente el plano protocolar. El desembarco del jefe de Estado en la ciudad del Cordón Industrial santafesino llega cargado de simbolismo histórico, pero también deja al descubierto datos que el universo político provincial sigue con lupa.
El primero: hace meses que el gobernador Maximiliano Pullaro no logra una audiencia formal con el Presidente. Tampoco fue recibido por el recientemente designado ministro del Interior, Diego Santilli, quien en las últimas semanas mantuvo encuentros con varios mandatarios provinciales, aunque no con el santafesino. Ese vacío institucional contrasta con la foto inevitable que se producirá en San Lorenzo: Nación y Provincia compartiendo palco, micrófonos y escena.
La visita presidencial se enmarca en la conmemoración del Combate de San Lorenzo —único enfrentamiento de José de San Martín en suelo argentino— y tendrá un formato acotado, con fuerte impronta simbólica. Desde Casa Rosada bajaron la línea de priorizar lo histórico por sobre lo político, con una comitiva corta y un acto breve. Aun así, el impacto institucional es innegable: será el primer presidente en participar del homenaje en más de dos décadas.
Un cruce inevitable y un mensaje hacia 2027
Más allá del guion oficial, el acto dejará una postal imposible de eludir: Pullaro y Milei volverán a verse cara a cara. Para el gobernador, será una oportunidad de contacto directo que hasta ahora no consiguió por los canales formales. Para el Presidente, una parada estratégica en una de las provincias clave del mapa electoral.
Pero no será el único cruce con lectura política. En el mismo escenario estará Romina Diez, principal referencia de La Libertad Avanza en la provincia y señalada en los corrillos porteños como la figura que podría encabezar el proyecto libertario rumbo a la Casa Gris. Su presencia, aunque presentada como institucional, suma volumen a las especulaciones sobre el armado 2027 y anticipa un reordenamiento de fuerzas en Santa Fe.
En Buenos Aires, mesas de estrategia ya comentan que una aceleración del mileísmo en territorio santafesino podría convertir a la provincia en una de las grandes apuestas del oficialismo nacional. En ese esquema, el peronismo aparece como el rival principal, incluso por encima de Unidos, la coalición que hoy gobierna Santa Fe.
Protocolo, palcos y señales cruzadas
La organización del evento también dejó ver tensiones sutiles. Desde Presidencia se solicitó una distribución diferenciada de palcos, separando autoridades nacionales y provinciales, mientras que el Ejecutivo santafesino impulsa un esquema más equilibrado. La resolución final aún se ajusta, pero el detalle no es menor: habla del delicado equilibrio entre Nación y Provincia en un contexto donde los gestos pesan tanto como las palabras.
El intendente de San Lorenzo ya confirmó que no habrá reuniones bilaterales ni agenda paralela: Milei llegará exclusivamente para el acto central. La jornada incluirá la recreación histórica del combate y la ceremonia vinculada al sable corvo, uno de los momentos más esperados del homenaje.
Historia en primer plano, política en segundo —pero presente
Oficialmente, el mensaje es claro: se trata de un acto cívico-militar, sin contenido partidario. Sin embargo, la coincidencia de protagonistas, el silencio previo entre Nación y Provincia y la proyección de figuras emergentes convierten a San Lorenzo en mucho más que un homenaje histórico.
La foto de Milei en suelo santafesino abre una nueva etapa de especulaciones. Pullaro tendrá la chance de romper el hielo presidencial; Romina Diez sumará visibilidad en su territorio; y el Gobierno nacional marcará presencia en una provincia decisiva. Bajo el paraguas de San Martín, la política vuelve a colarse en escena.
Porque, aunque se insista en lo simbólico, cada gesto del sábado tendrá lectura electoral. Y en Santa Fe ya lo saben: la Batalla de San Lorenzo se recuerda por su pasado, pero esta vez también empieza a escribir capítulos del futuro.
