
En el penal situado en la seccional de Italia 2153, las internas prendieron fuego colchones en medio de una protesta por la suspensión de las visitas. El humo podía verse desde distintos puntos del barrio Abasto y generó un importante despliegue policial y de Bomberos Zapadores.
La situación obligó a interrumpir el tránsito en la zona del barrio Abasto mientras personal policial y bomberos trabajaban para controlar el incendio y contener la revuelta. En el lugar se vivieron momentos de tensión, especialmente entre familiares de las detenidas que habían concurrido a la seccional para realizar la visita prevista para este martes.
Según los primeros testimonios recogidos en el lugar, la protesta se habría iniciado luego de que las autoridades de la comisaría suspendieran las visitas de mujeres que se realizan habitualmente los martes. La medida habría impedido además el ingreso de alimentos, ropa y otros efectos personales destinados a las internas.
El jefe de la Unidad Regional II, Danilo Villán, aseguró que la suspensión de visitas se motivó en “un problema que hubo entre ellas y que la Fiscalía ya está informada”. A partir de esa decisión, algunas reclusas quemaron colchones como protesta. El comisario aseguró que no hubo personas heridas. “La mayoría de los penales policiales están superpoblados y tengo entendido que la semana próxima podría haber traslados”, dijo.
En medio del reclamo, las detenidas habrían quemado colchones dentro de los sectores de alojamiento. Desde el exterior se escuchaban gritos y pedidos de auxilio, mientras comenzaba a observarse una columna de humo sobre la cuadra.
Una de las familiares que se encontraba frente a la comisaría contó que había llegado junto a otras personas para visitar a las detenidas y se encontró con los accesos cerrados.
“Venía a ver a mi mamá y cuando llegamos a la visita no habían abierto los portones. Los policías estaban encerrados en su oficina y las chicas gritaban desde adentro que había personas quemadas. Ya desde las 8 dicen que estaba el incendio”, relató.
La mujer sostuvo además que la suspensión de las visitas habría sido el detonante de la protesta y cuestionó las condiciones en las que permanecen alojadas las mujeres. “Parece que el motín fue porque prohibieron las visitas y no dejaron pasar los bolsos”, señaló.
La familiar también denunció presuntas deficiencias en la alimentación y en la atención sanitaria de las detenidas. Según afirmó, algunas internas habrían sufrido intoxicaciones por el estado de los alimentos y existirían reclamos por las condiciones de higiene y las requisas. También aseguró que varias mujeres no reciben atención médica adecuada.
En particular, mencionó la situación de su madre, quien, según dijo, padece una trombosis en una pierna y sufre ataques de pánico. “Nunca la llevan al hospital”, afirmó.
La comisaría 5.ª, ubicada en Italia 2153, es uno de los dos puntos de alojamiento transitorio para mujeres detenidas en el espectro de la Unidad Regional II antes de su eventual traslado a dependencias del Servicio Penitenciario. La situación volvió a poner en primer plano las condiciones de alojamiento en dependencias policiales y la tensión que generan las restricciones a las visitas y al ingreso de elementos para las personas privadas de su libertad.
Mientras Bomberos Zapadores trabajaba en el interior del edificio y se reforzaba la presencia policial, familiares de las detenidas permanecían en las inmediaciones a la espera de información sobre el estado de las mujeres alojadas en la seccional.
Por el momento, el operativo continuaba y se aguardaban precisiones oficiales sobre el origen del fuego, la cantidad de internas afectadas y las circunstancias que desencadenaron la protesta.
