
Las tornados, el granizo y los vientos fuertes desplazaron a los huracanes como la mayor amenaza para los propietarios de vivienda en Estados Unidos, según un estudio publicado este 28 de julio por la firma de modelación de riesgos climáticos First Street. En 2025, los pagos de seguros por “tormentas convectivas severas” superaron por primera vez a los de los ciclones a nivel mundial.
El término puede sonar técnico, pero el concepto es cotidiano: una tormenta convectiva severa es un evento meteorológico breve pero de alto impacto que atraviesa una región rápidamente y deja destrucción a su paso. Granizo, vientos destructivos y tornados son sus manifestaciones más comunes.
La palabra “convección” describe el movimiento ascendente de calor y humedad en la atmósfera terrestre, según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos. Ese proceso genera tormentas eléctricas y nubes de gran desarrollo vertical.
A medida que las temperaturas globales aumentan, las condiciones para este tipo de fenómenos se vuelven más frecuentes. A diferencia de los huracanes o los terremotos, que concentran sus pérdidas en unos pocos eventos catastróficos, las tormentas convectivas severas generan pérdidas recurrentes a través de brotes frecuentes de granizo, viento y tornados, según señaló First Street en su informe.
Por qué superaron a los huracanes en costos de seguro
En 2025, estas tormentas representaron un tercio de todas las pérdidas económicas por desastres naturales en el mundo. Las pérdidas totales —aseguradas y no aseguradas— llegaron a USD 82.000 millones, más que cualquier otro desastre natural ese año. De esa cifra, USD 68.000 millones se concentraron en Estados Unidos.
El economista en jefe de First Street, Jeremy Porter, explicó a CBS News la razón de esa concentración: “En Estados Unidos tenemos bienes raíces de mucho valor. Si combinas los activos asegurados con el aumento en las tormentas convectivas severas, ahí es donde ves que las cifras se disparan”.
El granizo es el mayor factor de pagos de seguros dentro de esta categoría, por encima de los vientos severos. “Cuando una gran tormenta de granizo golpea un área, tiende a dañar todo lo que hay: casas, autos e infraestructura”, dijo Porter a CBS News.
25 años de pérdidas acumuladas
Los datos históricos refuerzan la magnitud del problema. Según First Street, que basó sus cifras en información de la consultora de gestión de riesgos Aon, los pagos globales de seguros por tormentas convectivas intensas en los últimos 25 años suman USD 794.000 millones. Esa cifra supera las pérdidas combinadas por inundaciones, terremotos y sequías en el mismo período.
Los estados con mayor exposición al riesgo
No todos los estados enfrentan el mismo nivel de riesgo. First Street identificó a Illinois y Ohio como los más vulnerables, por la combinación de grandes áreas urbanas y propiedades de alto valor. Porter describió a ambos estados como parte de un “cinturón de tormentas convectivas severas”.
Carolina del Norte y Georgia también figuran entre los más expuestos, por la densidad inmobiliaria de ciudades como Atlanta y Charlotte. El Medio Oeste en general y el norte de Texas registran alzas de costos de seguro más aceleradas que el resto del país, precisamente por la mayor frecuencia de estas tormentas en esas zonas.
El impacto en las primas de seguro de hogar
Las tormentas convectivas severas están cubiertas, en términos generales, por el seguro de propietario de vivienda estándar. Eso significa que la mayoría de los estadounidenses con una hipoteca tiene cobertura ante estos riesgos. El problema es el costo creciente de esa protección.
Las aseguradoras privadas aún no han abandonado los mercados más afectados, pero sí han elevado las primas con rapidez. “No hemos visto a las compañías de seguros privadas retirarse de esos mercados todavía”, dijo Porter a CBS News. “Lo que sí hemos visto es que aumentan las tarifas con relativa rapidez”.
Qué proyectan los expertos para la próxima década
Si las tendencias actuales se mantienen, First Street proyecta que las tormentas convectivas severas se convertirán en el tercer desastre natural más costoso del mundo en la próxima década, medido en términos de pérdida de crecimiento económico. Esas pérdidas incluyen el cierre de sistemas de transporte público, la caída del comercio minorista y la reducción de la productividad empresarial.
“Esperamos que continúe el crecimiento en frecuencia, exposición y daños de este tipo de eventos”, afirmó Porter en declaraciones a CBS News.
