Ni inflación ni inmigración: este es el tema que une a demócratas y republicanos en la antesala de las elecciones

Ni inflación ni inmigración: este es el tema que une a demócratas y republicanos en la antesala de las elecciones
Ni inflación ni inmigración: este es el tema que une a demócratas y republicanos en la antesala de las elecciones

El 53% de los estadounidenses muestra alta preocupación por el impacto ambiental de la inteligencia artificial en los centros de datos, y cerca de seis de cada 10 apoya establecer límites a la construcción de nuevas instalaciones en todo el país. El dato marca un salto frente al 41% que expresaba esa misma preocupación un año antes.

Así lo reveló una encuesta de la Associated PressNORC Center for Public Affairs Research y el Energy Policy Institute de la Universidad de Chicago, realizada entre el 6 y el 24 de julio de 2026 entre 3.424 adultos estadounidenses, con un margen de error de más o menos 2,2 puntos porcentuales.

En Estados Unidos hay más de 3.000 centros de datos en operación y se planifican cientos más, sobre todo en Texas y Virginia. La inteligencia artificial es el principal motor de este crecimiento, ya que exige una capacidad de procesamiento muy superior a la de los usos tradicionales de computación en la nube.

El debate sobre sus consecuencias —en el consumo de energía, el uso del agua y la calidad de vida de las comunidades donde se instalan— atraviesa hoy todas las capas del sistema político.

Qué son los centros de datos y por qué la inteligencia artificial elevó su demanda

Un centro de datos es, en términos simples, un gran depósito de servidores informáticos que funciona las 24 horas del día. Estos edificios sin ventanas almacenan y procesan la información que circula cada vez que alguien hace una búsqueda en internet, sube una foto o interactúa con un chatbot.

La encuesta de AP-NORC y la Universidad de Chicago mostró que cerca de seis de cada 10 estadounidenses apoya limitar la construcción de nuevos centros de datos en Estados Unidos. (REUTERS/Eric Cox/File Photo)

Lo que cambió en los últimos años no es la existencia de estas instalaciones, sino lo que se les pide: la inteligencia artificial amplió esas demandas de forma drástica, porque predecir textos, traducir idiomas, generar imágenes y ejecutar modelos de lenguaje requiere órdenes de magnitud más de cómputo que una simple transferencia de archivos. Esa diferencia se traduce directamente en mayor consumo de electricidad y agua.

El consumo de energía de los centros de datos en Estados Unidos

La escala del consumo de energía que implica este crecimiento es uno de los puntos que más alarma a investigadores y comunidades. Según Goldman Sachs Research, citado por CBS News, la demanda eléctrica de los centros de datos en Estados Unidos tiene previsto pasar de 31 gigavatios en 2025 a 66 gigavatios en 2027, cifra equivalente a la electricidad que consumen decenas de millones de hogares. Un informe del Lawrence Berkeley National Laboratory proyecta que esas instalaciones podrían representar el 11,8% del consumo eléctrico total del país para 2030, según consigna PBS NewsHour.

La inteligencia artificial impulsa la expansión de más de 3.000 centros de datos en operación en Estados Unidos y eleva la demanda de procesamiento, electricidad y agua. (REUTERS/Brian Snyder/File Photo)

“Estamos hablando de construir infraestructura eléctrica a una escala comparable a la de ciudades enteras, o en algunos casos, de estados enteros, solo para abastecer un centro de datos”, dijo Erik Nordman, director del Institute of Public Utilities de la Universidad Estatal de Míchigan, en declaraciones a PBS NewsHour.

Para satisfacer esa demanda, el Environmental Integrity Project identificó al menos 74 plantas de gas natural en proyecto en todo el país con destino específico a centros de datos, 32 de ellas en Texas. Si se construyeran y operaran a plena capacidad, podrían emitir más de 287 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año —el equivalente a sumar 61 millones de vehículos a gasolina a las carreteras—, aunque la propia fuente aclara que no todas las plantas propuestas se construirán ni funcionarán siempre a máxima capacidad.

Uso de agua y preocupación de las comunidades locales

El uso de agua es otra variable central del debate. Los centros de datos requieren grandes volúmenes para refrigerar los servidores y los chips de inteligencia artificial. Un análisis de 2026 del Houston Advanced Research Center, citado por CBS News, estima que los centros de datos en Texas podrían consumir entre 110.000 millones y 609.000 millones de litros de agua al año para 2030 (entre 29.000 millones y 161.000 millones de galones), según la tecnología de refrigeración y la fuente de energía que se utilice.

El uso de agua de los centros de datos preocupa a las comunidades locales porque una sola instalación puede afectar el suministro de municipios pequeños, en especial en Texas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A escala nacional, los investigadores calculan que ya son responsables de unos 863.000 millones de litros de agua anuales (228.000 millones de galones) cuando se suman el enfriamiento in situ y el agua usada para generar su electricidad.

Fengqi You, ingeniero de sistemas energéticos de la Universidad de Cornell, dijo a PBS NewsHour que el consumo de agua en centros de datos “es modesto a nivel nacional, pero puede ser decisivo a nivel local”: una instalación grande puede afectar el suministro de un municipio pequeño. En el Condado de Hood, Texas, vecinos rechazan varios proyectos.

Demócratas y republicanos coinciden en exigir límites a nuevos centros de datos y en respaldar el uso de energías limpias para la infraestructura digital. (REUTERS/Shelby Tauber/Pool)

“Las decisiones se toman pensando en la empresa, no en la comunidad donde se van a construir”, afirmó Nancy Antunes, demócrata jubilada de Waltham, Massachusetts, a PBS NewsHour. Una encuesta de Gallup en mayo de 2026, citada por CBS News, halló que siete de cada 10 estadounidenses rechazan la construcción de centros de datos de inteligencia artificial cerca de sus comunidades.

Demócratas y republicanos coinciden en limitar nuevos proyectos

El rechazo a la expansión sin restricciones de los centros de datos es uno de los pocos temas que genera consenso entre partidarios de los dos grandes partidos en Estados Unidos. Cerca de seis de cada 10 —incluidas mayorías de demócratas y republicanos— apoya establecer límites al número de nuevos centros que se puedan construir, y alrededor de dos tercios respalda exigir que utilicen energías limpias, como la eólica o la solar: ocho de cada 10 demócratas y el 56% de los republicanos, de acuerdo con PBS NewsHour.

La preocupación ambiental también creció: aproximadamente dos tercios de los demócratas declaró niveles altos de inquietud por el impacto de la IA en el medio ambiente, frente a la mitad que lo hacía en 2025, mientras que entre los independientes esa cifra ronda la mitad y entre los republicanos alcanza a cerca de cuatro de cada 10.

La posición ciudadana no es, sin embargo, de rechazo absoluto: alrededor de un cuarto de los adultos considera que los centros de datos generan beneficios para el avance tecnológico, y aproximadamente dos de cada 10 los valora por su aporte a la creación de empleo.

Texas, Virginia y el debate sobre el futuro de la infraestructura digital

Texas y Virginia concentran la mayor cantidad de centros de datos activos en el país. Mientras Virginia lidia con la presión de esa densidad sobre su infraestructura, Texas enfrenta un dilema adicional: la tormenta invernal de 2021 ya había puesto en duda la resistencia de su red eléctrica, y la nueva oleada de centros de datos reaviva esas preguntas. Algunos analistas, según CBS News, señalan que el estado podría estar mejor preparado que otros gracias a nueva capacidad de generación prevista, aunque parte de ella provendrá de plantas a gas.

La ubicación de los nuevos proyectos también genera tensión. Si bien el 87% de los centros de datos existentes se ubica en áreas urbanas, la mayoría de los nuevos apunta a zonas rurales, donde el suelo es más barato y las restricciones de zonificación son menores, según un análisis del Pew Research Center citado por PBS NewsHour.

“Hay mucho uso de agua por parte de los centros de datos de IA que se les quita a cosas como la agricultura y los agricultores”, dijo Gedeon Kebede, estudiante de ciencias de la computación de 21 años de Cincinnati, Ohio, en declaraciones a PBS NewsHour.

Para las familias que viven cerca de estas instalaciones, el debate no transcurre en términos abstractos: involucra el agua de sus arroyos y la que necesitan para su ganado.