
Un juez federal de San Francisco negó la libertad bajo fianza a Abdulrahman Alfozan, el ingeniero saudí acusado de instalar un micrófono oculto en una sala ejecutiva de OpenAI, luego de que los fiscales revelaran nuevos vínculos del acusado con la familia real de Arabia Saudita.
El juez Alex Tse calificó como “significativo” el riesgo de que Alfozan, de 35 años, escapara del país si quedaba en libertad, y ordenó que permanezca detenido hasta su próxima audiencia, fijada para el 6 de noviembre.
El ingeniero enfrenta un cargo por usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales, delito que contempla hasta cinco años de prisión y una multa de USD 250.000. Había trabajado en OpenAI desde 2025, hasta que la empresa lo despidió tras el hallazgo del dispositivo.
El Consulado de Arabia Saudita en Los Ángeles se había ofrecido a pagar la totalidad de la fianza para asegurar la liberación de Alfozan. Tse rechazó la propuesta durante la audiencia y la calificó de “cheque en blanco”.
“Dicen que se van a hacer cargo de todo, que van a pagar la fianza, que no van a aprobar ningún documento de viaje”, señaló el juez, según la transcripción citada por la prensa. “¿Pero qué garantía tengo de que van a proteger los intereses del gobierno de Estados Unidos?”, agregó.
Cuáles fueron los mensajes con la familia real saudí
Según el escrito presentado por los fiscales, Alfozan mantuvo contacto frecuente por WhatsApp con un miembro de la familia real de Arabia Saudita durante 2025 y 2026, hasta el 5 de octubre, cuatro días antes de su arresto.
En un intercambio de mayo, su interlocutor le escribió: “Arabia Saudita te necesita más que Estados Unidos”. Alfozan respondió “100”, una expresión coloquial que equivale a un acuerdo total con lo que se le propone.
Un día después del arresto, la esposa de Alfozan y su hijo de tres meses volaron desde San Francisco hacia Doha, Qatar, en un pasaje de clase ejecutiva de ida pagado por un funcionario militar saudí. Los fiscales señalaron que el vuelo se adelantó respecto de una reserva anterior.
Tras el arresto, la esposa del acusado le dijo al FBI que su visa estadounidense estaba por vencer y que ella y su hijo se mudaban de forma permanente a Arabia Saudita, y que su esposo planeaba hacer lo mismo, según consta en la causa.
El registro clave que encontró el FBI
El FBI halló que, días antes del arresto, Alfozan había accedido desde su teléfono a una carpeta identificada como “Saudi Gov Docs”, donde además guardaba fotografías de un segundo micrófono oculto, similar al primero, instalado en otra sala de reuniones de OpenAI donde también se trataban asuntos sensibles.
Los fiscales sostienen que Alfozan usó un asistente de inteligencia artificial de la propia OpenAI para preguntar qué empleados de la empresa serían los más indicados para asistir a una reunión informal de alto nivel con ministros de Arabia Saudita.
También detectaron que, entre el 24 y el 30 de septiembre, una cuenta de ChatGPT asociada a su esposa se usó para investigar cómo fabricar y personalizar un grabador de audio continuo, mejorar su conectividad inalámbrica y cifrar la tarjeta de memoria donde se guardaban las grabaciones.
El dispositivo original fue descubierto el 30 de septiembre, oculto en papel higiénico y conectado a un puerto USB detrás de un televisor en la sala ejecutiva. Según la acusación, había sido instalado dos días antes, en una semana en la que ejecutivos de OpenAI se reunieron allí con funcionarios del gobierno de Estados Unidos.
Preocupación por la seguridad nacional
Los fiscales argumentaron que la conducta de Alfozan “podría representar un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos”, en momentos en que Arabia Saudita impulsa una expansión de sus capacidades de inteligencia artificial como parte de su plan económico Visión 2030.
La defensa de Alfozan, a cargo del abogado Pernik, había propuesto condiciones alternativas para su liberación: monitoreo por GPS, arresto domiciliario, entrega de pasaportes y una fianza avalada por miembros de su comunidad en la zona de la bahía de San Francisco y por el consulado saudí. El juez rechazó igualmente la solicitud.
Alfozan deberá volver a presentarse ante la Justicia el 6 de noviembre, cuando continuará el proceso por el cargo que enfrenta, mientras la fiscalía evalúa si suma imputaciones adicionales a medida que avance la investigación del FBI.
