
La oficina de la gobernadora Mikie Sherrill quiere que Nueva Jersey participe en los ingresos que la FIFA espera obtener con la venta de trozos del césped de la final del Mundial 2026 en el estadio Nueva York/Nueva Jersery, una operación que, según el medio estadounidense Politico, forma parte de un plan del organismo para recaudar dinero con artículos vinculados al torneo.
La disputa apunta a una cifra concreta: la federación busca ingresar más de USD 11,2 millones si vende todas las piezas disponibles, de acuerdo con el medio deportivo estadounidense The Athletic.
El reclamo estatal se apoya en que Nueva Jersey asumió la mayor parte del costo del campo de juego instalado en el MetLife, por lo que el estado busca quedar incluido en el reparto de esas ganancias.
Sean Higgins, portavoz de Sherrill, dijo a Politico: “Nueva Jersey pagó la gran mayoría del coste total del campo de juego en el estadio MetLife, por lo que los contribuyentes de Nueva Jersey deberían participar de las ganancias derivadas de esta venta de trozos del césped de la final del Mundial 2026”.
La final del Mundial está programada para el 19 de julio en el estadio MetLife, en Nueva Jersey. El texto fuente la presenta como un partido entre España e Inglaterra o Argentina. La discusión gira sobre quién debe beneficiarse por la comercialización de un componente del estadio que, según el propio texto, fue financiado en su mayor parte por el estado.
La FIFA comercializa pequeños fragmentos del césped del partido decisivo en cuatro versiones: USD 450, USD 900, USD 1.200 y USD 3.000, según varios medios citados en el texto fuente. La oficina de Sherrill busca sumarse a esa iniciativa, aunque no está claro cómo se repartiría el dinero entre el estado y la federación si ambas partes alcanzan un acuerdo.
Los tres niveles más bajos incluyen piezas de césped de 6,35 x 6,35 x 6,35 cm (2,5 x 2,5 x 2,5 pulgadas). El texto indica que no está especificado qué distingue a cada una de esas versiones, aunque plantea que los fragmentos ubicados cerca del área de gol, el punto de penalti o el círculo central podrían tener un precio superior, un criterio que, en los hechos, dividiría el producto según la ubicación dentro del campo.
La edición de USD 3.000 incorpora una sección de 7,62 x 7,62 x 7,62 cm (3 x 3 x 3 pulgadas), una entrada de recuerdo de metal con grabado dorado, una mini réplica del balón de la final y un trofeo de cristal tallado de la Copa del Mundo, según The Athletic. Esa publicación sostuvo que el programa completo podría generar para la FIFA los USD 11,2 millones calculados, una cifra que funciona como referencia central del debate por el reparto.
El reclamo estatal se suma a la política comercial del torneo
Nueva Jersey reclama una parte de los ingresos por la venta de piezas del campo porque financió la mayor parte del terreno de juego del MetLife.
El texto fuente señala que, por ahora, no existe una fórmula definida para trasladar ese dinero a los contribuyentes si se concreta un entendimiento con la FIFA. La revista estadounidense Forbes indicó que contactó a la oficina de Sherrill para pedir comentarios, un contacto que, según el propio texto, se enmarca en la falta de claridad sobre cómo se instrumentaría el eventual reparto.
La venta de fragmentos de césped no es nueva para la federación. El organismo ya había ofrecido piezas del campo de la final del Mundial de Clubes del año pasado entre Chelsea y Paris Saint-Germain, en una presentación con cubo de cristal que contenía césped y tierra reales del partido, de acuerdo con el texto fuente.
La iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia de productos de alto precio alrededor del torneo.
La FIFA también vende camisetas de edición limitada de ciudades anfitrionas por USD 375 cada una, otro ejemplo de artículos asociados a sedes y partidos del campeonato.
Las entradas para el Mundial también se mueven en niveles elevados, aunque con comportamientos desiguales.
Según el texto fuente, varios partidos registraron bajas en el mercado secundario, entre ellos un cruce de cuartos de final entre Bélgica y España, mientras que los boletos para la final arrancaban en USD 7.443 al martes, de acuerdo con TickPick, plataforma de reventa de entradas.
