
Los pequeños negocios y propietarios de viviendas de Nueva York podrán saldar ciertas multas municipales con descuentos de hasta el 75% durante un programa de amnistía que estará vigente hasta el 10 de enero de 2027.
La iniciativa, denominada Debt Demolisher (Demoledor de deudas), busca reducir las deudas pendientes y facilitar la regularización de infracciones vinculadas con sentencias de la Junta de Control Ambiental (ECB).
La administración del alcalde Zohran Mamdani proyecta recaudar USD 25 millones en multas que, sin esta medida, no se habrían cobrado.
“Cuando la ciudad impone una multa, el objetivo es incentivar el cumplimiento de las normas que nos mantienen a todos seguros y sanos, no hacer imposible el crecimiento de un negocio o la reparación de una vivienda”, declaró Mamdani en el comunicado oficial.
Quiénes pueden acceder al programa y qué deudas quedan excluidas
Los interesados pueden consultar sus expedientes y realizar el trámite en el portal MySummons de la ciudad mediante el nombre y la dirección, el número de citación o el número de identificación de la Oficina de Juicios y Audiencias Administrativas (OATH).
El beneficio se aplica a resoluciones de la ECB derivadas de infracciones emitidas por agencias municipales, entre ellas los departamentos de Saneamiento, Edificios y Transporte.
Según la Oficina del Alcalde de Nueva York, los casos pueden abarcar desde incumplimientos de los códigos de construcción hasta la disposición inadecuada de colchones.
No podrán acceder al programa las resoluciones inscritas en un tribunal después del 15 de julio de 2026. Tampoco serán elegibles las deudas incluidas en acuerdos con la Oficina del Sheriff, un alguacil de la ciudad, la oficina del abogado municipal o contratistas de esa dependencia.
Las exclusiones también incluyen infracciones originadas en denuncias ciudadanas, como las relacionadas con ruidos; casos para los que se haya emitido una orden de ejecución a la Oficina del Sheriff o a un alguacil de la ciudad; multas convertidas en gravámenes fiscales, y expedientes sujetos a una investigación penal.
Algunas resoluciones requieren, además del pago, la adopción de una medida correctiva. En esos casos, la agencia que emitió la infracción debe aprobar la corrección y el Departamento de Finanzas debe recibir la confirmación antes de que finalice el programa. Las personas afectadas pueden solicitar a la agencia correspondiente las instrucciones y el Certificado de Corrección.
El monto a pagar varía según la asistencia a la audiencia
Quienes no comparecieron a una audiencia ante la Oficina de Juicios y Audiencias Administrativas (OATH) y recibieron un fallo por incomparecencia deberán abonar el 100% de la multa base. El programa les condonará la multa aplicada por no haberse presentado y los intereses acumulados.
A quienes hayan sido declarados responsables tras comparecer a una audiencia se les perdonarán los intereses y deberán pagar el 75% de la multa impuesta.
El Departamento de Finanzas advierte que el pago de un fallo por incomparecencia implica la admisión de responsabilidad. Quienes participen en el programa renuncian a impugnar el fallo abonado o el monto adeudado, incluso para solicitar la anulación de una decisión dictada por no haberse presentado a la audiencia o alegar que no recibieron la notificación de la infracción.
La amnistía exige el pago total de cada resolución elegida
Cada resolución seleccionada deberá pagarse en su totalidad mediante una única operación. No se admiten pagos parciales ni planes de pago de la amnistía y las infracciones que no se cancelen al finalizar el período volverán a su importe total.
No obstante, podrán realizarse transacciones separadas para distintos casos antes de la fecha límite.
Los pagos completos realizados antes del inicio del programa no dan lugar a reintegros ni descuentos retroactivos, pero un saldo pendiente por un pago parcial podría calificar para el beneficio.
