
Una operación conjunta entre Costa Rica y Estados Unidos permitió la captura de un semisumergible con un cargamento de más de tres toneladas de cocaína en aguas del Pacífico Sur. El decomiso, considerado el mayor realizado a bordo de una nave de este tipo en la historia del país, representa un golpe significativo a las estructuras de narcotráfico internacional que operan en la región.
El operativo se desarrolló tras recibir información de inteligencia proporcionada por la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), que alertó sobre la presencia de una embarcación sospechosa navegando en aguas nacionales. De inmediato, el Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) del Servicio Nacional de Guardacostas, la Policía de Control de Drogas (PCD), la Unidad Especial de Apoyo (UEA) y la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC) coordinaron la respuesta bajo la iniciativa “Fuerza Élite”, impulsada por la Presidencia de la República.
La embarcación fue ubicada y abordada a cuatro millas náuticas de Cabo Matapalo. En la acción, los oficiales lograron la aprehensión de tres ciudadanos colombianos y un ecuatoriano, quienes se encontraban a bordo del semisumergible junto con el cargamento ilícito. Tanto la nave como la droga y los tripulantes fueron trasladados hasta Golfito, donde la PCD realizó las diligencias de inspección y custodia bajo estrictas medidas de seguridad.
El ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos Valverde, destacó la magnitud del operativo, señalando que el decomiso supera cualquier antecedente en materia de incautaciones de semisumergibles en Costa Rica. El récord previo se había registrado el 12 de agosto de 2024, cuando Guardacostas interceptó en el Pacífico Norte un semisumergible con 2,180 kilogramos de cocaína y tres tripulantes. “Esta operación reafirma el compromiso del Gobierno con la seguridad nacional y la protección del territorio costarricense frente a las amenazas del crimen organizado”, declaró el ministro.
El semisumergible interceptado, una embarcación de bajo perfil diseñada para el transporte clandestino de sustancias ilícitas, representa una de las modalidades preferidas por las organizaciones criminales para evadir la vigilancia marítima. Las autoridades costarricenses, en coordinación con agencias internacionales como la DEA, han intensificado el monitoreo y el patrullaje en las zonas de mayor tránsito, incrementando así las probabilidades de detección y captura de este tipo de naves.
El operativo forma parte de la estrategia nacional para fortalecer la lucha contra el crimen organizado y el tráfico internacional de drogas. La iniciativa “Fuerza Élite”, liderada por la Presidencia, prioriza la cooperación interinstitucional y el intercambio de información con socios internacionales como Estados Unidos, que ha brindado apoyo logístico y tecnológico en la vigilancia del mar territorial costarricense. Según las autoridades, este modelo de trabajo conjunto ha sido clave para aumentar la capacidad de respuesta y la efectividad en la interdicción de cargamentos ilícitos.
El decomiso de más de tres toneladas de cocaína evidencia el reto que enfrenta Costa Rica debido a su ubicación estratégica en las rutas del narcotráfico regional. El país se encuentra en una posición geográfica utilizada por los grupos criminales para el traslado de drogas desde Sudamérica hacia Norteamérica, aprovechando la vasta extensión de litoral y la complejidad de las rutas marítimas.
Los cuatro detenidos permanecen bajo custodia y enfrentarán cargos por tráfico internacional de drogas, mientras que el cargamento incautado será objeto de los procedimientos legales y análisis correspondientes. Las autoridades mantienen abiertas investigaciones para determinar las rutas, conexiones y estructuras criminales asociadas al caso, en coordinación con organismos internacionales.
El histórico decomiso reafirma la importancia de la colaboración entre Costa Rica y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y representa un paso relevante en los esfuerzos del país para proteger su territorio y sociedad del impacto del crimen organizado transnacional. Las instituciones de seguridad reiteran su llamado a fortalecer los mecanismos de cooperación y prevención, así como a mantener la vigilancia activa en el mar territorial costarricense para combatir eficazmente el tráfico ilícito de drogas.
