
La paritaria docente volvió a abrir un escenario de tensión entre el Gobierno provincial y el principal gremio del sector. Tras la reunión mantenida en la sede del Ministerio de Trabajo, la primera lectura de Amsafe fue clara: la propuesta salarial “queda corta”.
El secretario general de Amsafe, Rodrigo Alonso, fue el encargado de fijar la posición inicial del sindicato. Según explicó, el ofrecimiento del Ejecutivo replica la lógica de la paritaria de la Administración Central, con un 3% correspondiente al desfasaje de noviembre y diciembre y un 12,5% proyectado para el primer semestre del año.
En términos numéricos, Alonso precisó que ese esquema implicaría incrementos mensuales acotados, que —desde la mirada gremial— no alcanzan para recomponer la pérdida acumulada del poder adquisitivo. “La propuesta queda muy corta para las aspiraciones que tenemos los trabajadores”, sostuvo el dirigente.
La crítica central: recuperación salarial insuficiente
El principal cuestionamiento del gremio apunta al reconocimiento del deterioro salarial. Alonso recordó que la pérdida acumulada desde fines de 2023 ronda el 33%, mientras que el Gobierno solo admite un 3% como corrección.
“Necesitamos un salario digno”, enfatizó. En ese sentido, advirtió que la pauta ofrecida “prácticamente no garantiza empatarle a la inflación”, al no contemplar mecanismos automáticos de actualización.
El dirigente también puso el foco en el impacto concreto de la propuesta sobre los cargos testigo. Según detalló, una docente que recién se inicia mantendría ingresos prácticamente estables entre febrero y junio, sin variaciones significativas que modifiquen su situación real frente al avance de los precios.
Jubilados, suplementos y presentismo
Otro de los puntos sensibles señalados por Amsafe es el alcance de los montos garantizados. El esquema prevé sumas específicas para activos, lo que —según Alonso— deja nuevamente al margen al sector pasivo.
“Allí volvemos a tener una discusión de fondo”, deslizó el gremialista, al cuestionar la demora en el traslado de aumentos a jubilados. La crítica se inscribe en una discusión que atraviesa toda la política previsional provincial.
Respecto de los suplementos anunciados, Alonso fue especialmente crítico. El plan de Asistencia Perfecta —denominado por el Gobierno como incentivo— fue definido por el sindicato como un mecanismo de presión salarial.
“El presentismo sigue siendo una extorsión”, sostuvo. En la misma línea, expresó reparos sobre la suma vinculada a capacitación, al advertir que “no queda claro cómo se va a percibir” ni su impacto real dentro de la estructura salarial.
El proceso de definición: asamblea provincial
Más allá de la evaluación inicial, Amsafe formalizó el procedimiento institucional para definir su postura. La propuesta será debatida en asambleas departamentales y luego elevada a la asamblea provincial convocada para el próximo viernes por la tarde.
Será allí donde el gremio resuelva si acepta o rechaza la oferta y, en caso de negativa, cuáles serán las medidas a adoptar.
El mecanismo responde a la dinámica interna del sindicato, que somete las decisiones paritarias a consulta de las bases, especialmente en contextos de alta conflictividad salarial.
Clima docente: señales de rechazo y pedidos de medidas
Mientras el gremio avanza en su esquema formal de consulta, el clima que se percibe entre los trabajadores de la educación muestra un escenario más áspero.
Según pudo relevar politicadesantafe.com a partir de intercambios en redes sociales y grupos docentes, predominan las expresiones de rechazo a la propuesta oficial. Las publicaciones reflejan no solo disconformidad salarial, sino también reclamos por la adopción de medidas de fuerza más contundentes.
En los últimos días, además, se registraron movilizaciones de docentes en distintas localidades del centro norte provincial. Las concentraciones, de carácter pacífico, evidenciaron el malestar que atraviesa al sector en la antesala de la definición gremial.
El desenlace de la asamblea del viernes aparece así como un punto clave dentro del calendario político-sindical santafesino. No solo por la cuestión salarial, sino por el impacto que la decisión pueda tener sobre el inicio del ciclo lectivo y la dinámica del conflicto laboral en la provincia.
