
La Fiscalía portuguesa acusó este miércoles a un joven de 23 años por robar equipos informáticos a militares de la OTAN alojados en Lisboa e intentar vender su contenido a Rusia. La acusación incluye tentativa de espionaje, tres robos agravados, uso de documentos ajenos, falsedad documental, pornografía infantil, conducción sin carné y once denuncias calumniosas. El acusado permanece en prisión preventiva en la cárcel de alta seguridad de Monsanto.
Los hechos ocurrieron durante la Conferencia Inicial de Planificación del ejercicio de experimentación robótica de sistemas no tripulados, celebrado entre el 3 y el 7 de febrero de 2025 en la Escuela de la Base Naval de Lisboa, en Alfeite. La reunión preparatoria contó con unos 300 participantes, principalmente militares. Según el Departamento Central de Investigación y Acción Penal, el acusado se alojó en el mismo hotel donde se hospedaban los militares.
El joven sustrajo un ordenador y un iPad pertenecientes a la OTAN y a la Armada sueca. Convencido de que disponía de material clasificado, intentó acceder al contenido, copiarlo y venderlo a agentes rusos. Para ello se dirigió a la embajada rusa en Lisboa, pero fracasó. Durante el proceso utilizó documentos de identidad ajenos para intentar contactar con representantes del Kremlin.
Tras el intento fallido, el acusado denunció la existencia de una organización criminal dedicada al espionaje, afirmando pertenecer a ella e involucrando falsamente a once personas, incluido un inspector de la Policía Judicial. Las investigaciones revelaron que esta maniobra buscaba desviar la atención de las autoridades y proteger a terceros no identificados.
Además del acusado principal, otros dos investigados están sujetos a medidas cautelares que les obligan a comparecer ante las autoridades y comunicar cualquier cambio de residencia. La investigación detectó material de pornografía infantil en el dispositivo del acusado. La Fiscalía documentó además dos infracciones de tráfico por conducir sin carné válido.
El caso expone vulnerabilidades de seguridad en eventos internacionales sensibles celebrados en Portugal. El ejercicio REPMUS es uno de los mayores encuentros mundiales dedicados a la experimentación de sistemas marítimos no tripulados, organizado anualmente por la Armada portuguesa en colaboración con la OTAN. La edición de 2025 estaba prevista para septiembre, y la reunión de febrero formaba parte del proceso preparatorio, congregando representantes de fuerzas armadas aliadas con acceso a información operativa relevante.
La tentativa de espionaje en Lisboa se suma a varios incidentes recientes vinculados a Rusia en territorio portugués. En mayo de 2025, las autoridades revelaron que dos agentes rusos operaron durante años en Oporto con identidades falsas creadas mediante documentos brasileños adulterados. En 2022, una pareja rusa en Setúbal fue investigada por presunto espionaje a refugiados ucranianos.
El espionaje ruso en Europa se ha intensificado desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Grupos vinculados al Kremlin han atacado organizaciones gubernamentales, empresas de defensa y sectores de infraestructuras críticas en países miembros de la OTAN. En febrero de 2026, Grecia detuvo a un alto oficial militar acusado de transmitir información clasificada de proyectos atlánticos a China, y Francia investigó una instalación que habría interceptado comunicaciones satelitales militares. El caso portugués muestra que el espionaje no solo opera mediante operaciones sofisticadas de inteligencia estatal, sino también a través de acciones oportunistas de individuos que intentan capitalizar accesos fortuitos a material sensible.
