
La iniciativa busca que la Municipalidad recopile, procese y sistematice información vinculada con la aparición de enfermedades oncológicas en la ciudad y que esos datos puedan ser georreferenciados de manera anónima. El objetivo es contar con una herramienta que permita conocer con mayor precisión la situación local y que, a futuro, pueda servir como insumo para la planificación de políticas sanitarias y urbanas.
De acuerdo con el proyecto, los datos obtenidos deberán ser de acceso público, mientras que el mapa deberá actualizarse periódicamente a través de las plataformas digitales del municipio, garantizando el derecho de la ciudadanía a acceder a esa información.
Uno de los autores de la iniciativa, el concejal Walter Palanca, explicó en diálogo con “El equipo de la mañana” que el planteo tiene como antecedente una minuta de comunicación presentada durante el año pasado. “Solicitábamos la confección de este mapa. Entendemos que es algo sencillo y de bajo impacto económico. Es simplemente recorrer la ciudad mediante una cuadrilla”, señaló.
El mencionado edil indicó que, ante la falta de avances, decidieron ahora presentar un proyecto de ordenanza, al considerar que contar con información específica de Casilda constituye una cuestión pendiente para la comunidad. “Hay datos provinciales y nacionales, pero no locales”, sostuvo quien remarcó la importancia de disponer de estadísticas propias que permitan conocer la realidad de la ciudad y analizar su evolución a través del tiempo.
En ese sentido, la iniciativa plantea que el registro tenga un carácter estadístico y anónimo, evitando la identificación de personas, y que la información pueda ser utilizada para detectar posibles patrones de incidencia y orientar futuras acciones de prevención, atención y planificación sanitaria.
Durante sus declaraciones, Palanca también hizo referencia a una preocupación existente en torno a la posible relación entre determinadas características productivas de la región y la aparición de enfermedades oncológicas. En particular, mencionó que se sospecha que una mayor incidencia de hectáreas de cultivo por habitante podría estar asociada con una mayor presencia de estas enfermedades. No obstante, aclaró que no existen estudios concluyentes que permitan establecer esa relación.
“Los datos estadísticos que nos llegan son alarmantes y mientras más rápido avancemos, mejor será. Para atacar un problema, tenemos que conocerlo a fondo”, expresó.
El proyecto establece además que los gastos que demande la implementación del registro serán afrontados con las partidas presupuestarias correspondientes del año en curso y de los ejercicios posteriores.
