¿Qué ciudades estadounidenses verán el mayor impacto turístico durante la Copa Mundial y cuáles quedarán relegadas?

¿Qué ciudades estadounidenses verán el mayor impacto turístico durante la Copa Mundial y cuáles quedarán relegadas?
¿Qué ciudades estadounidenses verán el mayor impacto turístico durante la Copa Mundial y cuáles quedarán relegadas?

La demanda turística internacional vinculada a la Copa Mundial de la FIFA 2026 está mostrando un crecimiento significativo en los tres países anfitriones: Estados Unidos, Canadá y México. Sin embargo, este crecimiento se manifiesta de manera desigual, tanto en el ritmo de aumento como en el impacto previsto para cada nación y sus urbes más relevantes. Según un análisis de Data Appeal y Mabrian, en colaboración con PredictHQ, México lidera con el crecimiento más constante en intención de viajes internacionales para 2026, mientras que Estados Unidos experimentó un repunte marcado hacia finales del primer trimestre. Por su parte, Canadá mantiene una tendencia de incremento más estable, aunque menos pronunciada.

Este panorama se traduce en una distribución heterogénea de los beneficios turísticos, en la que el interés de los viajeros no se reparte por igual entre todas las ciudades sede. El análisis revela que el Mundial no generará un flujo homogéneo de visitantes ni de ingresos, lo que anticipa claras diferencias en los resultados económicos de cada localidad involucrada.

Ciudades con mayor y menor impacto turístico previsto

Ciudades con alto flujo turístico preexistente, como Nueva York y Miami, experimentarán solo un pico adicional de visitantes durante el Mundial, sin un cambio de tendencia permanente (REUTERS/Brendan McDermid)

El interés por viajar durante el torneo se concentra principalmente en destinos urbanos clave como Boston, Ciudad de México y Vancouver, que muestran los mayores aumentos en intención de viaje. Nueva York destaca por consolidarse como un referente mundial del turismo, manteniendo su posición privilegiada frente a otras sedes. Sin embargo, el informe subraya que la demanda por sí sola no garantiza que estos destinos capten el mayor beneficio económico; otros factores serán determinantes.

Por el contrario, se prevé que algunas ciudades queden relegadas. Los principales centros turísticos consolidados, como Miami, Nueva York y Seattle, podrían experimentar un impacto menos marcado, ya que su volumen habitual de visitantes internacionales es elevado y el Mundial solo representará un pico adicional, sin transformar la tendencia de fondo. En cambio, mercados más pequeños tienen una oportunidad para captar un crecimiento relativo mayor, que podría traducirse en beneficios temporales más notorios.

Factores que determinan el éxito turístico de las ciudades anfitrionas

El éxito turístico de cada ciudad sede dependerá de su conectividad aérea y de la capacidad para reajustar la oferta hotelera y de transporte ante la demanda (REUTERS/Megan Varner)

La conectividad aérea y la capacidad de movilizar viajes nacionales surgen como factores decisivos para que el interés en cada ciudad se convierta en llegadas reales. Estados Unidos, gracias a su red de vuelos directos con 40 de las 48 naciones participantes, funcionará como la principal puerta de entrada para turistas internacionales, lo cual refuerza su posición estratégica. El crecimiento de los viajes internos dentro de Estados Unidos ya es visible, con un aumento medio de 3,82 puntos porcentuales interanuales en las ciudades sede durante el periodo del torneo.

Especialistas advierten que el éxito de cada ciudad dependerá más de su capacidad para interpretar y responder a las señales de demanda en tiempo real —como la optimización de la conectividad, la gestión de precios y la administración de su capacidad hotelera— que de la simple exposición mediática. Aquellas urbes capaces de adaptarse rápidamente a los cambios en los patrones de búsqueda y reserva estarán en mejor posición para maximizar el valor captado durante el evento.

Previsión de gasto turístico y efecto en el sector hotelero

Se estima un gasto turístico de 4.300 millones de dólares vinculado al Mundial, con más del 80% direccionado a la hostelería y aumentos notorios de tarifas hoteleras (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto económico directo del Mundial se reflejará principalmente en el gasto de los visitantes. Se estima un desembolso de 4.300 millones de dólares en turismo relacionado con los eventos, con más del 80% concentrado en el sector de la hostelería. Los precios de los hoteles ya están en aumento en las ciudades sede, especialmente en torno a los partidos más importantes, como el inaugural en Ciudad de México el 11 de junio y la final en el área de Nueva York/Nueva Jersey el 19 de julio. Este incremento de tarifas está directamente vinculado a los picos esperados de demanda, lo que anticipa beneficios palpables pero también subraya la temporalidad de estos ingresos extraordinarios.

Impactos económicos marginales y de corta duración según estudios

A pesar del entusiasmo inicial, los estudios muestran que el impacto económico general será limitado y efímero. Un informe elaborado por Oxford Economics concluye que las ciudades estadounidenses sede del Mundial experimentarán solo aumentos “marginales y de corta duración” en el PIB y el empleo, focalizados sobre todo en los sectores de ocio y hostelería. La razón principal es que la mayor parte de la actividad turística prevista sustituirá viajes existentes, en vez de generar una demanda completamente nueva. Por lo tanto, el beneficio adicional para la economía local será acotado y transitorio.

Diferencias de impacto entre ciudades grandes y pequeñas

El informe señala que los mercados más pequeños, como Kansas City, serán los que más aumenten su número de empleos de manera proporcional, seguidos por San José, Atlanta, Houston y Los Ángeles. En cambio, ciudades con un flujo turístico consolidado, como Miami, Nueva York y Seattle, verán incrementos menores en comparación con su volumen habitual de visitantes. En todas las sedes, el crecimiento del PIB en ocio y hostelería superará el promedio, aunque fuera de estos sectores el efecto se diluirá notablemente.

Limitaciones estructurales para un impacto económico duradero

El legado económico del Mundial de 2026 estará condicionado por la escasa construcción de infraestructura nueva. Dado que la mayoría de las sedes aprovecharán instalaciones ya existentes, no se espera un estímulo relevante para el crecimiento a mediano plazo. Según la economista principal de Oxford Economics, Barbara Denham, la actividad vinculada al torneo desplazará el turismo habitual sin crear un flujo adicional sostenible. Las experiencias previas, como la Copa del Mundo de 1994 en Estados Unidos, ilustran que los efectos positivos a largo plazo para las ciudades anfitrionas han sido limitados, reforzando así la previsión de un impacto económico principalmente temporal y circunscrito al período del evento.