
En Miami, si la Sunshine Protection Act (Ley de Protección de la Luz Solar) se convierte en ley, entre diciembre y enero el amanecer sería cerca de las 08:00 (8:00 AM) y el atardecer, alrededor de las 18:30 (6:30 PM).
El cambio se explica por el objetivo central del proyecto: hacer permanente el horario de verano en Estados Unidos y eliminar el ajuste estacional del reloj.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la iniciativa con una votación de 308 a favor y 117 en contra. El texto, respaldado por legisladores de ambos partidos, pasó ahora al Senado, donde deberá debatirse para avanzar en el trámite legislativo.
La propuesta busca que Estados Unidos deje de modificar la hora dos veces al año al establecer de forma permanente el horario de verano y suprimir la práctica de adelantar y atrasar los relojes según la estación.
Si se aprueba, los veranos no cambiarían, pero el impacto se concentraría en los meses de invierno: el esquema dejaría a las mañanas con más oscuridad y trasladaría luz hacia la tarde, según el ejemplo que el propio proyecto expone con el caso de Miami.
Qué propone la Sunshine Protection Act y quién la impulsó
El proyecto fue presentado por el congresista de Florida Vern Buchanan.
La votación en la Cámara dejó una mayoría. El texto obtuvo un respaldo para llevar el debate al Senado, donde el proyecto tendrá que ser tratado para completar su recorrido.
El ejemplo de Miami funciona como una referencia directa del efecto que tendría el cambio en invierno, con un inicio de jornada con luz más tarde y una tarde con claridad más extendida.
El caso de Miami se incluyó en el texto como una forma de traducir el efecto del proyecto a horarios concretos. La referencia a diciembre y enero pone el foco en el período invernal, cuando el esquema propuesto desplazaría el amanecer hacia más tarde.
En ese marco, el ejemplo sugiere un cambio de rutina asociado a las primeras horas del día y al cierre de la tarde, sin alterar el funcionamiento del horario de verano en los meses cálidos.
La opción para los estados y los casos de Hawái y Arizona
Además del esquema general, el texto contempla que cada estado pueda optar por mantener el horario estándar de forma permanente, como ocurre en Hawái y en la mayor parte de Arizona, aun si la norma federal avanza hacia un horario de verano permanente.
La iniciativa, en esa línea, no se limita a establecer una única salida uniforme: incorpora la posibilidad de decisión estatal dentro del marco planteado por la Sunshine Protection Act. Ese aspecto, previsto en el texto, será parte del debate legislativo en el Senado.
Ese mecanismo es uno de los puntos centrales del proyecto porque combina un esquema nacional con una opción de elección para cada estado.
El texto menciona el caso de Hawái y el de la mayor parte de Arizona como referencia de un modelo de horario distinto, y plantea la posibilidad de que otros estados adopten el horario estándar de forma permanente si así lo definen.
Qué falta para que sea ley y el apoyo de Trump
Para entrar en vigor, la medida debe ser aprobada por el Senado y firmada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump; hasta entonces, la situación actual no cambia.
El proyecto, de todos modos, todavía no es ley: el paso pendiente en la cámara alta será determinante para definir si el texto avanza sin cambios, si se modifica o si se frena.
En paralelo, el debate público sobre la iniciativa incluye argumentos a favor y en contra. Según CBS News, cadena estadounidense, los promotores del cambio sostienen que podría tener efectos positivos sobre los horarios de sueño, la salud de las personas y la economía, además de sumar más luz por la tarde durante todo el año.
Sus críticos advierten que la extensión de la oscuridad en las mañanas de invierno podría tener efectos negativos sobre la salud y la seguridad.
Aplicación gradual y qué pasaría en Florida mientras tanto
El texto también plantea que la aplicación no sea inmediata. La iniciativa prevé que el cambio se implemente con un margen para que las principales industrias ajusten sus horarios, un punto incluido para evitar una transición abrupta.
En ese esquema, la implementación diferida funcionaría como un período de adaptación, de acuerdo con lo que plantea el proyecto. Mientras el trámite legislativo siga abierto, el calendario vigente se mantiene y los cambios de hora estacionales continúan previstos según el esquema actual.
Por ahora, Florida mantiene su esquema habitual y deberá atrasar los relojes en noviembre.
