
La selección argentina, tras el subcampeonato conseguido en el Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026, regresa al país en un vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas sin demasiados ánimos para celebrar lo conseguido, más allá de la expectativa que hay en los hinchas y que motivó un operativo de seguridad en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en el predio que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tiene en la misma localidad.
Según pudo saber LA NACION, el equipo iba a regresar desde Nueva York a Buenos Aires el lunes a las 4 (hora argentina). No obstante, la partida se retrasó unas horas y finalmente el avión despegó alrededor de las 8. Teniendo en cuenta que un vuelo entre ambas ciudades ronda las 11 horas de extensión, se estima que aterrizará alrededor de las 19 (hora argentina).
La AFA, en un comunicado, aclaró que regresa “parte de la delegación integrada por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff”. La ausencia más importante es la Lionel Messi, quien regresó a Miami para sumarse a Inter Miami junto a Rodrigo De Paul. Además, trascendió que tampoco vuelven Gerónimo Rulli, Nicolás Paz, Marcos Senesi, Facundo Medina, Valentín Barco, Nicolás González, José Manuel López y Juan Musso.
En el avión que está de regreso a la Argentina están el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni y la mayoría de los futbolistas: Emiliano ‘Dibu’ Martínez, Julián Álvarez, Enzo Fernández, Lisandro Martínez, Cristian ‘Cuti’ Romero, Lautaro Martínez, Nahuel Molina, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico, Gonzalo Montiel, Giovani Lo Celso, Exequiel Palacios, Giuliano Simeone y Nicolás Otamendi.
Es probable que la recepción no sea con la misma algarabía que después de Qatar 2022. Los gobiernos nacional y provincial armaron un operativo de seguridad que incluye la disposición de la Casa Rosada, despojada de dirigentes políticos, para que el equipo sea reconocido, pero los ánimos no están para celebrar.
Lo más probable es que el plantel, una vez en suelo argentino, se traslade hasta el predio de Ezeiza y, desde allí, los jugadores se desconcentren hacia sus respectivos lugares para descansar y/o sumarse nuevamente a sus equipos en el caso de los que militan en el fútbol argentino como Montiel, Paredes y Otamendi.
