
La rehabilitación se alcanzó luego de complejas reparaciones en el puente y en las márgenes del río, afectadas por la última crecida del Carcarañá. En el río se ejecutó la limpieza de las pilas del puente y el dragado, con retiro de un acoplado siniestrado. En ambos estribos se reconstituyeron los terraplenes de aproximación, con bolseado y suelo compactado, además de la reinstalación de barandas metálicas.
La calzada fue fresada y repavimentada sobre el puente y sus accesos, con nueva cartelería y recomposición de las barandas de hormigón. Con la demarcación horizontal del eje de la ruta y la limpieza del sector se reabrió la circulación para todo tipo de vehículos. Restan por ejecutar el pintado de las líneas de borde y la colocación de tachas reflectivas para reforzar la demarcación de la calzada.
