Remera de Newell’s, rasguños y su nombre en una pizarra: el cúmulo de evidencias que acorrala al acusado del crimen de Roxana Villarreal

Remera de Newell’s, rasguños y su nombre en una pizarra: el cúmulo de evidencias que acorrala al acusado del crimen de Roxana Villarreal
Remera de Newell’s, rasguños y su nombre en una pizarra: el cúmulo de evidencias que acorrala al acusado del crimen de Roxana Villarreal

Un cuadro probatorio abrumador fue expuesto este jueves 8 de octubre en la sede de los Tribunales durante la audiencia imputativa presidida por el juez Carlos Gazza. El fiscal Aquiles Balbis, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), formalizó la acusación contra Abel B. (40), a quien le atribuyó la autoría del delito de Homicidio Doloso (artículos 79 y 45 del Código Penal) por el asesinato de Roxana Andrea “Tati” Villarreal (58), perpetrado en su domicilio de calle 9 de Julio 515, en Capitán Bermúdez.

De acuerdo con la reconstrucción fiscal volcada en el legajo judicial, el ataque ocurrió el pasado 7 de octubre en una ventana temporal precisa: entre las 10:57 y las 11:36 horas. El acusado se encontraba realizando tareas de albañilería en la propiedad lindera de calle 9 de Julio al 500. Aprovechando esa cercanía, ingresó a la vivienda contigua de Villarreal con el pretexto de coordinar una refacción.

Una vez en el interior del inmueble, el imputado abordó a la mujer y la obligó a desplazarse hasta la habitación principal. Allí la arrojó al suelo y le propinó una feroz golpiza en el rostro y la cabeza que le provocó la muerte. Posteriormente, arrancó la cámara de vigilancia de la cocina y otra instalada en el patio de ingreso, llevándose además las llaves de la víctima para asegurar su huida.

La saña física y los signos forenses

El informe del levantamiento de cadáver y el preinforme de autopsia elaborado por la médica forense Dra. Mariela Badaro confirmaron la violencia del ataque. Villarreal falleció a causa de un traumatismo encéfalo craneano grave (TEC grave), con severos traumatismos y edemas faciales y orbitales (especialmente en el ojo izquierdo), además de hematomas en el hombro derecho, dorso y escoriaciones en ambos brazos. El acta médica constató asimismo que el cuerpo fue hallado con el pantalón y la ropa interior a la altura de los tobillos.

Las pruebas que cierran el cerco sobre el acusado

El fiscal Balbis desgranó una serie de elementos periciales que colocan al imputado en la escena del crimen:

  • El registro de las cámaras de seguridad: Cámaras ubicadas frente al domicilio captaron la secuencia completa. Se observa ingresar y egresar a un hombre con remera deportiva de Newell’s Old Boys, pantalón azul y gorra blanca. En las grabaciones se advierte con claridad cómo el sospechoso se retira del lugar lavándose las manos con un trapo, descarta unos lentes y luego regresa brevemente para salir de forma definitiva con una bolsa con pertenencias. La PDI concluyó que desde ese egreso hasta la llegada del hijo de la víctima y la policía, nadie más ingresó a la vivienda.
  • El testimonio del vecino lindero: Nicolás Lembo declaró que a las 9:30 se retiró de su casa dejando a Abel B. trabajando y precisó que este utilizaba el portón lateral lindero a la casa de la víctima. Al observar las grabaciones, reconoció directamente al sospechoso.
  • La pizarra de la víctima: Entre las evidencias fotográficas levantadas en la vivienda de calle 9 de Julio 515, los peritos fotografiaron una pizarra blanca de la víctima donde figuraba anotado de su propio puño y letra: “Abel – 1 cemento, 1 ceresita” junto a un número telefónico de contacto.
  • Rasguños y lesiones defensivas: El examen médico policial realizado por el Dr. Matías Malizia sobre el cuerpo del imputado tras su aprehensión arrojó un dato contundente: presentaba heridas en el antebrazo, manos y dedos compatibles con rasguños, signos directos de defensa por parte de la víctima.
  • Manipulación del celular: El teléfono celular secuestrado a la víctima (un Motorola Moto G15) fue peritado por el Lic. Miguel Ángel Fernández (PDI San Lorenzo). El reporte determinó que no poseía registros visibles de actividad del último día y que la aplicación de Mercado Pago había sido eliminada.
  • El allanamiento: En la vivienda del imputado, situada en Av. San Lorenzo al 2525 de Capitán Bermúdez, personal policial secuestró la remera rojinegra y la gorra blanca captadas por las cámaras al momento del hecho.

Con este caudal de evidencia científica, testimonial y fílmica, la Fiscalía formalizó la acusación mientras se define la medida cautelar que mantendrá al imputado tras las rejas.

La entrada Remera de Newell’s, rasguños y su nombre en una pizarra: el cúmulo de evidencias que acorrala al acusado del crimen de Roxana Villarreal se publicó primero en SL24.