
“¿Cómo puede ir a trabajar un docente si tiene su casa inundada? ¿Cómo se puede exigir asistencia cuando una persona está enferma o atraviesa una situación familiar que requiere su presencia?”, se preguntó el secretario general de SADOP Rosario, Martín Lucero.
El dirigente gremial remarcó que se trata de circunstancias fortuitas que terminan impactando de forma directa en los ingresos mensuales. “Esta política adquiere una dimensión aún más grave en un contexto donde los salarios son bajos y, en muchos casos, apenas alcanzan para cubrir las necesidades esenciales de una familia”, agregó.
Críticas por el “doble estándar” legislativo
En sus declaraciones, Lucero también expuso una marcada contradicción entre las exigencias impuestas a los trabajadores de la educación y el funcionamiento de la actividad política en la provincia.
* “Mientras las y los docentes pueden perder el presentismo por situaciones que escapan a su voluntad, los legisladores que responden al gobernador Pullaro pueden ausentarse de las cámaras durante las sesiones sin perder ese adicional. Es una diferencia de criterios que expone el doble estándar con el que se aplica la exigencia”, fustigó el referente de los docentes privados.
Un juego para visibilizar la realidad en las aulas
Con el objetivo de poner en agenda pública las peripecias y decisiones extremas a las que se ven sometidos los educadores —como asistir a trabajar enfermos o desatender urgencias personales para no sufrir descuentos—, el gremio impulsó una novedosa propuesta lúdica e interactiva.
La iniciativa busca transformar la problemática cotidiana en una herramienta de comunicación y reflexión colectiva, interpelando directamente a la gestión provincial sobre la valoración del rol docente.
“El presentismo no es un juego para quienes viven de su salario. Pero, para el gobernador Pullaro, parece haberse convertido en uno”, concluyó Lucero.
