
La definición de este miércoles se precipitó cerca de las 15, luego de una reunión que agrupó a los sectores aliados de la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en la Cámara alta. La decisión significó un nuevo revés político para la funcionaria, quien había impulsado personalmente las modificaciones al régimen de propiedad de tierras rurales.
El capítulo más controvertido del proyecto perdió respaldo tras una serie de deserciones que comenzaron durante la jornada del martes. Mientras Bullrich brindaba una conferencia de prensa para anunciar cambios en la normativa —que iban desde una apertura total a la compra de tierras por parte de extranjeros hasta una actualización del límite vigente del 15% al 25%—, al menos cuatro senadores que eran considerados votos favorables manifestaron dudas y rechazaron públicamente que su apoyo estuviera asegurado.
A ese escenario se sumó el pronunciamiento en contra de dos gobernadores que hasta ahora mantenían una relación de cercanía con la Casa Rosada. Se trata de Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Rolando Figueroa, de Neuquén, quienes adelantaron que no acompañarían el capítulo referido a la venta de tierras a capitales extranjeros. Incluso un senador del PRO optó por apartarse de la postura impulsada por Bullrich al conocer que un legislador radical de su provincia también votaría en contra.
Pese a que varios bloques dialoguistas solicitaron postergar nuevamente la sesión, el oficialismo resolvió mantener el debate del resto del proyecto, que incluye modificaciones de peso en materia de expropiaciones, mecanismos para acelerar desalojos y cambios en la Ley de Fuego, la norma impulsada durante el gobierno anterior por el entonces diputado Máximo Kirchner.
