Una nueva tanda de tormentas puso en alerta a Chicago y a parte del noroeste de Indiana, donde las autoridades mantuvieron vigente una alerta por inundaciones hasta la mañana de este sábado ante la posibilidad de lluvias intensas, anegamientos repentinos y nuevas complicaciones para miles de residentes que aún seguían sin electricidad tras el temporal de los últimos días.
De acuerdo con un reporte de CBS Chicago, el aviso alcanzó a la mayor parte de los condados del área metropolitana y también a sectores del noroeste de Indiana. La amenaza más alta se concentró en las zonas ubicadas al sur de la autopista I-80, donde el avance de las precipitaciones elevó el riesgo de acumulación rápida de agua en calles, caminos y sectores vulnerables.
El medio estadounidense afirmó que la masa de aire presente sobre la región mostraba un nivel de humedad muy alto, una condición que favorecía la aparición de chaparrones de gran intensidad en lapsos breves. Bajo ese escenario, los servicios meteorológicos advirtieron que no hacía falta una tormenta prolongada para que aparecieran problemas de drenaje o inundaciones localizadas.
Lluvias durante todo el sábado y otro frente previsto para el domingo
La cobertura de CBS Chicago señaló que las lluvias intensas y la posibilidad de tormentas eléctricas se mantendrían a lo largo de buena parte del sábado. A eso se sumó otro dato relevante para la población de la zona: se esperaba una nueva ronda de precipitaciones entre la noche del sábado y la mañana del domingo, lo que podía agravar la situación en los puntos que ya habían recibido grandes volúmenes de agua.
Ese pronóstico añadió presión sobre una región que ya venía golpeada por condiciones meteorológicas severas. Tal y como informó CBS Chicago, el impacto no se limitó al riesgo de inundación. Las tormentas registradas en días previos dejaron daños amplios en infraestructura y un escenario complejo para los equipos de emergencia y las empresas de servicios.
En ese contexto, uno de los datos más significativos de la jornada fue la situación del suministro eléctrico. Más de 155.000 clientes de NIPSCO seguían sin servicio durante la mañana del sábado, varios días después del sistema de tormentas que afectó a la zona. La compañía aseguró que esperaba restablecer la electricidad al 90% de los usuarios afectados para el martes y completar la normalización para el próximo viernes.
La empresa también indicó que, en el momento de mayor impacto del temporal de esta semana, más del 60% de sus clientes de electricidad quedó sin energía. La propia firma describió el episodio como “uno de los eventos de cortes más significativos en la historia de la compañía”, una frase que fue recogida por CBS Chicago y que da cuenta de la magnitud del fenómeno.
Miles de usuarios sin luz y una recuperación que demandará varios días
La persistencia de los cortes elevó la preocupación en distintas comunidades del noroeste de Indiana, donde las tareas de reparación debieron avanzar en paralelo con la vigilancia meteorológica. La combinación de postes dañados, líneas afectadas y nuevas lluvias representó un obstáculo para una recuperación rápida del servicio.
En esa línea, NIPSCO sostuvo que el restablecimiento total demandaría varios días más, en parte por el alcance del daño causado por las tormentas anteriores. La cifra de usuarios afectados mostró el peso del evento en una zona donde el suministro eléctrico resulta central no solo para los hogares, sino también para comercios, centros de salud y servicios esenciales.
CBS Chicago remarcó que el deterioro de las condiciones del tiempo llegaba justo cuando todavía seguían activas las tareas de limpieza y reparación. Esa superposición de emergencias obligó a mantener la atención tanto en el corto plazo, por el riesgo de anegamientos, como en la recuperación posterior al temporal.
Declaración de emergencia y despliegue de la Guardia Nacional en Indiana
Frente a ese panorama, el gobernador de Indiana, Mike Braun, informó que firmó el jueves una declaración de emergencia estatal. El mandatario también afirmó que se comunicó con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para solicitar asistencia, ayuda que, según indicó, podría tardar hasta una semana en llegar.
Braun además anunció la activación de la Guardia Nacional de Indiana para colaborar con las tareas de respuesta y recuperación en el noroeste del estado. De acuerdo con lo difundido por CBS Chicago, las fuerzas desplegadas participan de acciones de apoyo vinculadas al manejo de la emergencia y a la asistencia en las áreas más afectadas.
La secuencia dejó en evidencia un cuadro doble para la región de Chicago y el noroeste de Indiana: por un lado, el avance de nuevas lluvias con riesgo de inundación; por otro, las consecuencias todavía visibles del sistema de tormentas anterior. Con otra franja de precipitaciones prevista para las próximas horas y miles de usuarios aún sin suministro, las autoridades mantuvieron el foco sobre el pronóstico y sobre el ritmo de la recuperación de los servicios básicos.
