
Aunque sigue fiel a su perfil discreto, sin dar entrevistas a los medios, la transformación de Antonela Roccuzzo (38) no pasa inadvertida para nadie: de la tímida chica rosarina que llegó a Barcelona en 2010 para vivir con su amor, Lionel Messi (38), esta mujer que marca tendencia y es codiciada por las firmas de moda más importantes del mundo sólo mantiene el pelo largo y su apego por el uso de algunos básicos para el día a día. Un cambio que experimentó lejos del show off, pero que claramente la convirtió en una influencer.
Su primera aparición en un mundial como la novia del mejor jugador del mundo fue en Sudáfrica 2010: aunque estaban de novios desde 2007 (el Día del Amigo de ese año ella les mostró a sus amigas en Rosario un Blackberry que él le había regalado), la confirmación oficial llegó de boca del crack, en 2009. Discreta, vestida como cualquier adolescente –colores sólidos, pocos accesorios, make up natural y cabello oscuro con flequillo para el costado–, Antonela se sentaba con una amiga o con su cuñada, María Sol Messi, en la platea de los estadios sudafricanos para alentar a la Pulga. En noviembre de 2012 nació su primer hijo, Thiago, y a partir de entonces se empezaron a notar ciertos ajustes en su estilismo y en su físico. Se animó a experimentar y arriesgar, aclaró su pelo a un tono castaño que solía llevar con ondas y optó por diseños ajustados que marcaban sus curvas (ahí también comenzó la renovación de su figura, que moldeó con un riguroso entrenamiento que mantiene hasta hoy). Así, llegó a la Copa del Mundo de Brasil 2014, con un hijo en brazos, convertida en una chica más sexy y segura de sí misma, a la que seguían con interés todas las cámaras. Y, por supuesto, cumplió de maravillas con su rol de pilar fundamental en la vida del goleador cuando le tocó contener al capitán tras perder la final con Alemania.
En septiembre de 2015 la pareja le dio la bienvenida a Mateo, su segundo hijo, y el 30 de junio de 2017 dieron el “sí, quiero” en Rosario, donde celebraron junto a más de doscientos sesenta invitados. En ese día tan especial, Antonela impactó con un traje de novia de corte sirena, con escote corazón y larga cola, firmado por Rosa Clará. En marzo de 2018 llegó al mundo Ciro, el tercer hijo, y cuando fue el momento de disputar la Copa Mundial de Rusia 2018, ya estaba claro que la primera dama del fútbol entendía la moda como una extensión de su estilo de vida: sus outfits para alentar a la selección habían evolucionado hacia un minimalismo sport, mezclando prendas denim con remeras básicas, blazers y zapatillas, para alcanzar un equilibrio entre comodidad y lujo.
En agosto de 2021, su marido firmó para convertirse en jugador del Paris Saint-Germain y la familia tuvo que dejar atrás Barcelona e instalarse en la Ciudad Luz. Fue un tiempo clave en su transformación: Antonela empezó a tener un lugar asignado en la primera fila de los desfiles de las mejores marcas, su relación con el mundo de la moda se fortaleció y consolidó su estilo con un toque sexy, pero sin perder su esencia. Melena XXL en un tono chocolate, maquillaje que da protagonismo a labios y cejas, vestidos originales con escotes o cut outs, carteras de lujo y joyas. Esa es la mujer que captó la atención de los medios del mundo en Qatar 2022: atractiva y sensual. En julio de 2023 volvieron a mudarse, siguiendo el destino profesional de Lionel, que fichó para el Inter Miami CF, y en Miami, donde Anto se siente como en casa, y por medio de la relación del astro con David Beckham, se acercó a Victoria, con quien comparte cierta afinidad estética que privilegia un estilismo net y ultrafemenino. Esa es la Antonela 2026, que hoy acapara los flashes en todas sus apariciones en la Copa Mundial de Estados Unidos, Brasil México y Canadá.
