
La Comisión Costera de California condicionó la reparación de un tramo de una ruta dañada por la erosión a que el condado de Humboldt impida el acceso de vehículos a Centerville Beach, informó Los Angeles Times.
La decisión afecta a una de las pocas playas del estado donde todavía está permitido conducir sobre la arena y desató el rechazo de residentes y funcionarios, según el diario.
La Comisión Costera y sus condiciones
La decisión se adoptó este mes en una reunión en la ciudad de Eureka. El condado de Humboldt había solicitado un permiso de desarrollo costero para reconstruir un tramo de 270 metros de la carretera de Centerville, que da acceso a la playa, a algunas viviendas rurales y al área federal Lost Coast Headlands.
La vía es barrida con frecuencia por olas de gran potencia que la dejan cubierta de arena e intransitable. Según el informe de la comisión, la erosión la sitúa en “riesgo grave de destrucción” en los próximos cinco años. El condado ya contaba con financiamiento federal y estatal para elevarla tres metros (10 pies) y añadir un nuevo aparcamiento.
La propuesta de reconstrucción fue analizada en los últimos días durante una reunión de la Comisión Costera de California en la ciudad de Eureka. El condado de Humboldt había solicitado un permiso para reconstruir un tramo de 270 metros de Centerville Road, una estrecha carretera que permite llegar a Centerville Beach, a algunas viviendas rurales y al área federal de Lost Coast Headlands.
La carretera sufre de manera recurrente el impacto de las olas, que arrastran arena sobre la calzada y en ocasiones la dejan intransitable. La erosión de la costa también amenaza su existencia: según el informe de la comisión, la ruta enfrenta un “riesgo grave de destrucción” dentro de los próximos cinco años.
Para mantener el acceso, el condado ya había conseguido fondos estatales y federales para elevar el camino unos tres metros y construir un nuevo estacionamiento. Pero la Comisión Costera condicionó la autorización de las obras a que se impida la circulación de vehículos sobre la arena de la playa, aunque luego dejó abierta la posibilidad de establecer un acceso vehicular restringido si el condado presenta un plan que garantice la protección de los hábitats sensibles.
Una especie amenazada, en el centro del debate
El personal de la Comisión Costera fundamentó la restricción en un informe de 78 páginas: los vehículos motorizados dañan la vegetación y el hábitat del chorlitejo occidental de nieve (western snowy plover), un pequeño pájaro costero catalogado como especie amenazada por el gobierno federal. El área fue calificada de “moderadamente apta para los chorlitejos”, aunque el informe señala que “el uso humano intensivo” degradó ese espacio.
“Los hábitats de dunas de California son especialmente escasos e importantes, por lo que donde la circulación de vehículos pueda dañar estas áreas sensibles, la Ley Costera exige que las protejamos”, afirmó el portavoz de la comisión Joshua Smith en una declaración a Los Angeles Times. Smith aclaró que la agencia no aplica “una política única para todos” en materia de circulación en playas.
Los residentes del condado acusan a la comisión de ignorar la realidad rural
La decisión generó rechazo abierto. Alrededor de dos docenas de residentes asistieron durante horas a la reunión, celebrada un miércoles de septiembre por la mañana, para manifestar su oposición.
“Lo que se ve en el sur de California no es lo que vemos aquí arriba”, afirmó el residente Joey Sancho ante la comisión, en un testimonio recogido por Los Angeles Times. “Las playas no están superpobladas. No las están destrozando los quads. Pero aun así, es una cosa más que nos quitan aquí en la costa norte”, agregó.
Dylan Feierabend, pescador habitual de Centerville Beach y gestor de préstamos de 36 años que creció junto a esa playa, describió la medida como “ir asfixiando lentamente a los individuos que utilizan la playa para ganar control bajo el pretexto de la conservación”, en declaraciones al mismo diario.
La playa cercana a Ferndale no es comparable a Océano Dunes
Los residentes rechazan cualquier comparación con Oceano Dunes, el único parque estatal de California que permite la conducción recreativa sobre la arena y que puede recibir miles de vehículos en un solo día. Centerville Beach, próxima a Ferndale, una localidad de 1.500 habitantes, suele ver pasar unos pocos cuatriciclos, la mayoría con destino a la pesca.
“Centerville no es una playa a la que cualquiera pueda llegar en coche; hay que saber lo que uno hace”, sostuvo Shawn Griggs, pintor que surfea allí la mayoría de las mañanas. “Es una playa muy volátil, con arena gruesa. La pendiente cae bruscamente desde la orilla y los bancos de arena son cambiantes”, agregó.
Griggs se definió como “ambientalista de corazón”, pero dudó de que los vehículos causen daño real en una playa donde el mar mueve y remodela la arena con tanta intensidad.
El estacionamiento de la playa ya desapareció por la erosión y la carretera queda sepultada tras cada tormenta
La pérdida de infraestructura en la zona es visible: un aparcamiento que llegó a albergar hasta 100 vehículos fue engullido por el mar. Mike Astry, de 49 años, regenta un negocio de rescate de vehículos atascados en la región y afirmó ante la comisión que la mayoría de los conductores que saca de Centerville son turistas de fuera de la zona que viajaron expresamente para conducir en esa playa.
Entre sus rescates figura un Tesla al que las olas arrancaron el parachoques; el conductor era del Área de la Bahía.
“Es algo muy importante para mucha gente”, dijo Astry. “Las personas que vienen de fuera para conducir en esa playa no van a venir a nuestro pueblo a gastar dinero en hoteles y comida”, agregó.
La comisión dejó abierta una vía para que el condado proponga un plan
Aunque el permiso fue aprobado con la condición de prohibir la circulación, la comisión incorporó una enmienda tras las protestas: el condado de Humboldt podrá elaborar un plan que permita el acceso vehicular restringido, siempre que demuestre que no afectará los hábitats sensibles. Esos lineamientos nuevos deberán volver a la comisión para su aprobación.
El comisionado de Planificación del condado, Iver Skavdal, calificó la vinculación del permiso a la prohibición de “un acuerdo de trastienda insertado en el proyecto” y acusó a la comisión de “tomar como rehenes al proyecto, a los residentes y al condado”. Señaló que siete generaciones de su familia habían disfrutado de esa playa.
