
Netflix suma a su catálogo una nueva producción que promete despertar el interés de los amantes de la psicología. Se trata de El experimento de la cárcel de Stanford: Un nuevo enfoque, una serie que recupera uno de los estudios más controvertidos de la historia y lo adapta a un formato de reality, con participantes reales y situaciones que ponen a prueba el comportamiento humano.
La propuesta busca explorar cómo reaccionan las personas cuando reciben determinados roles de autoridad o subordinación. Para eso, reúne a 30 voluntarios que deberán asumir los papeles de guardias y prisioneros dentro de una cárcel real. Sin embargo, a diferencia del experimento que inspiró la producción, esta nueva versión incorpora medidas de seguridad y supervisión psicológica durante toda la experiencia.
Qué se sabe sobre el nuevo reality de Netflix
La producción se estrenó este miércoles 21 de octubre de 2026 en Netflix y cuenta con seis episodios de aproximadamente 45 minutos cada uno.
A lo largo de la serie, 30 personas de diferentes géneros y contextos sociales son divididas aleatoriamente en dos grupos: guardias y prisioneros. Durante dos semanas, deben convivir en un establecimiento penitenciario real, donde también hay personas privadas de su libertad.
El objetivo es observar cómo influye el poder en las relaciones humanas y hasta qué punto las personas modifican su comportamiento cuando reciben una posición de autoridad o deben obedecer órdenes.
Para registrar lo que sucede, se instalaron cámaras robóticas que permiten seguir las interacciones con una intervención mínima del equipo de producción. Además, los participantes fueron sometidos previamente a evaluaciones psicológicas y cuentan con asistencia profesional permanente. También disponen de una palabra de seguridad que pueden utilizar si desean abandonar la experiencia.
La producción está a cargo de Alfred Street Industries y tiene entre sus responsables a Jane Lipsitz, quien explicó que el proyecto fue desarrollado durante más de un año para incorporar nuevas condiciones de seguridad.
El caso real que inspiró la nueva producción de Netflix
La historia detrás de esta producción se remonta a agosto de 1971, cuando el psicólogo Philip Zimbardo llevó adelante un experimento en la Universidad de Stanford, Estados Unidos, con el propósito de investigar cómo los roles sociales y las relaciones de poder podían modificar la conducta humana.
Para realizarlo, 24 estudiantes universitarios fueron seleccionados y divididos entre guardias y prisioneros. La experiencia se desarrolló en una cárcel simulada, construida en el sótano de un edificio de la universidad. Aunque estaba previsto que durara dos semanas, el estudio fue suspendido apenas seis días después debido al deterioro de las condiciones y al comportamiento de algunos participantes.
Con el paso del tiempo, sus conclusiones comenzaron a recibir numerosas críticas. Distintos investigadores cuestionaron la metodología utilizada y señalaron que algunos guardias habrían recibido indicaciones sobre cómo debían actuar, lo que puso en duda la espontaneidad de sus conductas.
A más de cinco décadas de aquel episodio, Netflix recupera la premisa original, pero introduce cambios importantes. Entre ellos, la participación de personas de distintos géneros y procedencias, la presencia de profesionales de salud mental y la posibilidad de retirarse voluntariamente.
