El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Corea del Sur invertirá USD 54.000 millones en un gasoducto de gas natural en Alaska, una obra concebida para llevar el combustible desde la vertiente norte hasta una terminal de exportación en el sur del estado.
Este plan depende de que se complete su financiamiento antes de que pueda comenzar la construcción.
El proyecto prevé un tendido de 1.300 kilómetros (807 millas) y un plazo estimado de tres años para la obra.
De acuerdo con el cronograma expuesto por la Casa Blanca, las exportaciones de gas natural licuado podrían iniciarse dos años después de terminada la infraestructura.
El gasoducto uniría la vertiente norte con una terminal de exportación en el sur de Alaska
La iniciativa transportaría gas desde la vertiente norte, una zona petrolera ubicada en el extremo septentrional de Alaska, hasta la futura planta de licuefacción y exportación.
La Casa Blanca sostuvo que el conducto reforzaría la disponibilidad de energía para los residentes del estado y contribuiría a reducir sus costos.
El senador republicano por Alaska Dan Sullivan promovió el proyecto durante años y alentó la participación surcoreana.
En el acto realizado en la Oficina Oval, afirmó que las posibilidades del plan no tienen límite una vez que la obra esté terminada, según recogió The Associated Press.
La inversión está vinculada al acuerdo comercial firmado con Corea del Sur en 2025
Los USD 54.000 millones forman parte de los compromisos de inversión asociados al acuerdo comercial que Washington y Seúl alcanzaron en 2025.
Ese pacto contempló promesas por USD 350.000 millones en inversiones surcoreanas a cambio de menores aranceles estadounidenses para automóviles, autopartes y otros bienes del país asiático.
Trump atribuyó el anuncio a su política arancelaria y señaló que redujo al 15 % los gravámenes aplicados a productos de Corea del Sur. El mandatario dijo que parte de los fondos comprometidos por ese país se destinaría al gasoducto.
También reivindicó el papel de su administración en los proyectos energéticos de Alaska, mientras Sullivan aseguró que trabajó de forma constante para impulsar la obra.
Trump busca destacar inversiones en estados donde se disputan bancas del Senado
El anuncio sobre el gasoducto fue el segundo en tres días en el que Trump presentó una inversión vinculada a un estado con competencia por el Senado.
El lunes, el presidente había anunciado una planta siderúrgica de USD 15.000 millones en Iowa, a cargo de una empresa de Minnesota controlada por un conglomerado industrial de India.
En Alaska, Sullivan enfrenta una contienda competitiva ante la demócrata Mary Peltola, exintegrante de la Cámara de Representantes.
En Iowa, la republicana Ashley Hinson disputa la banca que dejará vacante Joni Ernst frente al legislador estatal demócrata Josh Turek.
Los demócratas buscan arrebatar escaños republicanos en las legislativas de 2026 y necesitan una ganancia neta de cuatro bancas para alcanzar la mayoría en el Senado de 100 miembros.
En ese marco, Trump reconoció que su partido podría afrontar una elección compleja para sostener el control de ambas cámaras del Congreso.
El presidente anunció que concentraría gran parte de los 30 días previos a los comicios en actividades de campaña, con viajes iniciales a Texas, Alabama, Ohio y Nebraska.
Los anuncios se producen mientras persisten las preocupaciones de los votantes por los precios de los combustibles y por la gestión económica de la administración.
Una encuesta de The Associated Press–NORC Center for Public Affairs Research, realizada a fines de julio de este año, indicó que cerca de un tercio de los estadounidenses aprobaba el manejo de la economía y que alrededor de siete de cada diez calificaba la situación económica como mala.
