Trump dijo que en diez días se definirá si hay acuerdo nuclear con Irán y advirtió: “Puede que tenga que ir un paso más allá”

Trump dijo que en diez días se definirá si hay acuerdo nuclear con Irán y advirtió: “Puede que tenga que ir un paso más allá”
Trump dijo que en diez días se definirá si hay acuerdo nuclear con Irán y advirtió: “Puede que tenga que ir un paso más allá”

El presidente Donald Trump instó el jueves a Irán a alcanzar un “acuerdo significativo” con Estados Unidos, en momentos en que se concreta un enorme despliegue militar estadounidense en Oriente Medio.

“Con el paso de los años se ha demostrado que no es fácil lograr un acuerdo significativo con Irán. Tenemos que hacer un acuerdo significativo, de lo contrario pasarán cosas malas”, afirmó Trump en la reunión inaugural de la “Junta de Paz”, su iniciativa para garantizar la estabilidad en Gaza.

Advirtió que Washington “puede que tenga que ir un paso más allá” si no se alcanza ningún acuerdo, y agregó: “Ustedes lo sabrán probablemente en los próximos 10 días”.

El portaaviones USS Gerald R. Ford, tras operaciones en el Caribe, se dirige hacia el Mediterráneo para unirse al USS Abraham Lincoln, y podría desplegarse frente a las costas de Israel en las próximas horas. Estos grupos incluyen sistemas de defensa antimisiles propios, aumentando la capacidad de sobrevivir a un posible ataque balístico iraní.

El USS Gerald R. Ford. (Mass Communication Specialist 2nd Class Ridge Leoni/Marina de EEUU vía AP)

Según un alto funcionario militar, alcanzar un portaaviones con un misil balístico resulta difícil si el buque se mueve rápidamente. Además, los bombarderos estratégicos B-2 y otros aparatos de largo alcance están en alerta máxima en bases de Estados Unidos y la base conjunta de Diego García, en el océano índico.

Trump aún no ha anunciado una decisión final sobre el alcance de un eventual ataque, ya sea para debilitar el programa nuclear de Irán, destruir su arsenal de misiles o intentar derrocar al régimen de Teherán. Funcionarios estadounidenses citados indican que se analizan tanto operaciones orientadas a asesinar líderes clave y dejar al régimen incapacitado, como campañas aéreas limitadas a blancos nucleares y de misiles.

La administración estadounidense permanece dividida respecto a la viabilidad de una solución negociada. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reconoció: “Aún estamos muy distanciados en algunos temas” y subrayó que la diplomacia es la primera opción del presidente, aunque advirtió consecuencias severas si Irán no acepta el abandono inmediato del enriquecimiento de uranio.

Trump anunció el jueves que Estados Unidos contribuirá con 10.000 millones de dólares a su recién inaugurada “Junta de Paz”, destinada inicialmente para Gaza pero con ambiciones más grandes.

“Quiero informarles que Estados Unidos va a hacer una contribución de 10.000 millones de dólares a la Junta de Paz”, dijo en su reunión inaugural, que congregó a unas dos docenas de líderes mundiales y altos funcionarios, incluidos varios de los aliados de Trump.

infografia

Los comentarios de Trump se produjeron poco después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lanzara su propia advertencia a Irán: “Si los ayatolás cometen un error y nos atacan, recibirán una respuesta que ni siquiera pueden imaginar”. Las advertencias se emitieron días después de que Estados Unidos e Irán celebraran una segunda ronda de conversaciones mediadas por Omán, esta vez en Ginebra. Estados Unidos buscaba impedir que Irán obtuviera una bomba nuclear, algo que afirma no pretender, e Irán buscaba un alivio de las sanciones estadounidenses.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió el miércoles que existían “muchas razones y argumentos para un ataque contra Irán”.

“Irán haría muy bien en llegar a un acuerdo con el presidente Trump”.

Trump ha amenazado repetidamente con acciones militares contra Irán, primero por la mortífera represión contra manifestantes el mes pasado y, más recientemente, por su programa nuclear.

El jefe de energía atómica de Irán declaró el jueves que “ningún país puede privar a Irán del derecho” al enriquecimiento nuclear, tras nuevas advertencias de Estados Unidos de que existían “muchas razones” para atacar a la república islámica.

Un intento previo de negociaciones fracasó cuando Israel lanzó ataques sorpresa contra Irán en junio pasado, iniciando una guerra de 12 días a la que Washington se unió brevemente para bombardear instalaciones nucleares iraníes.

La postura de Israel

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostiene la presión para que Washington actúe antes de que Irán consolide su capacidad de lanzar misiles contra Israel. Las fuerzas armadas israelíes han estado en máxima alerta durante semanas y han adelantado la reunión del gabinete de seguridad para coordinar acciones conjuntas. Autoridades de defensa en Israel confirman que los planes prevén una campaña rápida e intensa para forzar concesiones de Teherán en la mesa de negociaciones.

En la región, Arabia Saudita y Emiratos árabes Unidos han denegado el uso de su espacio aéreo para operaciones ofensivas estadounidenses, concentrando la mayor parte de los aviones de combate norteamericanos en bases en Jordania y Arabia Saudita. La Armada estadounidense mantiene actualmente 13 buques en el área para apoyar cualquier eventualidad.

Los altos mandos estadounidenses han advertido a Trump que una operación destinada a cambiar el régimen en Irán no garantiza el éxito y que cada escalada podría facilitar represalias sustanciales, como ataques con misiles contra Israel o intentos de cerrar el estratégico Estrecho de Ormuz.

Vali Nasr, experto de la Universidad Johns Hopkins, alertó: “La diplomacia puede dar a Estados Unidos más tiempo para preparar a sus fuerzas armadas, pero también le da a Irán más tiempo para planificar sus represalias”. El general retirado de la Fuerza Aérea, David Deptula, afirmó: “El dramático aumento en las fuerzas desplegadas será un indicador suficientemente significativo de que Trump no está jugando con el uso de la fuerza”, esperando que ello motive a Irán a negociar.

Funcionarios estadounidenses y extranjeros reconocen que Irán podría acceder a suspender su programa nuclear solo temporalmente, aguardando un posible recambio presidencial en Estados Unidos mientras utiliza la diplomacia para ganar tiempo y fortalecer su defensa ante un posible ataque.

Aunque el despliegue actual es imponente, Estados Unidos ha movilizado una fracción de la fuerza aérea utilizada durante la Guerra del Golfo de 1991 o la invasión de Irak de 2003, cuando se emplearon seis portaaviones y hasta 1.300 aeronaves de combate. Actualmente, la fuerza es menor, sin respaldo terrestre aliado y con una coalición internacional limitada, con Israel como posible único socio estratégico.

(Con información de AFP)