El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una proclamación para blindar el diseño actual del Despacho Oval y del Salón del Gabinete ante futuras reformas, en su primera acción oficial después de que su partido sufriera una derrota en las elecciones legislativas del martes. Sobre el Resolute Desk, mientras rubricaba el documento, colocó una gorra roja con la palabra “veto” bordada al frente, un gesto que ya había anticipado en una fotografía publicada en sus redes sociales la noche de los comicios.
La prenda, con el mismo estilo que las utilizadas durante sus campañas con su nombre o el logo del movimiento MAGA, funciona como advertencia ante el nuevo Congreso. Trump había resumido su postura horas antes del cierre de las urnas al afirmar que posee un “poder supremo” frente a la nueva composición legislativa, en referencia a su facultad constitucional para bloquear las leyes que apruebe el Congreso a partir de enero.
Trump explicó ante periodistas que la proclamación convierte al Despacho Oval y al Salón del Gabinete en monumento nacional, por lo que cualquier modificación de fondo necesitará la aprobación del Congreso. El propio mandatario ha revertido en el pasado designaciones de monumentos nacionales mediante proclamaciones similares, por lo que la medida no resulta jurídicamente definitiva.
“No se le permitirá a nadie tocarlo, destruirlo, derribarlo por gente estúpida, para construir algo con una forma ligeramente distinta”, afirmó Trump. El mandatario agregó: “Nos gusta el Despacho Oval, y es un símbolo, como la propia Casa Blanca”.
Trump no detalló qué amenaza concreta buscaba prevenir, aunque sugirió que la oficina podría enfrentar riesgos en el futuro. “Si alguien alguna vez decide venir y empezar a derribar paredes, llámenme donde sea que esté”, dijo, “y volveré aquí y me aseguraré de que nunca suceda”.
El anuncio llega después de que el mandatario, dedicado durante años al sector inmobiliario, haya introducido numerosos cambios de diseño en distintas estancias de la Casa Blanca desde su regreso al cargo, entre ellos la incorporación de retratos, una copia de la Declaración de Independencia y diversos acabados dorados en el propio Despacho Oval. Trump ha enfrentado varias demandas que alegan que sus proyectos de remodelación en Washington se realizaron sin las autorizaciones necesarias.
La firma de la proclamación fue la tercera ocasión en la semana en que el presidente convocó a la prensa para hablar de sus obras personales en la capital. El miércoles, un día después de que los republicanos sufrieran derrotas en comicios clave en todo el país, Trump reunió a periodistas para firmar la última viga de la estructura en construcción de su salón de baile. El lunes había acudido al estanque reflectante del Lincoln Memorial para referirse a la renovación del monumento.
El revés electoral que explica el gesto
Las proyecciones de los principales medios situaron al Partido Demócrata en torno a los 250 escaños en la Cámara de Representantes, frente a menos de 180 para los republicanos, mientras que en el Senado los demócratas alcanzaron 54 de los 100 asientos. La nueva mayoría permitirá a la oposición bloquear buena parte de la agenda legislativa de Trump e impulsar investigaciones sobre su Administración a partir de enero, cuando asuma funciones el nuevo Congreso surgido de las elecciones del martes.
El resultado representa un revés para el presidente, que durante la campaña pidió a sus seguidores votar pensando en él, aunque luego se desmarcó de la derrota alegando que su nombre no figuraba en las papeletas. Las encuestas señalaron el costo de vida, en particular el precio de la gasolina, y el rechazo a la guerra de Irán como algunos de los factores que marcaron el voto.
El escrutinio demócrata que se avecina
El esfuerzo de Trump por preservar los cambios realizados en la Casa Blanca coincide con el inicio de una mayor fiscalización demócrata sobre su gestión. El senador por Connecticut Richard Blumenthal, principal demócrata del Subcomité Permanente de Investigaciones del Comité de Seguridad Nacional del Senado, envió este jueves una serie de cartas a conocidos donantes del salón de baile del presidente, en las que exigió que entreguen información o enfrenten “medidas alternativas para obtener el cumplimiento”.
