
CABO CAÑAVERAL, Florida.– La etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX se estrelló este miércoles contra la Luna después de permanecer más de un año y medio a la deriva en el espacio. Según informó la BBC, el impacto habría ocurrido alrededor de las 7.35 (hora británica), cuando el objeto viajaba a unos 8700 kilómetros por hora.
El fragmento corresponde a la parte del cohete que no regresa a la Tierra después del lanzamiento y tiene un tamaño similar al de un edificio de cinco pisos.
Su trayectoria terminó de definirse por el efecto combinado de la gravedad y la radiación solar, tras el lanzamiento en enero de 2025 de dos módulos de alunizaje desarrollados por empresas de Estados Unidos y Japón.
Aunque la NASA aseguró que el choque no representa ningún peligro para la Tierra, científicos y aficionados a la astronomía aguardaban con expectativa la posibilidad de observar el lugar del impacto para estudiar el polvo y los escombros expulsados por la colisión. A su vez, algunos especialistas advirtieron que el episodio vuelve a poner en evidencia el problema del aumento de la basura espacial.
Antes de la colisión, el especialista en seguimiento de objetos espaciales Bill Gray había estimado que el impacto ocurriría cerca del cráter Einstein, sobre el borde occidental iluminado de la Luna. También calculó que el objeto alcanzaría la superficie a unos 8700 kilómetros por hora, una velocidad equivalente a unas siete veces la del sonido.
Gray sostuvo además que el creciente número de objetos abandonados en el espacio representa un desafío cada vez mayor.
“Allá arriba todo se está llenando demasiado”, afirmó antes del impacto, al referirse a la acumulación de restos de misiones espaciales.
Otro antecedente
De confirmarse plenamente el resultado del choque, se trataría del segundo caso conocido de un cohete fuera de servicio que impacta accidentalmente contra la Luna. En 2022, un segmento de un cohete chino abrió un par de cráteres sobre la cara oculta del satélite natural.
En esta oportunidad, la colisión ocurrió sobre la cara visible de la Luna, una circunstancia que ofrece mejores oportunidades de observación. Los especialistas estimaban que el impacto liberaría una energía equivalente a tres toneladas de TNT, aunque el destello inicial probablemente sería demasiado tenue para distinguirlo desde la Tierra.
En cambio, los científicos confiaban en que el material expulsado por la explosión pudiera elevarse varios kilómetros sobre la superficie lunar y permanecer visible durante varios minutos para los telescopios. “La gravedad en la Luna es baja y no hay viento que disperse el polvo”, explicó Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Álamos.
Fernando señaló además que el estudio del choque permitirá conocer mejor el riesgo que este tipo de impactos representa para las futuras misiones tripuladas. “Parte del motivo de nuestro interés en este evento es determinar hasta qué punto los impactos de escombros representan un riesgo para los futuros astronautas”, indicó.
El investigador calculó que el impacto dejaría un cráter de unos 27 metros de diámetro y cinco metros de profundidad, demasiado pequeño para distinguirse desde la Tierra. Sin embargo, el Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA y el orbitador surcoreano Danuri tenían previsto obtener imágenes del sitio antes y después del choque para analizar sus consecuencias.
La etapa abandonada del Falcon 9 había puesto en órbita dos módulos privados de alunizaje el 15 de enero de 2025.
Uno de ellos, Blue Ghost, de Firefly Aerospace, logró convertirse en la primera nave privada en completar un alunizaje completamente exitoso. El otro, perteneciente a la empresa japonesa ispace, terminó estrellándose sobre la superficie lunar.
Estados Unidos y China compiten por llevar nuevamente astronautas a la Luna, mientras empresas privadas como SpaceX y Blue Origin buscan participar de las próximas misiones del programa Artemis.
En ese contexto, el astrofísico retirado Jonathan McDowell advirtió que este tipo de impactos “no representará un problema” por ahora, pero sostuvo que, cuando existan bases permanentes en la Luna, será necesario dejar de abandonar etapas de cohetes en órbitas caóticas como esta.
Agencia AP
