Un congresista impulsará una investigación contra la FIFA si los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes

Un congresista impulsará una investigación contra la FIFA si los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes
Un congresista impulsará una investigación contra la FIFA si los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes

El representante demócrata Jamie Raskin advirtió que la FIFA podría enfrentar una investigación del Congreso de Estados Unidos si los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes en noviembre, y calificó la propuesta de privatización del organismo como “una estafa de proporciones colosales”. Raskin, miembro principal demócrata del Comité Judicial de la Cámara por Maryland, aseguró en una declaración a The Guardian que “todos los sobornos, pagos ilegales y acuerdos amañados” de la FIFA han quedado al descubierto con el plan de escisión de sus operaciones comerciales.

La advertencia llega tras la propuesta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de separar el negocio comercial del organismo en una empresa independiente denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), valorada en USD 20.000 millones. JPMorgan Chase lidera el proceso de captación de fondos, con Thrive Eternal —vehículo de inversión vinculado a Joshua Kushner, fundador de Thrive Capital— como inversor ancla del proyecto. El plan contemplaría la venta de hasta un 20% de participación minoritaria en la sociedad, que gestionaría los derechos de emisión, patrocinios, venta de entradas y licencias del Mundial.

El origen secreto del acuerdo entre Infantino y Kushner

FIFA

Las negociaciones que dieron origen al plan se iniciaron en conversaciones privadas durante 2025, cuando Infantino se reunió con Joshua Kushner para explorar formas de maximizar los ingresos comerciales de la FIFA, según personas familiarizadas con el asunto que solicitaron el anonimato. Aunque la FIFA recauda unos USD 15.000 millones cada cuatro años gracias al Mundial masculino —cifra alcanzada en 2026—, registra pérdidas en los años sin torneo. Kushner, por su parte, buscaba nuevas oportunidades para su firma tras haber invertido de forma indirecta en el sector deportivo, entre ellos los Memphis Grizzlies de la NBA desde 2018.

A comienzos de 2026, la FIFA contrató a JPMorgan Chase para estructurar el paquete de activos mediáticos, elaborar el argumentario para inversores e identificar candidatos. Según un documento de 25 páginas enviado a las asociaciones miembro, las nuevas inversiones permitirían distribuir USD 20 millones por federación en el próximo ciclo de cuatro años, frente a los USD 8 millones del ciclo anterior. La FIFA fijó septiembre como plazo para que las asociaciones aprueben el plan, bajo advertencia de reducir la financiación a quienes no lo respalden.

La conexión con Trump y la cadena de controversias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realiza un anuncio sobre la Copa Mundial de la FIFA 2026, mientras el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, observa. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, se encuentran detrás del trofeo de la Copa Mundial de la FIFA, en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, D.C., Estados Unidos, el 22 de agosto de 2025. REUTERS/Jonathan Ernst

Joshua Kushner es hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump y asesor de alto nivel de la Casa Blanca. Jared Kushner actuó como enlace de la Casa Blanca para el grupo que impulsó la candidatura conjunta de Estados Unidos, México y Canadá para el Mundial 2026, y en 2024 gestionó que la final se disputara en el estadio MetLife de Nueva Jersey. Una fuente cercana a Thrive Capital rechazó ante CBS News cualquier vinculación política directa de Joshua Kushner con la administración Trump: “Josh no tiene ningún vínculo con la administración, no tiene cargos políticos y no ha donado a sus causas”, señaló la fuente, añadiendo que el historial de donaciones de Kushner corresponde íntegramente a causas demócratas.

La relación entre Infantino y Trump acumula una serie de episodios que han alimentado las sospechas de los legisladores demócratas. En diciembre pasado, la FIFA creó su primer “premio de la paz”, que otorgó al presidente semanas después de que Trump se quejara públicamente de no haber recibido el Nobel. Durante el Mundial, la UEFA acusó a la FIFA de comprometer la integridad del torneo tras revertir la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun después de que Trump llamara personalmente a Infantino para pedir una revisión de la sanción. El Departamento de Justicia de Estados Unidos, además, archivó los casos de larga data por soborno y lavado de dinero vinculados al escándalo de corrupción de la FIFA, alegando que ya no se ajustaban a las prioridades de la administración.

La investigación demócrata y las demandas de documentos

La relación entre Infantino y Trump acumula una serie de episodios que han alimentado las sospechas de los legisladores demócratas

El 26 de julio, Raskin escribió a Infantino exigiendo documentos, comunicaciones, registros de visitas y una lista de cualquier bien de valor entregado por la FIFA a Trump, su familia, sus colaboradores o la empresa inmobiliaria familiar. La minoría del Comité Judicial ya había solicitado previamente registros a la FIFA que incluían comunicaciones con el Departamento de Justicia y los accesos a la sede de la organización en Miami y a su oficina en la Trump Tower.

Si los demócratas ganan la mayoría en la Cámara en las elecciones de medio mandato de noviembre, Raskin asumiría la presidencia del Comité Judicial y tendría autoridad para exigir testimonio y documentos de la FIFA, JPMorgan y las entidades vinculadas a los vehículos de inversión de la familia Kushner. “Si y cuando los demócratas tomen la Cámara, este Comité tendrá las herramientas para obtener respuestas, exponer la corrupción y bloquear este intento de convertir el fútbol mundial en una extorsión financiera global”, declaró Raskin. La Casa Blanca no respondió directamente a las acusaciones y la FIFA no contestó las solicitudes de comentario.

El boicot de la UEFA y el rechazo global

Gianni Infantino busca de separar el negocio comercial del organismo en una empresa independiente denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), valorada en USD 20.000 millones. REUTERS

La respuesta más contundente llegó desde Europa. La UEFA votó el jueves para que ninguna selección nacional de sus 55 federaciones miembro participe en competiciones de la FIFA mientras el plan no sea “abandonado en su totalidad”, según un comunicado de la organización. “Rechazamos unánime e inequívocamente la propuesta de la FIFA de transferir participaciones de propiedad del Mundial y otras competiciones a inversores privados”, afirmó la UEFA, calificando la iniciativa de “irresponsable e indefendible”.

Hans-Joachim Watzke, presidente del Borussia Dortmund y figura de peso en el fútbol alemán, señaló que muchos en el fútbol europeo ven los planes de la FIFA como “un ataque directo al deporte” y confirmó haber mantenido conversaciones con el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. El comisario europeo de Deporte y Cultura, Glen Micallef, advirtió que la operación podría generar problemas de competencia bajo la legislación de la Unión Europea y escribió en X que “la comercialización implacable del fútbol se ha vuelto corrosiva”. El primer ministro británico, Andy Burnham, sumó su voz al rechazo: “El fútbol no pertenece a los inversores. El Mundial no es un producto y nunca fue de nadie para venderlo”, publicó en redes sociales.

JPMorgan, entretanto, prepara su documento de presentación para enviarlo a los inversores. La FIFA mantiene el calendario previsto: votación de las 211 asociaciones miembro en septiembre y cierre del proceso de captación de fondos en octubre, si el plan recibe el respaldo necesario. Estados Unidos albergará el Mundial Femenino en 2031.