Uno a uno, te mostramos los pasos para reformar una cocina, ilustrados con un ejemplo de pocos metros

Uno a uno, te mostramos los pasos para reformar una cocina, ilustrados con un ejemplo de pocos metros
Uno a uno, te mostramos los pasos para reformar una cocina, ilustrados con un ejemplo de pocos metros

Tomando como ejemplo una obra de las arquitectas Marina Marin y Karina Pafundi, mentoras de Estudio Primal, les pedimos que enumeraran en orden de aparición los pasos para la reforma de una cocina.

1. El proyecto

El proceso comienza con una encuesta sobre las necesidades del cliente. A continuación, se evalúan todas las alternativas (con el presupuesto y los tiempos al tope de la lista) para darles respuesta. Es en esta etapa de diseño que aparece el verdadero valor agregado: el layout con la ubicación de las cosas, que conseguirá que los metros cuadrados rindan y resulten funcionales.

ANTES: la bacha enfrentada a la cocina y poca superficie de mesada. Tampoco había enchufes en la zona de trabajo y la heladera tapaba la ventana.

El nuevo esquema incluye una pileta (Johnson) con secaplatos incorporado donde además, se aprovechó el orificio del dosificador de detergente para instalar la canilla de agua filtrada.

El polvo, el ruido, el movimiento y el tiempo son consideraciones antes de una reforma. Sobre todo el tiempo: los imprevistos son frecuentes y alteran el presupuesto… y los nervios. Saberlo nos prepara mejor.

2. Protección y demolición

Con el proyecto definido y el presupuesto aprobado, comienza la obra. En este punto se recomienda tener todo comprado (electrodomésticos, sanitarios, griferías, revestimientos y luminarias) para agilizar tiempos y lograr mejores terminaciones.

Cubrir el piso de parquet y cerrar el área de trabajo con una mampara de plástico ayuda a preservar el resto de la casa mientras se desmonta la cocina y se demuele parte del perímetro.

Consejo de expertas: conviene anticiparse con el encargo de las ventanas, así se gana ese tiempo de fabricación mientras avanzan otras tareas.

3. Cambio de instalaciones y revoque

Hacer una reforma en una propiedad antigua y no aprovechar para cambiar los caños no es negocio: es probable que en un futuro no demasiado lejano alguno pierda o se rompa, y la pena de romper un piso relativamente nuevo es fea.

Después de “pelar” la cocina, se actualizan las conexiones eléctricas y de plomería.

4. Colocación de revestimientos de pared

Los tiempos de obra húmeda dependen de lo que aparezca en la demolición: columnas infranqueables y caños con pérdidas son imprevistos frecuentes que se sortean mejor si todo el proceso está bien organizado.

Cerámicos satinados y rectificados con una junta muy fina rellena con pastina blanca darán la apariencia de una superficie continua, similar a una pared pero mucho más práctica para la cocina.

¿Tendencia en alzadas y revestimientos? El acero inoxidable y, en superficies acotadas, cerámicos artesanales, puestos en sentido vertical en lugar de horizontal si son rectangulares. La pintura es una gran aliada para aunar mobiliario con ambiente general.

5. Armado de la placa de yeso y colocación de los pisos

El presupuesto debe administrarse con inteligencia: “Conviene gastar más en la obra gruesa y postergar algunos muebles; la alacena podés hacerla en un año pero el piso no lo vas a cambiar nunca más”, razonan las arquitectas.

Pisos 'Blend Cemento' (Cerro Negro).

6. Montaje de muebles y mesadas

Una vez superada la etapa de obra húmeda y con los revestimientos colocados, se toman todas las medidas y se manda a fabricar el amoblamiento.

El granito es una opción noble y económica que está volviendo con fuerza.

Detalles de este caso particular

La vieja ventana se cambió por un modelo de grandes paños, con menos divisiones. La terminación curva de la alacena y las rejas pintadas de blanco sumaron aún más claridad.Amoblamiento en melamina (AJ Equipamientos) y horno 'Smart' con tecnología HotBlast (Samsung). Junto al anafe, un nicho con tomacorrientes y puertas es el nuevo spot de café.

En una reforma no hay estándar: para alguien que vive solo y no cocina mucho, dos hornallas pueden ser suficientes, y así se libera superficie de mesada.

La optimización del espacio.