Brote de legionelosis en Nueva York sube a 46 casos y 22 hospitalizados bajo una creciente amenaza climática

Brote de legionelosis en Nueva York sube a 46 casos y 22 hospitalizados bajo una creciente amenaza climática
Brote de legionelosis en Nueva York sube a 46 casos y 22 hospitalizados bajo una creciente amenaza climática

Un brote de la enfermedad del legionario tiene en alerta al Upper East Side de Manhattan: al menos 46 personas enfermaron y 22 permanecen hospitalizadas. Las autoridades de salud de la ciudad de Nueva York ordenaron el vaciado, limpieza y desinfección de torres de enfriamiento en 19 edificios que arrojaron resultados preliminares positivos a la bacteria Legionella pneumophila.

El alcalde Zohran Mamdani anunció que publicará las direcciones de los edificios afectados. “Vamos a dar ese paso de publicar las direcciones de los lugares que han sido afectados, porque sabemos que esa transparencia también es una parte fundamental de cómo los neoyorquinos pueden seguir con su día a día”, dijo el miércoles.

Nueva York ya es clima subtropical

El comisionado del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York, el Dr. Alister Martin, fue directo al señalar al cambio climático como un factor agravante. “Este es ahora un clima subtropical”, afirmó. “Es absolutamente cierto que el cambio climático está empeorando nuestra exposición y aumentando la propensión a que se formen grupos de casos de la enfermedad del legionario como el que estamos viendo hoy”.

Zohran Mamdani anunció que publicará las direcciones de los edificios afectados por el brote de Legionella en Manhattan (Anna Connors/Pool via REUTERS)

La advertencia no es exclusiva de Nueva York. Los brotes de esta bacteria van en aumento a escala global: desde Melbourne hasta la región de Lombardía en Italia, desde Lincoln, New Hampshire, hasta el propio Upper East Side.

El Dr. René Najera, director de salud pública del College of Physicians of Philadelphia, lo explica sin rodeos: “La bacteria no discrimina. Si encuentra un lugar cálido con agua, va a prosperar y multiplicarse”. Y añadió: “No sé si ya superamos el punto de no retorno en el cambio climático, pero sin duda no está ayudando”.

Qué es la enfermedad del legionario y cómo se contagia

La Legionella pneumophila es una bacteria que vive en ambientes de agua cálida. En la mayoría de los casos es inofensiva, pero cuando se inhala en forma de vapor o niebla —como la que generan las torres de enfriamiento de los grandes edificios— puede desencadenar una neumonía grave.

Los síntomas incluyen tos, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y dificultad para respirar. Aunque la enfermedad afecta a menos de 3 personas por cada 100.000, hasta el 10% de los diagnosticados muere.

El Departamento de Salud de Nueva York vinculó el cambio climático y el clima subtropical con un mayor riesgo de brotes de enfermedad del legionario (ABC7)

La naturaleza aleatoria del contagio la ilustra George Yates, un residente de Harlem de 54 años. “Estás caminando por la calle tranquilamente, respirando el aire, y ese aire puede estar contaminado por una torre de enfriamiento que ni siquiera puedes ver”, relató.

Yates contrajo la enfermedad en 2018 durante un brote en Washington Heights, un barrio donde ni vivía ni trabajaba. Cree que se expuso al pasar por la zona mientras conducía para una empresa de transporte por aplicación. Estuvo hospitalizado cinco días y se recuperó.

La investigación: edificios de interés y torres de enfriamiento

Las autoridades describen la pesquisa como una investigación criminal, pero en lugar de personas de interés, buscan edificios. Los 19 identificados tienen algo en común: una torre de enfriamiento en el tejado con resultado preliminar positivo a Legionella.

Sin embargo, una prueba PCR positiva no basta para señalar a un edificio como la fuente del brote. Los epidemiólogos deben cultivar las muestras de agua para determinar si la bacteria detectada estaba viva —y por tanto era peligrosa— o muerta. Luego deben secuenciar el genoma de esos cultivos y compararlo con muestras de esputo de los pacientes. El proceso podría tomar otro mes. En muchos brotes de menor escala, la fuente nunca se llega a identificar.

Las autoridades investigan una o varias torres de enfriamiento como fuente probable del brote de Legionella en el Upper East Side y aclararon que el agua potable no está comprometida (ABC7)

Ese protocolo está en el centro de la tensión entre el Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad y la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin. Ella exige la desinfección preventiva de todas las torres de la zona que no hayan dado negativo.

“Es una vergüenza seguir esperando mientras sabemos que cada día más personas se enferman y pueden morir de esta enfermedad”, declaró Menin a NBC New York. “Hay que desinfectar de forma profiláctica y eso es lo que le pido al Departamento de Salud que haga de inmediato”.

El Departamento respondió que desinfectar una torre antes de tomar muestras hace imposible rastrear si ese edificio fue el origen real de los contagios.

Una enfermedad que golpea más a los más vulnerables

El brote actual se concentra en tres códigos postales del Upper East Side, uno de los vecindarios más acomodados de Manhattan. Pero múltiples estudios y brotes anteriores en Nueva York muestran que la enfermedad golpea de forma desproporcionada a comunidades de bajos ingresos.

Marquis Harrison, presidente de una junta comunitaria en Harlem, lo expresó con crudeza en una reunión pública en marzo: “Empecé a creer que la Legionella solo conocía los vecindarios negros y latinos. Solo la veíamos en el sur del Bronx y en Harlem, y solo en comunidades de color”.

Qué deben saber y hacer los residentes

El Departamento de Salud e Higiene Mental de Nueva York fue explícito: el problema no proviene de los sistemas de plomería de los edificios. Quienes viven en la zona afectada pueden continuar con su rutina normal:

  • Beber agua del grifo
  • Ducharse
  • Cocinar
  • Usar el aire acondicionado

El Dr. Benjamin Wyler, médico de urgencias del Mount Sinai Health System, agregó una advertencia puntual: “No viva con miedo. Pero si desarrolla síntomas como fiebre con tos, malestar general o problemas gastrointestinales, debería considerar buscar atención médica con un umbral más bajo de lo habitual”.

La bacteria que dio nombre a la enfermedad en 1976, cuando un grupo de veteranos de la Legión Americana cayó enfermo en Filadelfia, sigue siendo impredecible. Y mientras el clima continúe calentándose, las condiciones para que prospere también.