
Si notaron en las últimas décadas un retroceso en los pisos de ladrillo o laja en los patios, les contamos que estamos viendo una saludable vuelta a esos materiales nobles en muchas casas que visitamos últimamente. ¿A qué se llama material noble en arquitectura y decoración? Al que es natural (verus artificial o sintético), tiene valiosas características propias (no imita nada) y adquiere carácter con el tiempo en lugar de deteriorarse (envejece bien). Vamos entonces, de mano de sus hacedores, a ver algunos de estos pisos exteriores que, por si fuera poco, son económicos.
Saber reciclar
Volvemos a una reforma en Rosario que nos encantó (y que pueden ver haciendo click acá). “Este PH nace a partir del reciclaje de lo existente, reinterpretado al modo de vida actual”, dijeron las arquitectas Iara Martins y Ailén Perfecto, socias en MP Arquitectura, a cargo del proyecto.
“A nosotras nos interesa el tema del ladrillo, tenemos varias búsquedas y experimentaciones por ese lado. Es un material noble y de proximidad (lo encontramos en hornos muy cerca de las ciudades), lo que también contribuye a hacerlo económico. En este caso, nos pareció buena idea porque obtuvimos muchos de la demolición y porque ofrecen algo fundamental en pisos a la intemperie expuestos a lluvias: son rugosos y antideslizantes“.
“Nos encanta el ladrillo porque, con el tiempo, se empieza a tonalizar con colores relacionados con el arquetipo de patio nos resulta atractivo”.
En el mismo sentido se expresó la arquitecta Mituse Kido, socia de Estudio Shido, a quien consultamos sobre este detalle (ver abajo) de una casa en el barrio de Saavedra constuida siguiendo su mantra: que cada obra lleve, aunque sea en un gesto mínimo, un vínculo con Japón.
“Elegimos este material para que el antejardín se sintiera como una extensión natural del paisaje, asociado al ladrillo que dejamos a la vista en la medianera, algo que dio continuidad y calidez“, detalla Kido. ”En cuanto a lo práctico: es antideslizante, no captura tanto el calor, se pueden reemplazar piezas puntuales sin tener que deshacer todo el piso, basta con barrerlo regularmente y baldearlo con agua y detergente cada tanto y, por último, tiene un precio muy conveniente”.
Lo que nos gusta del ladrillo es que sintoniza con los tonos de la naturaleza y no tiene brillo. Además, algo muy valorado en la cultura de Japón, envejece con belleza.
Arq. Mitsue Kido, de Estudio Shido
Un clásico de la galería, a la terraza
Hace muy poco, visitamos a Mariano Daniel Manzi y Juan Augusto Laplacette en un PH centenario que reformaron con su sello colorido y detallista. Allí notamos algo que no es tan común: el uso del damero en la terraza. “Es un clásico que nunca falla. Ya lo habíamos elegido en otras obras, y decidimos traerlo a nuestra nueva casa, también, por su motivo profundamente asociado a la arquitectura francesa, que acá dialoga con las molduras”.
“El damero tiene para nosotros un valor conceptual: remite al juego, una idea que atraviesa nuestra manera de pensar el interiorismo y que quisimos extender a la terraza. En este caso, optamos por baldosas calcáreas porque su textura y su carácter artesanal evocan un piso de época. De hecho, muchas visitas creyeron que era original. Esa es, precisamente, la integración que buscábamos“, resume Laplacette.
En la imagen bajo estas líneas, otra terraza recientemente reciclada en Belgrano, con el mismo piso damero blanco y negro que hicieron “subir” desde la galería, donde estos pisos son más frecuentes.
Lindo y austero
La reforma de este PH en Caballito a cargo del estudio Ottone-Victorica tenía dos limitantes: un tiempo exiguo para concretarla y presupuesto ajustado. (Haciendo click acá pueden ver que sortearon ambos obstáculos con éxito). “Para el patio, que es el corazón del proyecto, elegimos pórfido irregular (no hay que confundirlo con la laja, más blanda). Es un material económico, eterno, de muy lindo color y poco mantenimiento”, dice la arquitecta Ana Ottone.
“Más duro y no tanto más caro que la laja, además de en cortes irregulares, el pórfido también viene en forma cuadrada, rectificada, o tipo adoquín, pero de poco espesor. Es una piedra bastante versátil”.
Son viejos (y probados) materiales que en algún momento se dejaron de usar por moda, pero que hoy están muy vigentes.
Arq. Ana Ottone, estudio Ottone-Victorica
Adaptaciones
Este pequeño jardín en La Lucila es parte de una obra que publicamos en nuestro número de junio. Hablando de los pisos y revestimientos de la parrilla, Carla Barconte, fundadora de Estudio Plök, sumó datos.
“Revestimos la pared y los canteros con baldosas vainilla, que puede parecer arriesgado, pero yo ya había probado con éxito en mi propia casa de fin de semana”, comparte Barconte. “Es un recurso que da textura, se asociaba perfectamente con la paleta de color deseada, es resistente a la intemperie y muy económico”.
Un poco más arriba
En una categoría algo más alta está el terrazo. No es la opción más económica de entrada, pero su durabilidad, su presencia estética y la posibilidad de restaurarlo lo convierten en un material para considerar. Tomemos el caso del arquitecto Alejandro Yáñez Ayala, socio de Maya Estudio. Cuando reformó su PH en Parque Chas, quiso reivindicar la idiosincrasia italiana-española que tenían las casas en las que se crió. Al levantar un piso en las primeras etapas de la obra se dio cuenta de que debajo de la cerámica había restos de terrazo, y decidió retomar ese material en el patio.
