
La policía de Toronto anunció la detención de un adolescente de 19 años y un menor de 15 años en relación con el segundo tiroteo registrado en el Consulado de Estados Unidos en cinco meses, y señalaron que el ataque estaría vinculado a una red de sicarios.
El incidente más reciente se produjo en julio, tras una primera agresión a la misión diplomática el 10 de marzo, ambos ocurridos antes del amanecer. En ninguno de los dos episodios se registraron heridos.
La Real Policía Montada de Canadá abrió una investigación paralela, considerando el tiroteo como un asunto de seguridad nacional. Las autoridades indicaron que los sospechosos habrían sido reclutados mediante una aplicación de mensajería cifrada y se les habría ofrecido dinero para disparar contra el consulado.
“Ha habido un gran interés público y mucha especulación sobre quién está detrás de estos crímenes”, afirmó el jefe de policía Myron Demkiw, quien remarcó que ese aspecto sigue siendo clave en la investigación.
El sospechoso adulto fue identificado como Xen-Ul-Abdeen Syed, de 19 años, quien enfrenta varios cargos por posesión de armas de fuego, incendio provocado, robo y ataque a la propiedad de una persona protegida internacionalmente. El menor de 15 años también fue acusado, pero su identidad no fue revelada debido a la legislación canadiense.
Desde el primer tiroteo, la policía de Toronto mantuvo una presencia visible en las inmediaciones del consulado de Estados Unidos. El ataque del 27 de julio ocurrió pese a la vigilancia, mientras un vehículo de una patrulla se encontraba estacionado cerca del edificio.
De acuerdo con los reportes, un Honda Accord blanco se detuvo junto al consulado alrededor de las 4:46 de la madrugada y se efectuó un único disparo que impactó en la fachada. Tras una breve persecución policial, las autoridades suspendieron la operación debido a la velocidad excesiva del vehículo en fuga.
El subjefe de policía de Toronto, Frank Barredo, indicó tras la persecución: “Abordaremos esta investigación con gran seriedad. Llevaremos ante la justicia a los responsables”. La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, calificó dicho tiroteo como un “ataque descarado”.
El superintendente jefe Joe Matthews indicó que los investigadores consideran que tiroteos, homicidios e incendios provocados están siendo encargados cada vez más a través de aplicaciones en línea, donde se ofrecen diferentes sumas de dinero según el delito. “En muchos casos sabemos que no les están pagando”, declaró Matthews.
La policía también sostiene que los dos sospechosos estuvieron implicados en el incendio de un vehículo en una comunidad cercana a Toronto tres días antes del último tiroteo en el consulado.
En junio, la policía de Toronto señaló que varios tiroteos, incluido el ocurrido en marzo, podrían estar vinculados a redes de sicarios “de múltiples niveles” que también han atacado sinagogas en la ciudad.
Dos hombres, de 18 y 19 años, fueron arrestados en junio en el marco de la investigación por el tiroteo registrado en marzo en el Consulado de Estados Unidos en Toronto. La policía señaló que ambos fueron reclutados para cometer actos violentos, aunque no se ofrecieron detalles adicionales sobre su implicación o el alcance de la red que los contrató.
(Con información de Associated Press)
