En Michigan, las autoridades levantaron la advertencia general sobre la lechuga tras la caída de casos de ciclosporiasis, pero el brote mantiene en alerta a consumidores y comercios en buena parte de Estados Unidos.
Según informó Reuters, el episodio sanitario alteró la confianza en los vegetales frescos mucho más allá de los productos retirados del mercado. En el estado, que concentra la mayor carga del brote, la recomendación oficial cambió después de que los funcionarios concluyeran que la mayor parte de las exposiciones ocurrió entre fines de junio y comienzos de julio, y que gran parte de la mercadería contaminada ya no seguía disponible para consumo.
Los residentes de Michigan ya pueden volver a seguir la orientación habitual para el lavado y consumo de verduras, aunque deben evitar los productos retirados.
El cambio responde a una baja en los contagios reportados por el estado, que acumula 12.485 casos, 279 hospitalizaciones y dos muertes, mientras el impacto comercial y la preocupación pública persisten.
Qué cambió en la recomendación sanitaria
De acuerdo con The Hill, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan dejó atrás las recomendaciones amplias y preventivas que desaconsejaban comprar y consumir mezclas de ensalada envasadas durante el pico del brote. La nueva guía vuelve al esquema de precauciones de rutina para productos frescos.
La dependencia estatal sostuvo que la mayoría de las exposiciones al parásito se registró en un período ya pasado y que los alimentos involucrados probablemente salieron de circulación. La médica Natasha Bagdasarian, principal ejecutiva médica del departamento, afirmó que la guía oficial fue ajustándose según la evidencia disponible y que el monitoreo continuará en caso de que cambie la situación.
La ciclosporiasis suele causar diarrea, pérdida de apetito, náuseas y otros síntomas gastrointestinales. Asimismo, las dos muertes informadas en Michigan estuvieron asociadas además a condiciones médicas preexistentes, en un contexto en el que la enfermedad por sí sola no suele considerarse letal.
Alcance del brote y dudas sobre el origen
A escala nacional, el escenario muestra matices entre las distintas fuentes. The Hill indicó, con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que el brote afectó a residentes de 47 estados y sumó 10.468 casos confirmados por laboratorio desde el 1 de mayo, además de 517 hospitalizaciones. El organismo agregó que la cifra real sería mayor, con más de 12.255 casos no confirmados por pruebas.
Mientras que Reuters, informó que la investigación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) vinculó el brote a lechuga iceberg procedente de operaciones de Taylor Farms en el centro de México y señaló que la expansión alcanzó a 15 estados. Esa diferencia refleja que no todos los recuentos miden lo mismo ni usan la misma base temporal o metodológica.
No hay una confirmación definitiva sobre un productor como fuente única del brote. Ante esto, fue que Taylor Farms, proveedor de cadenas como Taco Bell, retiró voluntariamente el 17 de julio toda su lechuga iceberg cultivada en el centro de México y aseguró que actuó por precaución.
El golpe a supermercados y cadenas de comida
El deterioro de la confianza del consumidor ya aparece en las ventas. Reuters citó a la firma de investigación de mercado NielsenIQ, que registró una caída del 9% en las ventas unitarias de lechuga fresca en Estados Unidos durante la semana cerrada el 18 de julio frente a la anterior.
En Au Gres, la dueña de Sunrise Market, Angie Bussinger, aseguró que la recuperación todavía no llegó a su negocio, aun después del visto bueno estatal. La comerciante estimó que la inquietud durará al menos dos semanas más y calculó un retroceso mensual de entre 1% y 2% en las ventas de productos frescos.
Bussinger añadió que la desconfianza no se limitó a las hojas verdes. También cayeron en julio las ventas de frambuesas, arándanos y frutillas, en parte por rumores en internet sobre riesgos asociados a frutas con semillas. En su local, el sector de lechuga y ensaladas quedó casi vacío por decisión comercial.
El efecto también llegó a las cadenas nacionales. La agencia de noticias reportó que la afluencia a locales de Taco Bell, propiedad de Yum Brands, cayó más de 11% el sábado 1 de agosto frente al mismo período del año anterior, según la firma Placer.ai.
La cadena de ensaladas Sweetgreen informó el jueves que prevé una baja de entre 7% y 8% en sus ventas comparables anuales por el impacto del brote.
Reacciones dispares entre estados y consumidores
La respuesta del público no fue uniforme. En Harrison, también en Michigan, la encargada nocturna de Steve’s Country Market, Tammy Hayes, dijo que las ventas de lechuga romana y otras variedades se mantuvieron relativamente estables. Su percepción contrasta con la de otros comercios del estado, donde predominó la cautela.
En Wisconsin, donde se reportaron menos casos, la cadena regional Woodman’s Markets empezó a ofrecer descuentos sobre productos de Taylor Farms al comienzo de la crisis. Ese comportamiento muestra que una parte de los compradores optó por aprovechar las rebajas en lugar de evitar por completo los artículos vinculados con la investigación sanitaria.
La evolución del consumo, según los testimonios recogidos por Reuters, depende tanto de la intensidad local del brote como de la percepción del riesgo.
Avance de los mercados locales
Mientras algunos supermercados sufren el golpe, los puestos con oferta de cercanía captan una parte de la demanda. En el mercado de Union Square, en Nueva York, varios vendedores dijeron en Reuters que las ventas mejoraron en las últimas semanas por la preferencia de muchos clientes por alimentos cultivados en la zona.
La directora de programas de la Farmers Market Coalition, Darlene Wolnik, afirmó que administradores de mercados de productores le comunicaron subas de entre 15% y 30% a medida que crecían las preocupaciones por enfermedades transmitidas por alimentos.
Por su parte, el comercio Argus Farm Stop, abastecido por granjas cercanas, registró un alza similar mientras los productores locales buscan responder a una demanda que se aceleró de forma repentina.
