
“Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”, afirmó el mandatario al comienzo de su exposición. En la que sostuvo que la Argentina debe responder ante lo que definió como un “peligro claro y urgente” para los intereses nacionales.
Uno de los principales anuncios fue el endurecimiento de las sanciones contra empresas que participen de actividades comerciales o extractivas en las islas sin autorización argentina. Según explicó Milei, el Gobierno buscará inhabilitar a esas compañías para operar en territorio argentino y avanzar con procedimientos judiciales más severos, incluyendo la posibilidad de juicios en ausencia.
El Presidente también advirtió sobre el desarrollo de proyectos vinculados con la explotación petrolera. Señaló que, si la Argentina no actúa con rapidez, en los próximos meses podría concretarse la explotación de reservas de petróleo ubicadas bajo el mar, situación que, según su planteo, podría generar nuevos incentivos para que el Reino Unido profundice la ocupación de las islas y el aprovechamiento de los recursos naturales.
Otro de los anuncios centrales fue la decisión de ampliar los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. Milei anticipó que firmará un DNU con el objetivo de incrementar el financiamiento de la obra y fortalecer las capacidades argentinas en materia de defensa y telecomunicaciones.
Además de las medidas que serán implementadas mediante decretos, Milei anunció el envío al Congreso de un paquete de proyectos de ley orientados a fortalecer el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y establecer mayores penalidades para quienes participen de actividades económicas consideradas contrarias a los intereses nacionales.
El mensaje presidencial se produjo luego de las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien puso en duda el respaldo histórico de Estados Unidos a la posición británica sobre las Malvinas. Milei había considerado esas declaraciones como una oportunidad diplomática para avanzar en el reclamo argentino.
